El gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, anunció la firma de un acuerdo con Vicuña Argentina mediante el cual la empresa realizará un aporte extraordinario, fijo, no reembolsable ni compensable de US$250 millones, destinado a financiar obras de infraestructura antes del inicio de la producción del proyecto minero.
El anuncio fue realizado durante un mensaje emitido por Cadena Provincial, en el que el mandatario calificó al convenio como «un hito en la historia minera de San Juan» al tratarse del primer aporte de esta magnitud que un proyecto minero compromete antes de comenzar su etapa productiva.
Obras viales, hídricas y de saneamiento
Según explicó Orrego, los recursos estarán destinados principalmente a la ejecución de obras viales, hídricas y de saneamiento, además de otros proyectos considerados estratégicos para el desarrollo provincial.
«Estas obras no solo acompañarán el crecimiento de la minería, sino que mejorarán las condiciones para el desarrollo agroindustrial, turístico, energético y productivo, fortaleciendo nuestra competitividad y nuestra diversidad económica», expresó el gobernador.
El mandatario también señaló que la inversión permitirá impulsar la generación de empleo y acelerar proyectos de infraestructura incluso antes de que el emprendimiento minero entre en producción.
Más de un año y medio de negociaciones
Orrego reveló que el acuerdo fue el resultado de más de un año y medio de negociaciones, iniciadas durante la feria minera PDAC 2025, realizada en Toronto.
Las conversaciones continuaron posteriormente en San Juan, Buenos Aires, Santiago de Chile, Vancouver y Nueva York, con la participación de funcionarios provinciales y representantes de Vicuña Argentina, Lundin Mining y BHP.
Según el gobernador, el entendimiento fue posible gracias a un trabajo basado en la seguridad jurídica, reglas claras, diálogo institucional y la promoción del potencial minero de la provincia.
Un nuevo esquema de aportes y regalías
El convenio reglamenta el aporte previsto en la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto, una obligación pendiente desde 2022.
Además del desembolso inicial, establece un aporte permanente equivalente al 1,5% del valor bruto de facturación, que será administrado mediante un fideicomiso específico destinado exclusivamente a obras de infraestructura.
En paralelo, Orrego confirmó que las regalías mineras continuarán calculándose sobre el 3% del valor bruto de facturación, un esquema que, según explicó, resulta más beneficioso para la provincia que el previsto por la legislación nacional basada en el valor boca de mina.
Los fondos serán administrados por la Provincia
El gobernador informó que los US$250 millones serán administrados por el Estado provincial a través de un fideicomiso, con mecanismos de auditoría, trazabilidad, contratación pública y control sobre la ejecución de cada obra.
Asimismo, confirmó que el acuerdo será remitido a la Cámara de Diputados de San Juan para su tratamiento y ratificación mediante una ley.
Un acuerdo que busca transformar la infraestructura
Durante el cierre de su mensaje, Orrego recordó que la firma del convenio estaba prevista originalmente en Nueva York, pero fue postergada tras el accidente aéreo ocurrido en Valle Fértil el pasado 29 de julio, que provocó la muerte de siete personas.
Finalmente, el mandatario sostuvo que el convenio representa mucho más que un acuerdo económico y aseguró que permitirá traducir el desarrollo minero en infraestructura para toda la provincia.
«Hoy firmamos mucho más que un acuerdo. Firmamos la certeza de que el crecimiento minero se traducirá en obras para todos los sanjuaninos. Resolver lo urgente, trabajar en lo importante y planificar el futuro de San Juan: esa es nuestra manera de gobernar», concluyó.
El gobernador Marcelo Orrego anunció la firma de un convenio con la empresa Vicuña Argentina mediante el cual la provincia recibirá un aporte no reembolsable de US$250 millones para ejecutar obras de infraestructura antes del inicio de la producción minera. Los fondos serán destinados a proyectos viales, hídricos y de saneamiento, y se administrarán a través de un fideicomiso provincial.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Doscientos cincuenta millones de dólares. No por regalías futuras, no cuando salga el primer camión con mineral y tampoco como un crédito que habrá que devolver. La minería sanjuanina acaba de inaugurar una categoría que hasta hace poco parecía reservada para los discursos: plata antes de producir.
En una provincia donde durante años cada anuncio minero llegaba acompañado por un «cuando empiece la explotación», el Gobierno decidió cambiar el orden de la oración. Primero las obras, después la producción. Es un giro interesante en un negocio donde la paciencia suele medirse en décadas y las excavadoras tardan menos en llegar que los beneficios para las comunidades.
Marcelo Orrego eligió una Cadena Provincial para confirmar un acuerdo que calificó como histórico. No solamente por el monto, sino porque el dinero llegará antes de que Vicuña extraiga una sola tonelada de mineral. En política las palabras «histórico» y «sin precedentes» aparecen con bastante frecuencia. Esta vez, al menos, vienen acompañadas por un contrato firmado y una cifra concreta.
El convenio también cambia otra discusión de fondo. Durante años la minería fue interpelada por una pregunta repetida hasta el cansancio: «¿Y qué queda para San Juan?». El Gobierno intenta responder con rutas, obras hídricas, saneamiento y un fideicomiso destinado exclusivamente a infraestructura. Ahora empieza la etapa más difícil: demostrar que los dólares viajan con la misma velocidad que los anuncios.
El acuerdo incorpora además un esquema permanente de aportes sobre la facturación y mantiene un sistema de regalías que, según la Provincia, mejora lo previsto por la legislación nacional. En otras palabras, ya no se debate únicamente cuánto mineral hay bajo la montaña, sino cuánto de ese negocio quedará arriba, transformado en rutas, caños, canales y obras públicas.
Las promesas siempre son baratas. El hormigón nunca. Por eso el verdadero examen no será la firma del convenio ni la conferencia de prensa. Será el día en que los sanjuaninos puedan recorrer una ruta nueva, abrir una canilla o ver una obra terminada y comprobar que los millones dejaron de ser un número para convertirse en infraestructura.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, anunció la firma de un acuerdo con Vicuña Argentina mediante el cual la empresa realizará un aporte extraordinario, fijo, no reembolsable ni compensable de US$250 millones, destinado a financiar obras de infraestructura antes del inicio de la producción del proyecto minero.
El anuncio fue realizado durante un mensaje emitido por Cadena Provincial, en el que el mandatario calificó al convenio como «un hito en la historia minera de San Juan» al tratarse del primer aporte de esta magnitud que un proyecto minero compromete antes de comenzar su etapa productiva.
Obras viales, hídricas y de saneamiento
Según explicó Orrego, los recursos estarán destinados principalmente a la ejecución de obras viales, hídricas y de saneamiento, además de otros proyectos considerados estratégicos para el desarrollo provincial.
«Estas obras no solo acompañarán el crecimiento de la minería, sino que mejorarán las condiciones para el desarrollo agroindustrial, turístico, energético y productivo, fortaleciendo nuestra competitividad y nuestra diversidad económica», expresó el gobernador.
El mandatario también señaló que la inversión permitirá impulsar la generación de empleo y acelerar proyectos de infraestructura incluso antes de que el emprendimiento minero entre en producción.
Más de un año y medio de negociaciones
Orrego reveló que el acuerdo fue el resultado de más de un año y medio de negociaciones, iniciadas durante la feria minera PDAC 2025, realizada en Toronto.
Las conversaciones continuaron posteriormente en San Juan, Buenos Aires, Santiago de Chile, Vancouver y Nueva York, con la participación de funcionarios provinciales y representantes de Vicuña Argentina, Lundin Mining y BHP.
Según el gobernador, el entendimiento fue posible gracias a un trabajo basado en la seguridad jurídica, reglas claras, diálogo institucional y la promoción del potencial minero de la provincia.
Un nuevo esquema de aportes y regalías
El convenio reglamenta el aporte previsto en la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto, una obligación pendiente desde 2022.
Además del desembolso inicial, establece un aporte permanente equivalente al 1,5% del valor bruto de facturación, que será administrado mediante un fideicomiso específico destinado exclusivamente a obras de infraestructura.
En paralelo, Orrego confirmó que las regalías mineras continuarán calculándose sobre el 3% del valor bruto de facturación, un esquema que, según explicó, resulta más beneficioso para la provincia que el previsto por la legislación nacional basada en el valor boca de mina.
Los fondos serán administrados por la Provincia
El gobernador informó que los US$250 millones serán administrados por el Estado provincial a través de un fideicomiso, con mecanismos de auditoría, trazabilidad, contratación pública y control sobre la ejecución de cada obra.
Asimismo, confirmó que el acuerdo será remitido a la Cámara de Diputados de San Juan para su tratamiento y ratificación mediante una ley.
Un acuerdo que busca transformar la infraestructura
Durante el cierre de su mensaje, Orrego recordó que la firma del convenio estaba prevista originalmente en Nueva York, pero fue postergada tras el accidente aéreo ocurrido en Valle Fértil el pasado 29 de julio, que provocó la muerte de siete personas.
Finalmente, el mandatario sostuvo que el convenio representa mucho más que un acuerdo económico y aseguró que permitirá traducir el desarrollo minero en infraestructura para toda la provincia.
«Hoy firmamos mucho más que un acuerdo. Firmamos la certeza de que el crecimiento minero se traducirá en obras para todos los sanjuaninos. Resolver lo urgente, trabajar en lo importante y planificar el futuro de San Juan: esa es nuestra manera de gobernar», concluyó.
El gobernador Marcelo Orrego anunció la firma de un convenio con la empresa Vicuña Argentina mediante el cual la provincia recibirá un aporte no reembolsable de US$250 millones para ejecutar obras de infraestructura antes del inicio de la producción minera. Los fondos serán destinados a proyectos viales, hídricos y de saneamiento, y se administrarán a través de un fideicomiso provincial.
Doscientos cincuenta millones de dólares. No por regalías futuras, no cuando salga el primer camión con mineral y tampoco como un crédito que habrá que devolver. La minería sanjuanina acaba de inaugurar una categoría que hasta hace poco parecía reservada para los discursos: plata antes de producir.
En una provincia donde durante años cada anuncio minero llegaba acompañado por un «cuando empiece la explotación», el Gobierno decidió cambiar el orden de la oración. Primero las obras, después la producción. Es un giro interesante en un negocio donde la paciencia suele medirse en décadas y las excavadoras tardan menos en llegar que los beneficios para las comunidades.
Marcelo Orrego eligió una Cadena Provincial para confirmar un acuerdo que calificó como histórico. No solamente por el monto, sino porque el dinero llegará antes de que Vicuña extraiga una sola tonelada de mineral. En política las palabras «histórico» y «sin precedentes» aparecen con bastante frecuencia. Esta vez, al menos, vienen acompañadas por un contrato firmado y una cifra concreta.
El convenio también cambia otra discusión de fondo. Durante años la minería fue interpelada por una pregunta repetida hasta el cansancio: «¿Y qué queda para San Juan?». El Gobierno intenta responder con rutas, obras hídricas, saneamiento y un fideicomiso destinado exclusivamente a infraestructura. Ahora empieza la etapa más difícil: demostrar que los dólares viajan con la misma velocidad que los anuncios.
El acuerdo incorpora además un esquema permanente de aportes sobre la facturación y mantiene un sistema de regalías que, según la Provincia, mejora lo previsto por la legislación nacional. En otras palabras, ya no se debate únicamente cuánto mineral hay bajo la montaña, sino cuánto de ese negocio quedará arriba, transformado en rutas, caños, canales y obras públicas.
Las promesas siempre son baratas. El hormigón nunca. Por eso el verdadero examen no será la firma del convenio ni la conferencia de prensa. Será el día en que los sanjuaninos puedan recorrer una ruta nueva, abrir una canilla o ver una obra terminada y comprobar que los millones dejaron de ser un número para convertirse en infraestructura.