Después de más de tres décadas de espera, el Barrio ATSA IV contará por primera vez con red cloacal. El intendente Sergio Miodowsky anunció el inicio de una obra considerada histórica para los vecinos, que se ejecutará junto al Gobierno de San Juan y Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE), con el objetivo de que el servicio esté disponible antes de fin de año.
Una respuesta a un reclamo histórico
La ejecución de la red cloacal es el resultado de las gestiones impulsadas por el jefe comunal junto al gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, y OSSE. La intervención busca dar respuesta a un reclamo sostenido durante más de 30 años por las familias que residen en el barrio.
Durante el anuncio, Miodowsky destacó la importancia del trabajo conjunto entre los distintos niveles del Estado y sostuvo que el acceso a los servicios básicos constituye una de las prioridades de la gestión municipal, en el marco de las políticas de infraestructura para Rivadavia.
La obra estará finalizada antes de fin de año
«Después de tantos años de espera, hoy podemos decirles a los vecinos que este sueño comienza a hacerse realidad. Las cloacas significan más salud, más dignidad y una mejor calidad de vida para cada familia del Barrio ATSA IV», expresó el intendente.
La obra beneficiará a decenas de familias que nunca contaron con este servicio esencial. Con este anuncio, el Municipio reafirmó su compromiso de continuar impulsando obras de infraestructura destinadas a mejorar la calidad de vida de los vecinos y acompañar el crecimiento de cada sector de Rivadavia.
<p>El intendente Sergio Miodowsky anunció el inicio de la obra de red cloacal para el Barrio ATSA IV, en Rivadavia, una infraestructura esperada durante más de 30 años. El proyecto se ejecutará junto al Gobierno de San Juan y OSSE, con el objetivo de que el servicio esté operativo antes de fin de año y beneficie a decenas de familias.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Treinta años esperando una red cloacal. Tres décadas alcanzan para que cambien gobiernos, celulares, modas y hasta la forma de hacer filas, pero no para que llegara un servicio básico. Ahora la promesa tiene fecha: antes de fin de año.
Hay barrios donde las cloacas parecen una obra de infraestructura y otros donde se convierten en una leyenda urbana, como ese colectivo que todos dicen que pasa pero nadie vio. Mientras tanto, los vecinos hicieron lo único que se puede hacer cuando el Estado llega tarde: acostumbrarse a convivir con una ausencia que nunca debió existir.
El anuncio llegó de la mano del intendente Sergio Miodowsky, acompañado por el Gobierno provincial y OSSE. La postal institucional tuvo todos los ingredientes habituales: gestiones, coordinación y compromiso. Lo extraordinario no es que distintas áreas trabajen juntas; lo llamativo es que una obra esencial todavía pueda presentarse como una conquista histórica después de más de tres décadas.
Las cloacas rara vez cortan cintas espectaculares. No salen lindas en las fotos ni sirven para hacer selfies inaugurales. Pero son de esas obras que cambian la vida sin pedir aplausos. Cuando funcionan, nadie habla de ellas. Cuando faltan, las consecuencias aparecen todos los días.
Para las familias del Barrio ATSA IV, la noticia significa dejar atrás una espera demasiado larga para acceder a un servicio básico. Después de treinta años, la infraestructura finalmente empezó a ganarle a la paciencia. Ya era hora. Porque hay obras que llegan tarde, y otras que directamente parecían haber perdido el GPS.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Después de más de tres décadas de espera, el Barrio ATSA IV contará por primera vez con red cloacal. El intendente Sergio Miodowsky anunció el inicio de una obra considerada histórica para los vecinos, que se ejecutará junto al Gobierno de San Juan y Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE), con el objetivo de que el servicio esté disponible antes de fin de año.
Una respuesta a un reclamo histórico
La ejecución de la red cloacal es el resultado de las gestiones impulsadas por el jefe comunal junto al gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, y OSSE. La intervención busca dar respuesta a un reclamo sostenido durante más de 30 años por las familias que residen en el barrio.
Durante el anuncio, Miodowsky destacó la importancia del trabajo conjunto entre los distintos niveles del Estado y sostuvo que el acceso a los servicios básicos constituye una de las prioridades de la gestión municipal, en el marco de las políticas de infraestructura para Rivadavia.
La obra estará finalizada antes de fin de año
«Después de tantos años de espera, hoy podemos decirles a los vecinos que este sueño comienza a hacerse realidad. Las cloacas significan más salud, más dignidad y una mejor calidad de vida para cada familia del Barrio ATSA IV», expresó el intendente.
La obra beneficiará a decenas de familias que nunca contaron con este servicio esencial. Con este anuncio, el Municipio reafirmó su compromiso de continuar impulsando obras de infraestructura destinadas a mejorar la calidad de vida de los vecinos y acompañar el crecimiento de cada sector de Rivadavia.
Treinta años esperando una red cloacal. Tres décadas alcanzan para que cambien gobiernos, celulares, modas y hasta la forma de hacer filas, pero no para que llegara un servicio básico. Ahora la promesa tiene fecha: antes de fin de año.
Hay barrios donde las cloacas parecen una obra de infraestructura y otros donde se convierten en una leyenda urbana, como ese colectivo que todos dicen que pasa pero nadie vio. Mientras tanto, los vecinos hicieron lo único que se puede hacer cuando el Estado llega tarde: acostumbrarse a convivir con una ausencia que nunca debió existir.
El anuncio llegó de la mano del intendente Sergio Miodowsky, acompañado por el Gobierno provincial y OSSE. La postal institucional tuvo todos los ingredientes habituales: gestiones, coordinación y compromiso. Lo extraordinario no es que distintas áreas trabajen juntas; lo llamativo es que una obra esencial todavía pueda presentarse como una conquista histórica después de más de tres décadas.
Las cloacas rara vez cortan cintas espectaculares. No salen lindas en las fotos ni sirven para hacer selfies inaugurales. Pero son de esas obras que cambian la vida sin pedir aplausos. Cuando funcionan, nadie habla de ellas. Cuando faltan, las consecuencias aparecen todos los días.
Para las familias del Barrio ATSA IV, la noticia significa dejar atrás una espera demasiado larga para acceder a un servicio básico. Después de treinta años, la infraestructura finalmente empezó a ganarle a la paciencia. Ya era hora. Porque hay obras que llegan tarde, y otras que directamente parecían haber perdido el GPS.