El presidente de la Asociación Iglesiana de Turismo, Industria y Comercio, Víctor Grau, confirmó que le solicitaron a RAFA S.A., integrante del consorcio que construirá parte del campamento modular de Vicuña junto a PowerChina y Beijing Chengdong, que instale su base operativa en el departamento Iglesia.
«Se lo hemos pedido al gobierno, se lo hemos pedido a Vicuña y ahora también lo vamos a hablar con esta gente de China, con los sanrafaelinos que están acá», afirmó Grau, en referencia a RAFA S.A., la empresa santafesina que tendrá a cargo tareas en terreno vinculadas al megaproyecto.
El dirigente explicó que ya mantuvieron un primer contacto por correo electrónico con la firma y remarcó que el pedido apunta a generar presencia real en el departamento. «Le decimos a todas las empresas que vienen acá que lo único que pedimos es que se instalen en Iglesia. No pedimos contrato ni nada. Instálense y después veremos si salen los contratos», sostuvo.
El reclamo por el impacto local
Grau fue crítico al describir la situación actual del departamento frente a la actividad minera. «Hoy, para nosotros, una empresa que está instalada en San Juan y que trabaja en Veladero o en Vicuña y pasa por Iglesia, nos da lo mismo. No nos beneficia que sea de San Juan, de Japón, de China o de la India. El impacto real no llega».
El presidente de Aituric advirtió que la falta de arraigo empresarial es uno de los principales problemas que enfrenta Iglesia después de más de 20 años de actividad minera en la zona. «Si las empresas no se instalan en Iglesia, el departamento no se va a desarrollar jamás. Vicuña tenía acá una loguera, una infraestructura más o menos instalada, y decidieron irse al parque industrial de Albardón. Iglesia queda como un lugar de paso», lamentó.
«Las empresas que ganan licitaciones millonarias no generan impacto en el pueblo. No contratan gente local, no alquilan propiedades, no consumen en los comercios. Y nosotros, los iglesianos, que somos los que damos la licencia social, vemos pasar la riqueza sin que nos llegue», afirmó.
Infraestructura y empleo, los puntos sensibles
Grau también cuestionó la falta de infraestructura básica en el departamento. «No tenemos terminal de ómnibus, no tenemos aeropuerto, no tenemos parque industrial, no tenemos un instituto de capacitación minera. Eso es gravísimo. Si hubiese una escuela secundaria con orientación minera, hoy estaríamos metiendo a todos los chicos en Vicuña».
El dirigente advirtió, además, que el malestar social crece en Iglesia. «El pueblo está cansado de promesas. La licencia social se va degradando. Somos un departamento de 9.000 habitantes que tiene 1.000 desocupados. No puede ser que después de 20 años de minería sigamos con pobreza. Y esto no es culpa de la minería, es culpa del gobierno municipal. Porque no ha sabido generar identidad minera e integración con lo local», sentenció.
Consultado sobre la posibilidad de que RAFA S.A. y PowerChina se radiquen en Iglesia, Grau respondió: «Ojalá que sí. Pero la única manera de que el desarrollo llegue es que las empresas se instalen acá, que instalen galpones, oficinas, que traigan gente a vivir, que alquilen casas, que construyan. Si no, Iglesia va a seguir siendo un lugar de paso y vamos a seguir viendo pasar la riqueza sin que nos toque».
La cámara Aituric pidió que RAFA S.A., integrante del consorcio que construirá parte del campamento modular de Vicuña, instale su base operativa en Iglesia. Su presidente, Víctor Grau, advirtió que el departamento no recibe impacto económico real pese a más de 20 años de actividad minera.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Veinte años de minería, un megaproyecto en puerta y un departamento que sigue pidiendo algo bastante revolucionario: que las empresas que pasan por Iglesia también se queden en Iglesia.
La escena tiene algo de trámite eterno en oficina pública: la riqueza cruza el mostrador, saluda con la cabeza y sigue viaje a otro domicilio fiscal.
Víctor Grau, presidente de Aituric, le pidió a RAFA S.A. que instale su base operativa en el departamento. No pidió contratos, ni alfombra roja, ni una estatua ecuestre frente a la plaza. Pidió galpones, oficinas, alquileres, consumo local y gente viviendo donde se supone que ocurre el impacto.
El planteo es simple, casi incómodo: si una empresa trabaja para Veladero o Vicuña, pero solo atraviesa Iglesia como quien pasa por una estación de servicio, el desarrollo queda en modo folleto institucional. Mucha promesa, poco mostrador con ventas.
El departamento, según Grau, tiene 9.000 habitantes y 1.000 desocupados. Después de dos décadas de minería, la cuenta no cierra ni con calculadora prestada por una licitación millonaria.
También falta terminal, aeropuerto, parque industrial e instituto de capacitación minera. Es decir, la épica del desarrollo llega en camioneta 4×4, pero el territorio todavía espera que le pavimenten la oportunidad.
RAFA S.A., PowerChina y Beijing Chengdong aparecen ahora en la foto del campamento modular de Vicuña. Iglesia pide no quedar otra vez como fondo de pantalla: linda postal, cero clics.
El país donde la licencia social la pone el pueblo y el domicilio operativo lo decide otro.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El presidente de la Asociación Iglesiana de Turismo, Industria y Comercio, Víctor Grau, confirmó que le solicitaron a RAFA S.A., integrante del consorcio que construirá parte del campamento modular de Vicuña junto a PowerChina y Beijing Chengdong, que instale su base operativa en el departamento Iglesia.
«Se lo hemos pedido al gobierno, se lo hemos pedido a Vicuña y ahora también lo vamos a hablar con esta gente de China, con los sanrafaelinos que están acá», afirmó Grau, en referencia a RAFA S.A., la empresa santafesina que tendrá a cargo tareas en terreno vinculadas al megaproyecto.
El dirigente explicó que ya mantuvieron un primer contacto por correo electrónico con la firma y remarcó que el pedido apunta a generar presencia real en el departamento. «Le decimos a todas las empresas que vienen acá que lo único que pedimos es que se instalen en Iglesia. No pedimos contrato ni nada. Instálense y después veremos si salen los contratos», sostuvo.
El reclamo por el impacto local
Grau fue crítico al describir la situación actual del departamento frente a la actividad minera. «Hoy, para nosotros, una empresa que está instalada en San Juan y que trabaja en Veladero o en Vicuña y pasa por Iglesia, nos da lo mismo. No nos beneficia que sea de San Juan, de Japón, de China o de la India. El impacto real no llega».
El presidente de Aituric advirtió que la falta de arraigo empresarial es uno de los principales problemas que enfrenta Iglesia después de más de 20 años de actividad minera en la zona. «Si las empresas no se instalan en Iglesia, el departamento no se va a desarrollar jamás. Vicuña tenía acá una loguera, una infraestructura más o menos instalada, y decidieron irse al parque industrial de Albardón. Iglesia queda como un lugar de paso», lamentó.
«Las empresas que ganan licitaciones millonarias no generan impacto en el pueblo. No contratan gente local, no alquilan propiedades, no consumen en los comercios. Y nosotros, los iglesianos, que somos los que damos la licencia social, vemos pasar la riqueza sin que nos llegue», afirmó.
Infraestructura y empleo, los puntos sensibles
Grau también cuestionó la falta de infraestructura básica en el departamento. «No tenemos terminal de ómnibus, no tenemos aeropuerto, no tenemos parque industrial, no tenemos un instituto de capacitación minera. Eso es gravísimo. Si hubiese una escuela secundaria con orientación minera, hoy estaríamos metiendo a todos los chicos en Vicuña».
El dirigente advirtió, además, que el malestar social crece en Iglesia. «El pueblo está cansado de promesas. La licencia social se va degradando. Somos un departamento de 9.000 habitantes que tiene 1.000 desocupados. No puede ser que después de 20 años de minería sigamos con pobreza. Y esto no es culpa de la minería, es culpa del gobierno municipal. Porque no ha sabido generar identidad minera e integración con lo local», sentenció.
Consultado sobre la posibilidad de que RAFA S.A. y PowerChina se radiquen en Iglesia, Grau respondió: «Ojalá que sí. Pero la única manera de que el desarrollo llegue es que las empresas se instalen acá, que instalen galpones, oficinas, que traigan gente a vivir, que alquilen casas, que construyan. Si no, Iglesia va a seguir siendo un lugar de paso y vamos a seguir viendo pasar la riqueza sin que nos toque».
La cámara Aituric pidió que RAFA S.A., integrante del consorcio que construirá parte del campamento modular de Vicuña, instale su base operativa en Iglesia. Su presidente, Víctor Grau, advirtió que el departamento no recibe impacto económico real pese a más de 20 años de actividad minera.
Veinte años de minería, un megaproyecto en puerta y un departamento que sigue pidiendo algo bastante revolucionario: que las empresas que pasan por Iglesia también se queden en Iglesia.
La escena tiene algo de trámite eterno en oficina pública: la riqueza cruza el mostrador, saluda con la cabeza y sigue viaje a otro domicilio fiscal.
Víctor Grau, presidente de Aituric, le pidió a RAFA S.A. que instale su base operativa en el departamento. No pidió contratos, ni alfombra roja, ni una estatua ecuestre frente a la plaza. Pidió galpones, oficinas, alquileres, consumo local y gente viviendo donde se supone que ocurre el impacto.
El planteo es simple, casi incómodo: si una empresa trabaja para Veladero o Vicuña, pero solo atraviesa Iglesia como quien pasa por una estación de servicio, el desarrollo queda en modo folleto institucional. Mucha promesa, poco mostrador con ventas.
El departamento, según Grau, tiene 9.000 habitantes y 1.000 desocupados. Después de dos décadas de minería, la cuenta no cierra ni con calculadora prestada por una licitación millonaria.
También falta terminal, aeropuerto, parque industrial e instituto de capacitación minera. Es decir, la épica del desarrollo llega en camioneta 4×4, pero el territorio todavía espera que le pavimenten la oportunidad.
RAFA S.A., PowerChina y Beijing Chengdong aparecen ahora en la foto del campamento modular de Vicuña. Iglesia pide no quedar otra vez como fondo de pantalla: linda postal, cero clics.
El país donde la licencia social la pone el pueblo y el domicilio operativo lo decide otro.