Orlando Eduardo Canido, dueño de Manaos, fue procesado sin prisión preventiva por el Juzgado Federal N° 2 de Morón en una causa por presunta evasión tributaria simple vinculada al Impuesto a las Ganancias correspondiente al período fiscal 2020. La resolución lleva la firma del juez Jorge Rodríguez.
El magistrado también procesó a Refres Now S.A., la empresa vinculada al empresario, por el mismo hecho investigado. Aunque Canido continuará el proceso en libertad, la Justicia dispuso un embargo preventivo de $250 millones sobre sus bienes. La misma medida alcanzó a la compañía, que deberá responder con activos hasta cubrir ese monto.
La investigación judicial
El expediente N° 5439/2024 se inició tras una denuncia presentada por ARCA, organismo que detectó presuntos incumplimientos en las obligaciones tributarias correspondientes al ejercicio fiscal 2020.
El procesamiento no incluye prisión preventiva y la causa continúa su trámite en el Juzgado Federal N° 2 de Morón, donde se determinarán los próximos pasos de la investigación.
Las declaraciones sobre operaciones en efectivo
Las manifestaciones públicas de Canido adquirieron relevancia luego del procesamiento. Durante una entrevista en La Fábrica del Podcast, el empresario relató cómo concretó la compra de Cunnington, una de las principales competidoras de Manaos.
«Hablé con el número 2 de Cunnington y le dije: te conviene vendérmela a mí», expresó.
Al describir la operación, afirmó: «Fuimos al banco e hicimos la operación en efectivo, de contado».
Durante esa misma entrevista también hizo referencia, entre risas, a la investigación judicial. «En los diarios dice que evadí como mil millones», comentó.
Luego agregó: «Bueno entonces pensé dónde pongo esa plata, fui y compré Cunnington y en blanco la compré».
Según explicó, la adquisición respondió a una estrategia para evitar el ingreso de un competidor internacional con mayor capacidad financiera al segmento de las gaseosas de bajo precio.
La competencia en el mercado de las gaseosas
Canido sostuvo que cuando comenzó su actividad en el rubro, hace 21 años, existían 43 fábricas de gaseosas en Argentina. Según su descripción, actualmente quedan apenas seis, mientras que en la provincia de Buenos Aires solo permanecen dos marcas relevantes dentro del segmento de bajo precio: Manaos y Cunnington.
«Yo con el 85% y ellos con el 15%», señaló al referirse a la participación de mercado.
El empresario explicó que decidió avanzar con la compra luego de conocer que la compañía podía ser adquirida por Heineken. «Me había enterado que la estaba por comprar Heineken y ahí iba a ser una guerra de mucho más poder de fuego», afirmó.
También relató la conversación que mantuvo con Guillermo Raed, propietario de las gaseosas Seco y Torazzo y entonces segundo en la conducción de Cunnington. «Le dije ‘a vos te conviene vendérmela a mi porque así no quedan más marcas en Argentina'», recordó.
La causa por presunta evasión del Impuesto a las Ganancias continúa en trámite en el Juzgado Federal N° 2 de Morón. Mientras tanto, el embargo de $250 millones sobre los bienes de Orlando Eduardo Canido y de Refres Now S.A. permanecerá vigente hasta que exista una nueva resolución judicial.
El dueño de Manaos, Orlando Eduardo Canido, fue procesado sin prisión preventiva por presunta evasión tributaria simple vinculada al Impuesto a las Ganancias del período fiscal 2020. La Justicia Federal también procesó a Refres Now S.A. y ordenó un embargo preventivo de $250 millones sobre los bienes del empresario y de la compañía mientras avanza la investigación.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
$250 millones de embargo. No es el premio mayor de un programa de televisión ni el presupuesto para una campaña de marketing: es la cifra que fijó la Justicia mientras investiga una presunta evasión tributaria. El expediente sigue su curso y el empresario continuará el proceso en libertad.
En Argentina hay negocios que parecen una partida de truco jugada sobre el mostrador de un banco. Mientras algunos tardan semanas para autorizar una transferencia, otros cuentan operaciones millonarias «en efectivo, de contado» con la naturalidad de quien recuerda una compra en el supermercado. Después llega la Justicia con una calculadora bastante menos simpática.
Las declaraciones públicas de Orlando Canido, que en otro momento pudieron sonar como una anécdota pintoresca de empresario exitoso, hoy quedaron bajo una luz distinta. Porque cuando un expediente judicial avanza, cada frase dicha frente a un micrófono deja de ser solamente una historia para transformarse en una pieza que inevitablemente vuelve a circular. El archivo, como los impuestos, tiene la mala costumbre de aparecer cuando menos conviene.
El mercado de las gaseosas económicas también quedó retratado como una competencia donde sobreviven pocos jugadores. De decenas de fabricantes a apenas un puñado. En ese escenario, comprar un competidor puede verse como una estrategia comercial, pero también termina formando parte del contexto que rodea una investigación mucho más amplia.
Mientras tanto, el expediente sigue avanzando en los tribunales de Morón. La espuma baja rápido. Los embargos, bastante menos.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Orlando Eduardo Canido, dueño de Manaos, fue procesado sin prisión preventiva por el Juzgado Federal N° 2 de Morón en una causa por presunta evasión tributaria simple vinculada al Impuesto a las Ganancias correspondiente al período fiscal 2020. La resolución lleva la firma del juez Jorge Rodríguez.
El magistrado también procesó a Refres Now S.A., la empresa vinculada al empresario, por el mismo hecho investigado. Aunque Canido continuará el proceso en libertad, la Justicia dispuso un embargo preventivo de $250 millones sobre sus bienes. La misma medida alcanzó a la compañía, que deberá responder con activos hasta cubrir ese monto.
La investigación judicial
El expediente N° 5439/2024 se inició tras una denuncia presentada por ARCA, organismo que detectó presuntos incumplimientos en las obligaciones tributarias correspondientes al ejercicio fiscal 2020.
El procesamiento no incluye prisión preventiva y la causa continúa su trámite en el Juzgado Federal N° 2 de Morón, donde se determinarán los próximos pasos de la investigación.
Las declaraciones sobre operaciones en efectivo
Las manifestaciones públicas de Canido adquirieron relevancia luego del procesamiento. Durante una entrevista en La Fábrica del Podcast, el empresario relató cómo concretó la compra de Cunnington, una de las principales competidoras de Manaos.
«Hablé con el número 2 de Cunnington y le dije: te conviene vendérmela a mí», expresó.
Al describir la operación, afirmó: «Fuimos al banco e hicimos la operación en efectivo, de contado».
Durante esa misma entrevista también hizo referencia, entre risas, a la investigación judicial. «En los diarios dice que evadí como mil millones», comentó.
Luego agregó: «Bueno entonces pensé dónde pongo esa plata, fui y compré Cunnington y en blanco la compré».
Según explicó, la adquisición respondió a una estrategia para evitar el ingreso de un competidor internacional con mayor capacidad financiera al segmento de las gaseosas de bajo precio.
La competencia en el mercado de las gaseosas
Canido sostuvo que cuando comenzó su actividad en el rubro, hace 21 años, existían 43 fábricas de gaseosas en Argentina. Según su descripción, actualmente quedan apenas seis, mientras que en la provincia de Buenos Aires solo permanecen dos marcas relevantes dentro del segmento de bajo precio: Manaos y Cunnington.
«Yo con el 85% y ellos con el 15%», señaló al referirse a la participación de mercado.
El empresario explicó que decidió avanzar con la compra luego de conocer que la compañía podía ser adquirida por Heineken. «Me había enterado que la estaba por comprar Heineken y ahí iba a ser una guerra de mucho más poder de fuego», afirmó.
También relató la conversación que mantuvo con Guillermo Raed, propietario de las gaseosas Seco y Torazzo y entonces segundo en la conducción de Cunnington. «Le dije ‘a vos te conviene vendérmela a mi porque así no quedan más marcas en Argentina'», recordó.
La causa por presunta evasión del Impuesto a las Ganancias continúa en trámite en el Juzgado Federal N° 2 de Morón. Mientras tanto, el embargo de $250 millones sobre los bienes de Orlando Eduardo Canido y de Refres Now S.A. permanecerá vigente hasta que exista una nueva resolución judicial.
El dueño de Manaos, Orlando Eduardo Canido, fue procesado sin prisión preventiva por presunta evasión tributaria simple vinculada al Impuesto a las Ganancias del período fiscal 2020. La Justicia Federal también procesó a Refres Now S.A. y ordenó un embargo preventivo de $250 millones sobre los bienes del empresario y de la compañía mientras avanza la investigación.
$250 millones de embargo. No es el premio mayor de un programa de televisión ni el presupuesto para una campaña de marketing: es la cifra que fijó la Justicia mientras investiga una presunta evasión tributaria. El expediente sigue su curso y el empresario continuará el proceso en libertad.
En Argentina hay negocios que parecen una partida de truco jugada sobre el mostrador de un banco. Mientras algunos tardan semanas para autorizar una transferencia, otros cuentan operaciones millonarias «en efectivo, de contado» con la naturalidad de quien recuerda una compra en el supermercado. Después llega la Justicia con una calculadora bastante menos simpática.
Las declaraciones públicas de Orlando Canido, que en otro momento pudieron sonar como una anécdota pintoresca de empresario exitoso, hoy quedaron bajo una luz distinta. Porque cuando un expediente judicial avanza, cada frase dicha frente a un micrófono deja de ser solamente una historia para transformarse en una pieza que inevitablemente vuelve a circular. El archivo, como los impuestos, tiene la mala costumbre de aparecer cuando menos conviene.
El mercado de las gaseosas económicas también quedó retratado como una competencia donde sobreviven pocos jugadores. De decenas de fabricantes a apenas un puñado. En ese escenario, comprar un competidor puede verse como una estrategia comercial, pero también termina formando parte del contexto que rodea una investigación mucho más amplia.
Mientras tanto, el expediente sigue avanzando en los tribunales de Morón. La espuma baja rápido. Los embargos, bastante menos.