El Departamento de Hidráulica de San Juan avanzará con la impermeabilización de cuatro kilómetros de canales en el Quinto Cuartel, Pocito, luego de que las pruebas piloto realizadas con una malla cementicia arrojaran resultados favorables.

El director del organismo, José María Ginestar, confirmó que el área técnica se encuentra «armando los papeles» y «puliendo los números» para ejecutar una obra largamente reclamada por los pequeños productores de la zona, quienes no registraban una intervención de esta magnitud desde hacía aproximadamente medio siglo.

La decisión contempla el uso de fondos disponibles para completar un canal de 2.000 metros, del cual ya fueron ejecutados 200 metros durante la etapa experimental, y construir un segundo canal paralelo de igual extensión.

«La idea es ya tener un canal completo y ver el resultado con más cuerpo», señaló Ginestar. Según indicó, el sistema obtuvo una buena aceptación entre los regantes y demostró eficiencia en las evaluaciones realizadas sobre el terreno.

Una solución para reducir las filtraciones

La tecnología elegida consiste en una manta de 13 milímetros de espesor, compuesta por una base geotextil no tejida y una capa de cemento. Su aplicación permite adaptarse a las irregularidades del cauce y reducir de manera significativa las pérdidas de agua.

En los suelos ripiosos de Pocito, las filtraciones pueden superar el 60% del caudal transportado, una situación que afecta directamente la capacidad productiva de las fincas y limita la superficie disponible para cultivos.

Uno de los aspectos determinantes para aprobar la obra fue el costo. Aunque el material tiene un valor cercano a los 12 dólares por metro cuadrado, el costo integral representa aproximadamente un tercio de lo que demandaría una intervención con hormigón tradicional.

Esta diferencia permitirá ampliar la cobertura con el mismo presupuesto y avanzar sobre sectores que durante años quedaron relegados por el elevado costo de las obras convencionales.

Ginestar también destacó la rapidez de instalación. «En un par de horas ya tenés 100 metros de canal», explicó al comparar el procedimiento con la logística y los tiempos de fraguado que requiere el hormigón.

Una vez hidratada, la malla fragua en 24 horas. Además, ofrece resistencia al vandalismo, evita el crecimiento de malezas por sus propiedades antiraíz y garantiza la impermeabilización del cauce.

La mejora será clave para los productores de vid, olivo y hortalizas del departamento, que durante años debieron convivir con canales de tierra afectados por sedimentos, vegetación y pérdidas de agua antes de que el recurso llegara a las fincas.

Fondos aportados por los regantes

La aprobación del proyecto también estuvo vinculada con una revisión administrativa de las cuentas de las juntas de riego. De acuerdo con Ginestar, en Pocito se detectó un superávit cercano a los 300 millones de pesos, conformado por aportes realizados por los propios regantes.

La intención de la actual gestión es que esos recursos se traduzcan de manera directa en mejoras visibles para los productores y permitan reemplazar las intervenciones parciales por un esquema de mantenimiento continuo.

«Estamos terminando de pulir los números para hacer la primera horita ya con más cuerpo», afirmó Ginestar en referencia al proyecto de cuatro kilómetros.

Los fondos previstos no serán destinados únicamente a la compra de la manta cementicia. También cubrirán el acondicionamiento previo de los canales, el movimiento de suelo y las tareas necesarias para instalar correctamente el sistema.

Un modelo para la red hídrica provincial

La experiencia del Quinto Cuartel será evaluada como posible modelo para futuras intervenciones en otros puntos de San Juan. Hidráulica proyecta avanzar de manera progresiva sobre los 1.600 kilómetros que integran la red provincial de canales.

La planificación contempla combinar soluciones de rápida aplicación con herramientas tecnológicas, entre ellas el uso de drones para supervisar el estado de la red y el seguimiento de las obras. También se prevé continuar con la reparación de compuertas desarenadoras y otras estructuras vinculadas con la distribución del agua.

Para los productores de Pocito, el impacto esperado es inmediato: reducir las pérdidas, mejorar la llegada del recurso y recuperar parte de la capacidad productiva afectada por décadas de deterioro.

Con estos primeros cuatro kilómetros, el Gobierno provincial busca iniciar una etapa de modernización de la infraestructura hídrica y optimizar el uso del agua en un contexto de escasez, con prioridad para los sectores que presentan mayores problemas estructurales.