Por quinta vez consecutiva, el autódromo Rosendo Hernández, ubicado en la ciudad de San Luis, será el escenario encargado de abrir la Copa de Oro del Turismo Carretera.
El circuito puntano se convirtió en una referencia habitual para el inicio del playoff y volverá a recibir una fecha clave en la pelea por el campeonato de la categoría.
Uno de los principales antecedentes es el de Agustín Canapino, quien ganó allí en 2025 y comenzó de la mejor manera su camino en busca del quinto título dentro del TC.
También sobresale el rendimiento reciente de Julián Santero, quien consiguió las tres últimas poles disputadas en este escenario. Sin embargo, aquellas clasificaciones fueron logradas a bordo de un Ford, mientras que actualmente compite con BMW.
El estado de la pista y los trabajos realizados
Para la competencia del año pasado, el autódromo había sido reasfaltado por completo. Sin embargo, durante la jornada del domingo algunos sectores de la superficie registraron desprendimientos.
De cara a esta nueva presentación, el trazado luce con diferentes parches y reparaciones, producto de un importante trabajo realizado durante la previa de la competencia.
Cambios en los equipos y movimiento en boxes
Entre las novedades deportivas aparece Germán Todino, quien cambia de estructura y deja la Scuadra JT para incorporarse al equipo de Adrián Fernández.
El cambio también implica una renovación estética en su Mustang, que presenta un nuevo diseño para afrontar esta etapa de la temporada.
Mientras tanto, los boxes del Rosendo Hernández ya comenzaron a tomar color, con varios autos ubicados en sus respectivos lugares y una importante cantidad de público esperando el ingreso al predio.
Frío intenso y posibilidad de lluvia
El pronóstico meteorológico anticipa condiciones exigentes para el desarrollo de la actividad. Desde mañana se esperan temperaturas mínimas bajo cero y máximas inferiores a los 10 grados.
Además, existe posibilidad de lluvias durante la tarde, un factor que podría incidir en el desarrollo de la jornada y sumar una variable adicional para pilotos y equipos en el comienzo de la Copa de Oro.
El autódromo Rosendo Hernández de San Luis volverá a abrir, por quinta vez consecutiva, la Copa de Oro del Turismo Carretera. La fecha tendrá como antecedentes el triunfo de Agustín Canapino en 2025 y las últimas tres poles de Julián Santero. El circuito presenta reparaciones en el asfalto y se espera un fin de semana con frío intenso y posibilidad de lluvias.
El Turismo Carretera desembarca otra vez en San Luis para abrir la Copa de Oro, porque evidentemente el campeonato decidió que la definición empiece donde el termómetro también pretende abandonar toda esperanza. El Rosendo Hernández recibirá por quinta temporada consecutiva el inicio del playoff, con autos, equipos y público preparándose para un fin de semana en el que acelerar será importante, pero encontrar abrigo probablemente también otorgue puntos.
El antecedente inmediato tiene nombre propio: Agustín Canapino ganó allí en 2025 y comenzó de la mejor manera su camino hacia el quinto título. Del otro lado aparece Julián Santero, dueño de las últimas tres poles en este escenario, aunque aquellas marcas fueron con Ford y ahora llega con BMW. Una de esas pequeñas sutilezas del automovilismo moderno: cambia el auto, cambia la insignia, pero la obligación de ir rápido permanece perfectamente intacta.
También habrá atención sobre el estado de la pista. El autódromo fue reasfaltado por completo el año pasado, aunque durante la jornada del domingo algunos sectores presentaron desprendimientos. Para esta edición, el trazado luce reparado con distintos parches y un intenso trabajo previo, en una demostración de que hasta el asfalto entendió que en el TC nadie tiene permitido llegar sin retoques al momento decisivo.
En los boxes, mientras tanto, la actividad ya empezó a tomar color. Germán Todino cambia de estructura, deja la Scuadra JT y se incorpora al equipo de Adrián Fernández, por lo que su Mustang presenta un nuevo diseño. Varios autos ya ocupan sus lugares y una importante cantidad de público espera por ingresar al predio, confirmando que el ritual del TC comienza bastante antes de que aparezca la bandera verde.
El pronóstico agrega su propio componente dramático: temperaturas mínimas bajo cero, máximas inferiores a los 10 grados y posibilidad de lluvia por la tarde. Es decir, habrá playoff, autos de más de 500 caballos y una pista exigente, pero la verdadera estrategia podría consistir en determinar cuántas capas de ropa entran debajo de una campera sin perder movilidad.