La primera alerta fitosanitaria de la temporada para San Juan fue emitida el 22 de septiembre. El plazo para las fincas del Valle de Tulum fue el 9 de octubre, según el aviso oficial de SENASA.

Qué daño puede causar en la vid

El ciclo de Lobesia botrana, conocida como polilla de la vid, organiza el riesgo en generaciones: la primera afecta flores e inflorescencias; la segunda, las bayas verdes; y la tercera o cuarta, las bayas durante el envero y la maduración, según la Resolución SENASA 870/2026.

La norma indica que en Argentina los ataques registrados se dieron en la vid. También señala que la plaga puede reducir el volumen de producción y afectar la calidad de la uva fresca y de vinificación. Además, favorece hongos que causan podredumbre y pueden dejar mal olor y sabor en el vino.

En qué departamentos hubo aplicaciones

Según reportes locales, el Ministerio de Producción indicó que las aplicaciones con avión abarcaban 2.400 hectáreas en 9 de Julio, 5.300 en Caucete, 4.800 en 25 de Mayo y 5.500 en Sarmiento al viernes 23 de octubre. En sectores seleccionados de Sarmiento y 25 de Mayo estaba prevista una doble aplicación por los mayores niveles de presencia de la plaga.

Los mismos reportes consignaron aplicaciones con drones en 1.137 hectáreas de Ullum y 723 de Zonda. En Calingasta, los trabajos continuaban y alcanzaban 155 hectáreas. También informaron que el Gobierno provincial entregó insecticidas para el control de la plaga en un total de 8.200 hectáreas de viñedos.

Qué deben hacer los productores

Para la primera alerta, SENASA indica realizar el tratamiento cuando los racimos florales visibles miden entre 5 y 7 centímetros. Recomienda revisar su estado porque las heladas pueden alterar el desarrollo del cultivo; los productos deben estar autorizados y aplicarse según las instrucciones del marbete.

Quienes usan difusores de feromonas también deben realizar las aplicaciones correspondientes. La normativa asigna a cada responsable de un establecimiento con presencia de la plaga la obligación de controlarla mediante medidas fitosanitarias y respetar las alertas vigentes. También debe mantener actualizado el Libro de Medidas Fitosanitarias. Las consultas sobre la alerta pueden enviarse a [email protected].