En un plazo estimado de dos semanas comenzará la construcción de los puentes sobre los ríos Tafí y La Quebrada, en los accesos a la localidad de Mogna, departamento Jáchal. Así lo confirmó el ministro de Infraestructura, Agua y Energía de San Juan, Fernando Perea, quien precisó que la empresa adjudicataria, Federico Hnos., ya inició el montaje de la logística y la instalación del obrador para trabajar de manera simultánea en ambos frentes.
La iniciativa contempla una inversión total superior a los $3.600 millones, financiada a través del Fideicomiso Minero Fase VI Veladero. El puente sobre el río Tafí demandará una inversión de $1.653.640.000, mientras que el correspondiente al río La Quebrada contará con un presupuesto oficial de $2.046.700.000. El plazo estimado de ejecución oscila entre ocho y nueve meses.
Características del puente sobre el río Tafí
La estructura proyectada sobre el río Tafí tendrá aproximadamente 50 metros de longitud y una orientación noroeste-sudeste. El diseño prevé una tipología de dos luces, adaptada a las características del cauce.
La fundación será superficial mediante bases, calculadas de acuerdo con la capacidad portante del terreno. Además, contará con una calzada de doble carril de 7 metros de ancho, una capa de rodamiento de ripio de 20 centímetros, banquinas de dos metros a cada lado, veredas peatonales y defensas hidráulicas destinadas a proteger la estructura frente a crecidas extraordinarias.
La obra sobre el río La Quebrada
El puente sobre el río La Quebrada, también conocido como La Dorada, tendrá una longitud de 20 metros distribuidos en tres luces. Aunque será una estructura más corta que la del río Tafí, su presupuesto resulta superior debido a las condiciones del terreno y a las obras complementarias de protección previstas.
La obra incluirá una calzada enripiada de 7 metros de ancho y banquinas laterales. Su principal objetivo será reemplazar el badén actual, que durante las crecidas queda inhabilitado e impide el paso de ambulancias, colectivos y vehículos de abastecimiento hacia Mogna.
Protección hidráulica y conectividad permanente
El proyecto contempla revestimientos en piedra laja, cordones de hormigón, sistemas de drenaje, muros de piedra, colchonetas y gaviones para reforzar la resistencia de las estructuras frente a la erosión provocada por las crecientes. También se ejecutarán trabajos de encauzamiento de los ríos, señalización vial vertical, iluminación y alambrado perimetral para mejorar la seguridad de toda la traza.
Además de garantizar la conectividad permanente de la localidad, el diseño incorpora un mirador panorámico con el objetivo de potenciar el atractivo turístico del sector. De esta manera, se busca evitar que estudiantes, personal sanitario y vecinos vuelvan a quedar aislados por las condiciones climáticas.
«Es una decisión firme del gobernador que estos puentes sean una realidad para terminar con una deuda histórica», concluyó Perea.
El Gobierno de San Juan confirmó que en unas dos semanas comenzarán las obras de los puentes sobre los ríos Tafí y La Quebrada, en Mogna, departamento Jáchal. Con una inversión superior a los $3.600 millones y financiamiento del Fideicomiso Minero Fase VI Veladero, el proyecto busca garantizar la conectividad permanente de la localidad y evitar su aislamiento durante las crecidas estivales.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Más de $3.600 millones para que una comunidad deje de depender de si el río está de buen humor. En dos semanas empezarán las obras de los puentes sobre los ríos Tafí y La Quebrada, una infraestructura esperada desde hace años por los habitantes de Mogna.
Durante décadas, cruzar esos badenes fue como sacar número en una oficina pública: si tocaba un día tranquilo, había suerte; si llegaba una tormenta, la fila terminaba en el agua. Ambulancias, colectivos y camiones de abastecimiento quedaban a merced del caudal, como si la conectividad todavía funcionara con pronóstico meteorológico incluido.
El proyecto llega con números de obra grande, defensas hidráulicas, gaviones, muros de piedra y hasta un mirador panorámico. La ingeniería promete que las crecidas dejarán de decidir quién entra, quién sale y quién espera. No parece un lujo extraordinario: apenas la aspiración de que un camino siga siendo un camino cuando llueve.
También habrá revestimientos en piedra laja, iluminación, señalización y obras de encauzamiento para proteger las estructuras. La infraestructura suele tener esa particularidad: cuando funciona pasa inadvertida; cuando falta, alcanza una lluvia para convertir un mapa en una isla.
El desafío ahora deja de estar en los planos y pasa a la ejecución. Porque las promesas de hormigón todavía flotan bastante mejor que los vehículos sobre un badén crecido. La diferencia empieza cuando el primer pilote toca el suelo.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
En un plazo estimado de dos semanas comenzará la construcción de los puentes sobre los ríos Tafí y La Quebrada, en los accesos a la localidad de Mogna, departamento Jáchal. Así lo confirmó el ministro de Infraestructura, Agua y Energía de San Juan, Fernando Perea, quien precisó que la empresa adjudicataria, Federico Hnos., ya inició el montaje de la logística y la instalación del obrador para trabajar de manera simultánea en ambos frentes.
La iniciativa contempla una inversión total superior a los $3.600 millones, financiada a través del Fideicomiso Minero Fase VI Veladero. El puente sobre el río Tafí demandará una inversión de $1.653.640.000, mientras que el correspondiente al río La Quebrada contará con un presupuesto oficial de $2.046.700.000. El plazo estimado de ejecución oscila entre ocho y nueve meses.
Características del puente sobre el río Tafí
La estructura proyectada sobre el río Tafí tendrá aproximadamente 50 metros de longitud y una orientación noroeste-sudeste. El diseño prevé una tipología de dos luces, adaptada a las características del cauce.
La fundación será superficial mediante bases, calculadas de acuerdo con la capacidad portante del terreno. Además, contará con una calzada de doble carril de 7 metros de ancho, una capa de rodamiento de ripio de 20 centímetros, banquinas de dos metros a cada lado, veredas peatonales y defensas hidráulicas destinadas a proteger la estructura frente a crecidas extraordinarias.
La obra sobre el río La Quebrada
El puente sobre el río La Quebrada, también conocido como La Dorada, tendrá una longitud de 20 metros distribuidos en tres luces. Aunque será una estructura más corta que la del río Tafí, su presupuesto resulta superior debido a las condiciones del terreno y a las obras complementarias de protección previstas.
La obra incluirá una calzada enripiada de 7 metros de ancho y banquinas laterales. Su principal objetivo será reemplazar el badén actual, que durante las crecidas queda inhabilitado e impide el paso de ambulancias, colectivos y vehículos de abastecimiento hacia Mogna.
Protección hidráulica y conectividad permanente
El proyecto contempla revestimientos en piedra laja, cordones de hormigón, sistemas de drenaje, muros de piedra, colchonetas y gaviones para reforzar la resistencia de las estructuras frente a la erosión provocada por las crecientes. También se ejecutarán trabajos de encauzamiento de los ríos, señalización vial vertical, iluminación y alambrado perimetral para mejorar la seguridad de toda la traza.
Además de garantizar la conectividad permanente de la localidad, el diseño incorpora un mirador panorámico con el objetivo de potenciar el atractivo turístico del sector. De esta manera, se busca evitar que estudiantes, personal sanitario y vecinos vuelvan a quedar aislados por las condiciones climáticas.
«Es una decisión firme del gobernador que estos puentes sean una realidad para terminar con una deuda histórica», concluyó Perea.
El Gobierno de San Juan confirmó que en unas dos semanas comenzarán las obras de los puentes sobre los ríos Tafí y La Quebrada, en Mogna, departamento Jáchal. Con una inversión superior a los $3.600 millones y financiamiento del Fideicomiso Minero Fase VI Veladero, el proyecto busca garantizar la conectividad permanente de la localidad y evitar su aislamiento durante las crecidas estivales.
Más de $3.600 millones para que una comunidad deje de depender de si el río está de buen humor. En dos semanas empezarán las obras de los puentes sobre los ríos Tafí y La Quebrada, una infraestructura esperada desde hace años por los habitantes de Mogna.
Durante décadas, cruzar esos badenes fue como sacar número en una oficina pública: si tocaba un día tranquilo, había suerte; si llegaba una tormenta, la fila terminaba en el agua. Ambulancias, colectivos y camiones de abastecimiento quedaban a merced del caudal, como si la conectividad todavía funcionara con pronóstico meteorológico incluido.
El proyecto llega con números de obra grande, defensas hidráulicas, gaviones, muros de piedra y hasta un mirador panorámico. La ingeniería promete que las crecidas dejarán de decidir quién entra, quién sale y quién espera. No parece un lujo extraordinario: apenas la aspiración de que un camino siga siendo un camino cuando llueve.
También habrá revestimientos en piedra laja, iluminación, señalización y obras de encauzamiento para proteger las estructuras. La infraestructura suele tener esa particularidad: cuando funciona pasa inadvertida; cuando falta, alcanza una lluvia para convertir un mapa en una isla.
El desafío ahora deja de estar en los planos y pasa a la ejecución. Porque las promesas de hormigón todavía flotan bastante mejor que los vehículos sobre un badén crecido. La diferencia empieza cuando el primer pilote toca el suelo.