El gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, encabezó la inauguración del primer sector del Barrio Malvinas Nos Une, en Angaco, donde 118 familias recibieron las llaves de sus nuevas viviendas luego de haber sido seleccionadas mediante sorteo público.
La entrega representa una nueva solución habitacional para familias del departamento que, en muchos casos, residían en viviendas prestadas o compartían el hogar con otros familiares. Con la finalización de esta etapa, los adjudicatarios podrán comenzar una nueva etapa en una vivienda propia dentro de Angaco.
Del acto participaron también el intendente de Angaco, José Castro, y el ministro de Infraestructura, Agua y Energía, Fernando Perea, además de funcionarios provinciales.
Cómo son las viviendas entregadas
La obra comenzó en marzo de 2024 y comprende unidades de entre 71,41 y 76,45 metros cuadrados. Cada vivienda cuenta con dos dormitorios, baño, cocina-comedor, lavadero exterior cubierto y un espacio destinado a expansión.
El diseño permite además realizar una ampliación futura para incorporar un tercer dormitorio, de acuerdo con las necesidades de cada familia.
Las unidades fueron entregadas con artefactos y griferías sanitarias. Debido a que el sector no dispone de red de gas, las casas cuentan con cocina eléctrica con horno, termotanque eléctrico de 80 litros y termotanque solar.
El proyecto también contempla viviendas adaptadas para personas con discapacidad, incorporadas dentro del conjunto habitacional.
Infraestructura y servicios para el nuevo barrio
La obra del Barrio Malvinas Nos Une incluyó además la infraestructura necesaria para acompañar el funcionamiento cotidiano del nuevo sector.
El desarrollo cuenta con red de agua potable abastecida mediante una perforación, planta de tratamiento y red cloacal. También dispone de red eléctrica aérea y alumbrado público.
En el sector se ejecutaron calles enripiadas, cordones, veredas, rampas vehiculares y pasarelas peatonales, con el objetivo de mejorar la circulación y la accesibilidad de los nuevos residentes.
El proyecto incorpora además dos espacios verdes equipados con juegos, bancos, luminarias, canteros y arbolado. A esto se suma un sistema de riego para el mantenimiento de esos sectores.
Dentro del barrio también quedaron reservados 611 metros cuadrados para una futura unión vecinal y otros 6.726,50 metros cuadrados destinados a equipamiento, con el propósito de acompañar el crecimiento de la comunidad.
Con la entrega de este primer sector, 118 familias de Angaco accedieron a una vivienda propia en un desarrollo que combina unidades habitacionales, servicios básicos, espacios públicos y áreas previstas para nuevas instalaciones comunitarias.
El gobernador Marcelo Orrego encabezó la entrega de 118 viviendas del primer sector del Barrio Malvinas Nos Une, en Angaco. Las unidades cuentan con servicios, equipamiento eléctrico, espacios de expansión y posibilidades de ampliación. El proyecto incluye además infraestructura urbana, espacios verdes y terrenos reservados para equipamiento comunitario y una futura unión vecinal.
118 familias de Angaco recibieron las llaves de su casa propia. El primer sector del Barrio Malvinas Nos Une quedó inaugurado con viviendas terminadas, servicios básicos y algo que en materia habitacional suele ser más difícil de conseguir que un turno a primera hora: previsión para crecer.
El gobernador Marcelo Orrego encabezó la entrega de las unidades, que fueron adjudicadas mediante sorteo público. Para muchas de las familias beneficiarias, el cambio implica dejar atrás casas prestadas o situaciones de convivencia con otros familiares y pasar a tener un techo propio sin necesidad de practicar ingeniería doméstica para encontrar dónde poner otra cama.
Las viviendas tienen entre 71,41 y 76,45 metros cuadrados, dos dormitorios, baño, cocina-comedor, lavadero exterior cubierto y espacio de expansión. Además, fueron diseñadas para permitir una futura ampliación con un tercer dormitorio, porque una casa puede entregarse terminada sin asumir que la vida familiar también viene con plano definitivo.
Como el sector no cuenta con red de gas, las unidades incorporan cocina eléctrica con horno, termotanque eléctrico de 80 litros y termotanque solar. También hay viviendas adaptadas para personas con discapacidad, mientras el barrio suma agua potable, cloacas, energía eléctrica, alumbrado, calles enripiadas, veredas y rampas.
El proyecto contempla además dos espacios verdes con juegos, bancos, luminarias y arbolado, junto con terrenos destinados a una futura unión vecinal y equipamiento comunitario. No es solamente una fila de casas: la apuesta es que detrás de las llaves aparezca un barrio y no un conjunto de techos aislados mirando la nada.
En Angaco, 118 familias dejaron de esperar una vivienda y empezaron a discutir algo mucho más cotidiano: quién se queda con el dormitorio que da al frente.