La Cámara de Diputados de San Juan aprobó este miércoles el convenio firmado entre el Gobierno provincial y la Dirección Nacional de Vialidad, mediante el cual la Provincia asumirá durante 20 años la gestión operativa de distintos tramos de rutas nacionales.
La iniciativa fue sancionada con 23 votos a favor, 10 en contra y tres ausencias. A partir del acuerdo, San Juan quedará a cargo del financiamiento, conservación, mejoramiento, mantenimiento y ejecución de obras en los corredores incluidos.
Los legisladores ausentes al momento de la votación fueron Gabriel Sánchez, de Chimbas; Omar Ortiz, de Valle Fértil; y Eduardo Cabello, dirigente de la CGT y diputado justicialista.
Los tres habían participado minutos antes de la votación del acuerdo con Vicuña, que obtuvo 27 votos positivos y nueve negativos.
Qué rutas nacionales quedarán bajo gestión de San Juan
El convenio había sido firmado el 10 de agosto entre la Provincia y Vialidad Nacional y establece un esquema de delegación que permitirá al Gobierno sanjuanino intervenir en corredores que hasta ahora dependían directamente del organismo nacional.
El acuerdo comprende seis rutas nacionales y contempla intervenciones sobre las rutas 40, 20, 149, 150 y 153, además del nudo vial que conecta la Ruta 40 con la A014.
El punto central del entendimiento establece que San Juan deberá financiar con recursos provinciales las obras y el mantenimiento de los tramos comprendidos.
Las responsabilidades abarcan tareas de conservación rutinaria, mejoramiento, rehabilitación y ejecución de nuevas obras.
La titularidad de los corredores, sin embargo, continuará perteneciendo a la Nación. Las rutas seguirán formando parte de la Red Vial Nacional y la Provincia asumirá únicamente las funciones previstas en el convenio durante sus 20 años de vigencia.
La Ruta 40 Norte, entre las obras prioritarias
Entre los corredores considerados estratégicos aparece la Ruta Nacional 40 Norte, fundamental para la conectividad con el norte sanjuanino y para el desarrollo de la actividad minera.
El esquema contempla trabajos sobre aproximadamente 135 kilómetros de ese corredor.
También se incluyen distintos sectores de las rutas 20, 149, 150 y 153, además de intervenciones específicas en el nudo que vincula la Ruta 40 con la A014.
El objetivo planteado por el Gobierno provincial es avanzar sobre obras cuya ejecución dependía hasta ahora de los recursos y los tiempos administrativos de Vialidad Nacional.
El convenio habilita alternativas como los peajes
Uno de los aspectos que generó mayor discusión durante el tratamiento fue la posibilidad de implementar peajes en algunos de los corredores incluidos.
El convenio no dispone un cobro inmediato para quienes circulen por esas rutas, pero contempla mecanismos que permitirían a San Juan utilizar distintas alternativas de financiamiento, incluida la concesión de determinados tramos.
El Gobierno nacional ya había habilitado a San Juan y a otras provincias a otorgar concesiones de obra pública mediante peaje para administrar, reparar, ampliar, conservar o mantener sectores de rutas nacionales.
De esta manera, el acuerdo implica una delegación de la gestión y de las responsabilidades económicas vinculadas con las obras, mientras los corredores continúan bajo titularidad nacional.
La Cámara de Diputados de San Juan aprobó por 23 votos a favor y 10 en contra el convenio con Vialidad Nacional que permitirá a la Provincia gestionar durante 20 años distintos tramos de rutas nacionales. San Juan asumirá con recursos propios el mantenimiento, financiamiento y ejecución de obras, aunque la titularidad seguirá en manos del Estado nacional.
San Juan decidió que esperar a que lleguen fondos nacionales para arreglar rutas puede convertirse en una actividad demasiado contemplativa, así que la Legislatura aprobó un convenio que permitirá a la Provincia hacerse cargo durante 20 años de buena parte de la gestión vial. No compra las rutas, no se las lleva debajo del brazo y tampoco cambia los carteles de jurisdicción: simplemente asume el detalle menor de pagar, mantener, mejorar y ejecutar las obras.
El acuerdo salió con 23 votos positivos, 10 negativos y tres ausencias. La matemática legislativa dejó así habilitado un esquema donde la Provincia podrá intervenir en seis corredores nacionales, entre ellos las rutas 40, 20, 149, 150 y 153, además del nudo entre la 40 y la A014. Una colección suficiente de kilómetros como para que cualquier discusión sobre infraestructura deje de ser abstracta bastante rápido.
La Ruta 40 Norte aparece entre las prioridades, con aproximadamente 135 kilómetros vinculados además con el desarrollo minero. Allí la necesidad de mantener caminos transitables no responde únicamente al placer escénico de recorrer San Juan, sino también a una actividad económica que suele trasladar maquinaria, personal y cargas que difícilmente puedan resolver un bache con optimismo institucional.
El punto políticamente más sensible está en quién paga. Y la respuesta es sencilla: San Juan. Los recursos provinciales financiarán mantenimiento, rehabilitación, mejoras y nuevas obras. La Nación conservará la titularidad de los corredores, una distribución de responsabilidades que tiene algo de contrato de alquiler vial: uno mantiene la propiedad y el otro se encarga de que no se caiga el techo.
También quedó abierta la posibilidad futura de concesiones y peajes. No hay cobro inmediato previsto, pero el marco habilita alternativas para financiar la infraestructura. Es decir, la Provincia gana capacidad de decisión y también una factura considerable. Después de años de reclamos por el estado de las rutas, ahora tendrá algo todavía más desafiante que reclamar: administrarlas.