Tesla presentó este jueves 15 de octubre su nuevo deportivo Roadster en las instalaciones de pruebas de SpaceX cerca de Waco, en Texas, con una demostración transmitida en vivo por X que siguieron más de 200.000 personas, según informaron medios internacionales.
Cómo fue el «vuelo»
Tras una breve cuenta regresiva, el Roadster subió por una rampa hasta quedar prácticamente cabeza abajo, saltó, giró en el aire y aterrizó de forma segura, frenando la caída con propulsores. Según medios especializados, el sistema usa tanques de aire comprimido y diez toberas. Más tarde, el auto repitió la maniobra saltando una fila de vehículos y dando una vuelta sobre su propio eje.
Turns out the future does have flying cars pic.twitter.com/6fexPp6SXI
— Elon Musk (@elonmusk) October 16, 2026
Our design language has evolved since the last reveal: from S3XY to Cybertruck, Cybercab & Optimus
— Tesla (@Tesla) October 16, 2026
Roadster is inspired by the SR-71 & F-35 pic.twitter.com/CV7trDTS66
No es un vuelo sostenido como el de un dron o un avión, sino un salto controlado con propulsores. Igual, Musk lo celebró a su manera: «Acaban de presenciar la historia. Los autos voladores ahora son reales».
Antes de la prueba, el empresario explicó por qué la hizo con público: «Necesitamos un público para probar que no es inteligencia artificial. Lo que van a ver con sus ojos no lo van a creer».
Qué promete el auto
Tesla asegura que el Roadster acelera de 0 a 60 millas por hora (unos 96 km/h) en 0,81 segundos, un dato que todavía no fue verificado por terceros. La empresa dijo que el diseño se inspira en los aviones SR-71 y F-35. Musk anunció que la producción comenzará en 2028; el precio final no se informó.
El primer Roadster de Tesla salió en 2008 y dejó de fabricarse hace más de una década. El nuevo modelo se había mostrado como prototipo en 2017 y acumuló varios años de demoras.
Tesla presentó este jueves 15 de octubre su nuevo Roadster en una base de SpaceX en Texas, con una demostración que parecía de película: el auto subió una rampa casi cabeza abajo, saltó, giró en el aire y aterrizó frenando la caída con propulsores. «Acaban de presenciar la historia. Los autos voladores ahora son reales», dijo Elon Musk.
Un auto que sube por una rampa cabeza abajo, gira en el aire y baja frenando con chorros de aire. Elon Musk lo llamó «auto volador». Los ingenieros lo llamarían salto con propulsores. En la Argentina, a eso se le dice «pasar un lomo de burro en la Circunvalación a 120».
Musk hizo la demostración con público en vivo, porque, según dijo, hacía falta gente que pudiera contar que lo vio «con sus propios ojos» y que no era inteligencia artificial. Llegamos a eso: para que creamos algo, ahora hay que llevar testigos, como en un casamiento.
El auto repitió la pirueta saltando una fila de autos estacionados y girando sobre su eje. En San Juan, saltar una fila de autos estacionados es lo que uno sueña cada mediodía en la calle Rivadavia. Tesla lo hizo en Texas y con cámaras.
Según la empresa, acelera de 0 a 96 kilómetros por hora en 0,81 segundos. Es menos de lo que tarda el semáforo de la avenida Libertador en pasar de amarillo a rojo, y bastante menos de lo que tarda un sueldo en desaparecer.
El Roadster se anunció en 2017, cobró reservas desde entonces y recién ahora se dejó ver. La producción, dice Musk, arranca en 2028. El precio todavía no se informó. El futuro llegó, pero como los envíos de una compra por internet: con fecha estimada, seguimiento en vivo y la promesa de que esta vez sí. Mientras tanto, el auto volador más cercano a San Juan sigue siendo el que pasa el Zonda por la Ruta 40.
