La Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) realizará este viernes 18 de septiembre un simulacro general de evacuación por sismo, con el objetivo de fortalecer las medidas de prevención y preparar a estudiantes, docentes y personal ante una eventual emergencia.
La actividad comenzará a las 11 y buscará evaluar el funcionamiento de los protocolos internos, los tiempos de respuesta y la organización de la comunidad universitaria frente a una situación sísmica.
Bajo la premisa de que «estar preparados también es parte de nuestra formación», la institución convocó a una participación amplia de quienes desarrollan sus actividades diariamente dentro de la Facultad.
Qué sectores participarán del simulacro
El ejercicio se desarrollará en diferentes dependencias e institutos de la unidad académica. Entre los espacios comprendidos estarán el Pabellón Central, el Departamento de Hidráulica, el área de Materiales y Suelos y el Departamento de Ingeniería Civil.
La propuesta apunta a reproducir las distintas etapas previstas frente a una emergencia para comprobar cómo responde la comunidad y detectar aspectos que puedan mejorarse dentro de los procedimientos establecidos.
El protocolo que deberán seguir durante el ejercicio
El simulacro es organizado por la Unidad de Gestión de Riesgo y Manejo de Emergencias (UGREMA) de la Facultad de Ingeniería y contempla cuatro etapas fundamentales de autoprotección y evacuación.
Ante la señal inicial, la primera indicación será agacharse y adoptar inmediatamente una posición de protección.
Luego, las personas deberán cubrirse la cabeza y el cuello debajo de un escritorio, una mesa resistente u otro elemento firme disponible en el lugar.
El tercer paso será sujetarse de la estructura utilizada como resguardo y permanecer en esa posición hasta que finalice la señal correspondiente al movimiento sísmico.
Una vez habilitada la evacuación, estudiantes, docentes y trabajadores deberán desplazarse de manera ordenada, pausada y ágil hacia las zonas de seguridad previamente señalizadas en los espacios exteriores.
Un ejercicio para mejorar la respuesta ante emergencias
Desde la Facultad remarcaron que la construcción de un entorno seguro requiere de la participación de toda la comunidad universitaria y solicitaron colaboración para desarrollar el ejercicio con seriedad.
El simulacro permitirá evaluar y optimizar los mecanismos de respuesta frente a una emergencia sísmica, además de reforzar conductas de autoprotección entre quienes permanecen habitualmente en las instalaciones.
La iniciativa forma parte de las tareas de prevención y gestión del riesgo impulsadas dentro de la unidad académica, con especial atención a la preparación ante fenómenos sísmicos y a la correcta utilización de las vías de evacuación y los puntos de encuentro establecidos.
La Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan realizará este viernes 18 de septiembre, a las 11, un simulacro general de evacuación por sismo. La actividad buscará poner a prueba los protocolos de seguridad y contará con la participación de estudiantes, docentes y personal de distintas dependencias de la unidad académica.
Agacharse, cubrirse, sujetarse y después evacuar. Este viernes a las 11, la Facultad de Ingeniería de la UNSJ cambiará por un rato apuntes, parciales y fórmulas por algo bastante más elemental: comprobar si toda la comunidad universitaria sabe qué hacer cuando el piso decide recordar que estamos en San Juan.
El simulacro abarcará el Pabellón Central, Hidráulica, Materiales y Suelos e Ingeniería Civil, con participación de estudiantes, docentes y personal. La idea es probar protocolos antes de necesitarlos de verdad, porque descubrir durante un sismo que nadie sabe cuál era la salida de emergencia sería una evaluación práctica demasiado exigente incluso para Ingeniería.
La secuencia planteada por la Unidad de Gestión de Riesgo y Manejo de Emergencias es clara: primero protegerse y después evacuar de manera ordenada hacia los puntos seguros. Nada de transformar los pasillos en largada de TC ni de salir con la mochila, el termo, tres carpetas y la calculadora científica como si hubiera tiempo para hacer inventario.
El objetivo central será detectar fallas, mejorar tiempos de respuesta y reforzar hábitos de autoprotección en una provincia donde la prevención sísmica no es un capítulo decorativo del manual institucional. La consigna de la Facultad lo resume: «estar preparados también es parte de nuestra formación».
El viernes será un ensayo. Y en materia sísmica, mejor equivocarse durante el simulacro que improvisar cuando no hay segunda toma.