San Juan fue una de las tres provincias que logró aumentar el empleo registrado durante el último año, según los datos publicados por el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Mientras el empleo formal continúa retrocediendo a nivel nacional, la provincia incorporó 1.054 trabajadores registrados, lo que representa un crecimiento interanual del 1,3%.
El informe correspondiente a abril muestra que en todo el país se perdieron 28.736 puestos de trabajo registrados durante ese mes, el nivel más bajo de los últimos cuatro años. En los últimos doce meses, la caída acumulada alcanzó los 127.893 empleos, equivalente a una baja del 2% del empleo registrado.
San Juan, entre las excepciones
Además de San Juan, solo Neuquén, con 5.532 nuevos empleos (+3,7%), y Río Negro, con 3.203 puestos (+2,9%), lograron mostrar un saldo positivo en la comparación interanual.
Pese al desempeño favorable, desde el Gobierno provincial evitaron mostrar euforia. Fuentes del Ejecutivo señalaron que el resultado es positivo, aunque remarcaron que el elevado nivel de empleo no registrado continúa siendo uno de los principales desafíos tanto para San Juan como para el resto del país.
«Estamos en buen camino, pero todavía falta», resumieron desde la administración provincial.
La caída del empleo en el país
Los datos del SIPA muestran que, desde el inicio de la actual gestión nacional, el empleo registrado cayó en 235.419 puestos de trabajo, lo que representa una disminución del 3,7%.
Durante abril, la pérdida fue de 28.736 empleos, una aceleración respecto de marzo, cuando se habían destruido 8.154 puestos.
Las mayores bajas en términos absolutos se registraron en la provincia de Buenos Aires, con 39.652 empleos menos (-2%), y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con una pérdida de 27.907 puestos (-1,8%).
En términos porcentuales, las caídas más pronunciadas fueron las de Tierra del Fuego (-11,1%), Chubut (-7%) y Corrientes (-6%).
Sin embargo, al comparar la evolución desde noviembre de 2023, únicamente Neuquén y Río Negro mantienen un crecimiento del empleo registrado. San Juan ya no conserva ese saldo positivo en ese período.
La minería también perdió empleo
El informe revela que el empleo cayó en 12 de los 15 sectores económicos relevados por el SIPA.
Entre los rubros más afectados figura Minas y canteras, que perdió 4.677 puestos de trabajo, equivalente a una caída del 5,1% interanual.
También registraron retrocesos la industria manufacturera, con 51.514 empleos menos (-4,4%); el comercio, con 32.840 (-2,6%); las actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler, con 17.287 (-1,9%); el transporte, con 10.816 (-2,1%); y la intermediación financiera, con 6.973 (-4,6%).
Los únicos sectores que mostraron crecimiento fueron el suministro de electricidad, gas y agua, la enseñanza y los servicios comunitarios.
Qué pasó con los trabajadores independientes
La baja registrada en abril estuvo impulsada principalmente por el sector privado, que perdió 11.673 empleos asalariados. En contrapartida, el empleo público incorporó 2.816 trabajadores y el trabajo en casas particulares sumó 409 puestos.
También disminuyó la cantidad de trabajadores independientes. El SIPA registró 4.107 autónomos menos, 11.091 monotributistas menos y 5.135 bajas en el monotributo social.
San Juan fue una de las tres provincias que logró aumentar el empleo registrado durante el último año, según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Mientras el país perdió casi 128.000 puestos de trabajo formales en doce meses, la provincia sumó 1.054 trabajadores registrados, aunque desde el Gobierno local advirtieron que el empleo informal sigue siendo uno de los principales desafíos.
En un país donde el empleo registrado viene cayendo hace once meses seguidos, San Juan apareció en una lista donde casi nadie quería faltar: la de las pocas provincias que crecieron. No fue una explosión de puestos de trabajo, pero en tiempos donde el tablero suele estar lleno de números en rojo, cualquier casillero en verde llama la atención.
Mientras gran parte del mapa argentino seguía restando trabajadores formales, San Juan sumó poco más de mil empleos registrados. Compartió ese podio con Neuquén y Río Negro. Es como terminar entre los tres primeros en una carrera donde la mayoría corre para atrás.
Eso sí, puertas adentro del Gobierno provincial no hubo brindis. El dato es positivo, pero nadie desconoce que buena parte del mercado laboral sigue moviéndose por fuera de los registros. El empleo en negro continúa siendo una mochila pesada y celebrar demasiado sería como aplaudir porque dejó de llover cuando todavía hay medio barrio bajo agua.
El informe también deja otra señal. Incluso sectores históricamente fuertes, como la minería, mostraron retrocesos en el empleo formal. Es un recordatorio de que ninguna actividad quedó completamente blindada frente al enfriamiento de la economía nacional. Cuando hasta las minas pierden trabajadores, queda claro que el problema no está solo en la superficie.
Los números muestran que San Juan logró desmarcarse de la tendencia nacional durante el último año. Pero cuando la comparación se hace desde el inicio de la gestión nacional, esa ventaja desaparece. La foto mejora respecto al resto, aunque la película todavía está lejos del final feliz.
En Argentina, salir tercero ya parece una victoria cuando el resto está tratando de no quedarse sin carrera.