San Juan de luto: la multitudinaria despedida que emocionó frente a la Catedral

Redacción Cuyo News
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Aún faltaba más de media hora para la llegada de los féretros con los cuerpos de las víctimas de la tragedia aérea en San Juan y una multitud ya se encontraba reunida frente a la Catedral para despedirlos. Pese a la cantidad de personas, durante la espera predominó un profundo respeto y un silencio que solamente se quebró con el prolongado aplauso que acompañó la llegada de los restos.

La gente se concentró en los alrededores de la Catedral para despedir a Carlos Heredia, Marcelo Videla, Rubén Castro y Jorge Carbajal, las cuatro víctimas de la tragedia aérea que conmocionó a la provincia.

El dolor podía percibirse incluso entre quienes no habían conocido personalmente a los fallecidos. Sus funciones dentro de organismos provinciales llevaron a numerosos sanjuaninos a acercarse para expresar su reconocimiento y acompañar la despedida.

‘A lo mejor alguna vez escuché sus nombres en el noticiero, pero no los conocía. Igual quise venir a despedirlos porque lo que representaban para toda la comunidad’, dijo Rosa Vargas, quien llegó junto a su esposo hasta la Catedral.

Silencio y respeto alrededor de la Catedral

Durante la espera se produjo una imagen poco habitual en la Plaza 25 y las inmediaciones de la iglesia. El silencio predominó pese al intenso tránsito característico del centro sanjuanino y no se escucharon bocinazos mientras la multitud aguardaba la llegada de los vehículos.

Las muestras de respeto también alcanzaron a quienes se encontraban trabajando en la zona. Incluso vendedores de churros ubicados frente a la iglesia interrumpieron momentáneamente sus ventas y permanecieron como espectadores para acompañar la despedida.

El aplauso que recibió a los cuatro féretros

El silencio permitió escuchar con claridad las sirenas de las motos de la División Tránsito y del GAM de la Policía de San Juan, que encabezaban la columna de vehículos fúnebres encargados de trasladar los cuerpos.

Cuando la comitiva se aproximó, las personas presentes avanzaron hasta ubicarse lo más cerca posible de la Catedral para manifestar su respeto y reconocimiento a las víctimas.

La primera movilidad que se detuvo frente a la iglesia trasladaba los restos de Marcelo Videla, subjefe de la Policía. Apenas se abrieron las puertas del vehículo y la guardia de honor tomó el féretro, comenzó un prolongado aplauso de la multitud.

La escena volvió a repetirse con la llegada de los restos de Carlos Heredia, director de Protección Civil; posteriormente con los de Rubén Castro, jefe de Bomberos; y finalmente con los de Jorge Carbajal, subjefe de Bomberos.

Una ceremonia íntima antes de la despedida pública

Tras el ingreso del cuarto féretro, la Catedral cerró sus puertas para iniciar una ceremonia íntima destinada a familiares y amigos de las víctimas.

Sin embargo, numerosas personas que habían acompañado la llegada decidieron permanecer en los alrededores de la iglesia y esperar hasta las 13, horario previsto para la apertura de las puertas de la Catedral y el posterior ingreso del público.

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