El Gobierno de Mendoza adjudicó dos nuevas áreas de exploración hidrocarburífera mediante decretos provinciales, como parte del proceso destinado a ampliar la actividad exploratoria y atraer inversiones hacia sectores todavía poco desarrollados.
El área Río Atuel fue otorgada a Petroquímica Comodoro Rivadavia S.A. (PCR), mientras que Atuel Exploración Sur quedó en manos de Hattrick Energy S.A.S., luego del correspondiente proceso de licitación pública.
Entre ambas compañías comprometieron inversiones por US$6,13 millones durante el primer período exploratorio. Los fondos estarán destinados principalmente a trabajos sísmicos, intervención de pozos existentes y nuevas perforaciones.
Más de 1.160 kilómetros cuadrados bajo exploración
Las dos áreas formaban parte del proceso licitatorio impulsado por la Provincia sobre 17 bloques hidrocarburíferos y ya contaban con antecedentes de interés empresario.
PCR había presentado una iniciativa privada para Río Atuel que posteriormente fue declarada de interés público. Hattrick, en tanto, había desarrollado un Acuerdo de Evaluación Técnica (TEA) en Atuel Exploración Sur, con una inversión de US$325.000 que le otorgó derecho de preferencia dentro de la licitación.
Para Río Atuel, PCR asumió un compromiso exploratorio de US$3,593 millones sobre una superficie aproximada de 846,62 kilómetros cuadrados.
El programa de trabajo incluye el reprocesamiento de información sísmica 2D y 3D, la perforación y terminación de un pozo exploratorio y tareas de intervención sobre un pozo ya existente.
En conjunto, Río Atuel y Atuel Exploración Sur abarcan más de 1.160 kilómetros cuadrados y pasan a formar parte de la estrategia provincial destinada a obtener nueva información sobre el potencial hidrocarburífero del subsuelo mendocino.
Cómo seguirá el proceso de exploración
Los permisos otorgados contemplan un primer período exploratorio de tres años. Una vez cumplidas las obligaciones correspondientes a esa etapa, las empresas podrán solicitar un segundo período de dos años.
En esa instancia deberá contemplarse, como mínimo, la perforación de un nuevo pozo exploratorio hasta alcanzar la profundidad del reservorio conocido más cercano.
“El convencional mendocino tiene mucho camino por delante. Estas áreas demuestran que todavía hay geología por descubrir y empresas dispuestas a invertir para encontrarla. Volver a explorar es la manera de asegurar producción para las próximas décadas”, señaló el director de Hidrocarburos, Lucas Erio.
La exploración constituye una de las etapas fundamentales para renovar reservas y sostener la producción hidrocarburífera a largo plazo. Cada perforación aporta además información geológica que puede utilizarse en futuros procesos licitatorios y permite ampliar el conocimiento sobre las características del subsuelo provincial.
Impacto sobre proveedores y empleo especializado
Desde el Gobierno mendocino destacaron que el nuevo programa exploratorio también tendrá impacto sobre la cadena de valor vinculada a la industria hidrocarburífera.
Los trabajos de sísmica, perforación, intervención de pozos y logística requieren servicios especializados, equipamiento y personal técnico, por lo que la actividad puede generar nuevas oportunidades para empresas proveedoras y trabajadores vinculados con el sector.
Las tareas permitirán obtener información actualizada sobre las características geológicas y el potencial de Río Atuel y Atuel Exploración Sur. En caso de producirse un descubrimiento, las compañías deberán comunicarlo formalmente a la Provincia y completar las instancias previstas antes de avanzar hacia una eventual concesión de explotación.
Con estas incorporaciones, ya son nueve las áreas adjudicadas dentro de la Licitación Pública Nacional e Internacional impulsada por Mendoza.
“Nueve áreas adjudicadas demuestran que el modelo funciona. La licitación continua le da previsibilidad al inversor y le permite a la Provincia mantener abierta la puerta a nuevos proyectos de manera permanente. Ese es el rumbo de nuestra política hidrocarburífera: reglas claras, procesos transparentes y decisiones que se sostienen en el tiempo”, destacó la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre.
El Gobierno de Mendoza adjudicó las áreas hidrocarburíferas Río Atuel y Atuel Exploración Sur a Petroquímica Comodoro Rivadavia y Hattrick Energy, respectivamente. Las empresas comprometieron inversiones por US$6,13 millones durante el primer período exploratorio, que tendrá una duración de tres años e incluirá estudios sísmicos, intervención de pozos y nuevas perforaciones.
Mendoza decidió volver a mirar debajo de sus propios pies, pero esta vez con sísmica, perforadoras y algo más de US$6 millones sobre la mesa. El Gobierno provincial adjudicó dos nuevas áreas hidrocarburíferas y consiguió que Petroquímica Comodoro Rivadavia y Hattrick Energy se comprometan a explorar más de 1.160 kilómetros cuadrados. Una superficie suficiente como para recordar que, en petróleo, antes de celebrar cualquier hallazgo hay que invertir una cantidad considerable de dinero únicamente para averiguar si abajo existe algo que valga la pena celebrar.
La apuesta incluye reprocesamiento sísmico, intervención de pozos y nuevas perforaciones. En Río Atuel, PCR comprometió US$3,593 millones y deberá perforar un pozo exploratorio, además de revisar información geológica disponible. En otras palabras, primero hay que preguntarle al subsuelo con tecnología bastante cara si tiene petróleo; después esperar que responda afirmativamente y, recién entonces, comenzar la conversación realmente costosa.
El esquema provincial ofrece tres años para completar la primera etapa y habilita luego un segundo período de dos años si se cumplen las obligaciones. La lógica es bastante menos vertiginosa que perforar donde parezca conveniente y esperar un milagro geológico: cada paso genera información, cada pozo reduce incertidumbre y, aun cuando no haya descubrimiento comercial, el conocimiento obtenido queda disponible para futuras decisiones.
Con estas dos adjudicaciones ya son nueve las áreas otorgadas dentro de la licitación provincial. Mendoza intenta así mantener en movimiento una industria donde el peor escenario no siempre es perforar y no encontrar petróleo: también puede ser dejar de perforar durante años y descubrir demasiado tarde que nadie sabe exactamente qué quedó por explorar.