La Asociación del Personal Profesional y Jerárquico de Comercio (APPyJC) denunció que la empresa Cencosud-Makro impulsa la implementación de un sistema de «banco de horas» mediante convocatorias individuales a trabajadores profesionales y jerárquicos para que adhieran al nuevo esquema laboral.
Como consecuencia de esta situación, la organización sindical declaró el estado de alerta y movilización y anticipó que evalúa la adopción de medidas gremiales y legales para resguardar los derechos de los empleados alcanzados por la iniciativa.
El gremio cuestiona el sistema de compensación
Según explicó la APPyJC, la empresa pretende reemplazar el pago de las horas extraordinarias por un mecanismo de compensaciones futuras administrado por la propia compañía.
«Lo que Cencosud-Makro presenta como una herramienta de modernización no es más que un nuevo intento de trasladar sobre los trabajadores el costo de su propia organización operativa», manifestó la entidad sindical.
Además, el gremio afirmó haber recibido denuncias de empleados que estarían siendo convocados de forma individual para firmar acuerdos de adhesión.
«Son presionados y perseguidos para prestar conformidad a un acuerdo que beneficia exclusivamente a la empresa», sostuvieron desde la conducción sindical.
Preocupación por las condiciones laborales
La organización advirtió que el denominado banco de horas genera incertidumbre respecto de la correcta liquidación de las horas efectivamente trabajadas y recordó que ningún empleado puede ser obligado a aceptar modificaciones en sus condiciones laborales.
En ese marco, exigió el cese inmediato de cualquier práctica de hostigamiento, persecución o presión orientada a imponer el nuevo sistema.
Antecedentes de conflictos
Desde la APPyJC señalaron que no es la primera controversia con la empresa. Recordaron que anteriormente denunciaron jornadas laborales superiores a las 48 horas semanales, situación que, según indicaron, fue constatada por organismos competentes y derivó en sanciones para la compañía.
Asimismo, mencionaron reclamos recientes vinculados al pago de horas extras y a las condiciones laborales del personal jerárquico de Makro.
Finalmente, el sindicato responsabilizó a la empresa por cualquier represalia que pudiera recaer sobre trabajadores que decidan no adherir al sistema propuesto y ratificó que continuará en estado de alerta mientras analiza las acciones a seguir.
La Asociación del Personal Profesional y Jerárquico de Comercio denunció que Cencosud-Makro impulsa la implementación de un sistema de «banco de horas» mediante presuntas presiones sobre trabajadores para que adhieran al mecanismo. El gremio rechazó la iniciativa, declaró el estado de alerta y movilización y advirtió que evaluará acciones gremiales y legales.
El conflicto ya no gira solamente alrededor del salario. Ahora también se discute cuándo se cobran las horas trabajadas. El gremio de jerárquicos de Comercio acusa a Cencosud-Makro de intentar reemplazar las horas extras por un sistema de compensaciones administrado por la empresa.
En el mundo laboral moderno aparecen conceptos nuevos con nombres que suenan bastante amigables. «Banco de horas» es uno de ellos. La expresión parece sugerir una cuenta de ahorro. El problema empieza cuando los trabajadores sienten que no saben ni cuánto depositan ni cuándo podrán retirar el saldo.
La Asociación del Personal Profesional y Jerárquico de Comercio sostiene que empleados están siendo convocados de manera individual para firmar acuerdos de adhesión. Según la organización, esas reuniones incluyen situaciones de presión e intimidación destinadas a obtener el consentimiento de quienes desempeñan funciones profesionales y jerárquicas.
Desde la empresa, la propuesta es presentada como una herramienta de organización laboral. El sindicato, en cambio, interpreta que el sistema permitiría sustituir el pago de horas extraordinarias por compensaciones futuras cuyo manejo quedaría bajo decisión de la propia compañía.
La discusión tampoco aparece aislada. El gremio recuerda antecedentes de reclamos por jornadas laborales superiores a las 48 horas semanales y conflictos vinculados al pago de horas extras. Es decir, el debate actual llega sobre una relación que ya venía acumulando diferencias.
Por eso la organización declaró el estado de alerta y movilización y anticipó que analiza medidas gremiales y acciones judiciales. En este tipo de conflictos, el primer comunicado suele ser apenas el comienzo de una negociación bastante más extensa.
Mientras tanto, el mensaje sindical busca despejar cualquier duda: ningún trabajador, sostienen, puede ser obligado a firmar modificaciones en sus condiciones laborales bajo presión o condicionamientos.
Las horas siguen siendo sesenta minutos. Lo que ahora está en discusión es quién decide cuándo valen y cómo se pagan.
