La Policía de San Juan reforzó durante la tarde y noche del martes los operativos de seguridad en distintos sectores del Gran San Juan y localidades del Este provincial, con dispositivos destinados a prevenir delitos durante las franjas horarias de mayor circulación.
Las tareas fueron coordinadas por la Dirección D3 e incluyeron recorridas y controles realizados por diferentes unidades de la fuerza provincial.
Detenciones y una motocicleta recuperada
Como resultado del despliegue, 67 personas fueron detenidas por contravenciones, mientras que otras dos quedaron vinculadas a hechos de flagrancia.
Durante las recorridas realizadas por efectivos de Infantería, el Grupo Geras y el GAM, los uniformados también lograron recuperar una motocicleta, que posteriormente fue entregada a su propietario.
En el dispositivo participaron además efectivos de la División Comando Radioeléctrico Oeste y personal perteneciente a distintas comisarías de la provincia.
Controles de tránsito y alcoholemia
El operativo incluyó puestos de control vial encabezados por personal de la División Tránsito. En esos puntos se realizaron 33 entrevistas a conductores y 10 controles de alcoholemia, todos con resultado negativo.
A pesar de no detectarse conductores alcoholizados, los efectivos confeccionaron seis actas de infracción, retuvieron una licencia de conducir y radiaron de la vía pública dos motocicletas.
Los dispositivos forman parte de una estrategia destinada a mantener una presencia policial activa en el territorio, anticiparse a posibles situaciones de riesgo y reforzar la prevención en distintos puntos de San Juan.
La Policía de San Juan desplegó durante la tarde y noche del martes operativos de seguridad en el Gran San Juan y localidades del Este. Hubo 67 detenciones por contravenciones y dos vinculadas a hechos de flagrancia, además de controles viales, infracciones, motocicletas radiadas y la recuperación de un rodado que fue restituido a su propietario.
La tarde del martes encontró a buena parte del Gran San Juan con una presencia policial difícil de pasar por alto. Infantería, Grupo Geras, GAM, Tránsito, Comando Radioeléctrico y distintas comisarías participaron de un despliegue que convirtió varias calles en una suerte de examen sorpresa de convivencia urbana: documentación en regla, casco colocado y, preferentemente, ninguna cuenta pendiente con la ley.
El operativo dejó 67 detenciones por contravenciones y otras dos relacionadas con hechos de flagrancia. También permitió recuperar una motocicleta que fue devuelta a su propietario, probablemente la única persona de la jornada que recibió una noticia capaz de mejorarle considerablemente el martes sin necesidad de revisar cinco veces el teléfono.
La División Tránsito, mientras tanto, instaló puestos de control y realizó 10 pruebas de alcoholemia. Todas dieron resultado negativo, una estadística que merece ser registrada porque demuestra que, ocasionalmente, un control vial puede terminar sin que ningún alcoholímetro tenga que convertirse en protagonista. Eso sí: hubo seis actas de infracción, una licencia retenida y dos motocicletas fuera de circulación, porque la armonía administrativa tampoco podía ser absoluta.
Desde la fuerza señalaron que estos dispositivos buscan reforzar la presencia preventiva en los horarios de mayor circulación. En términos menos burocráticos: que el uniforme aparezca antes que el problema. El desafío, como siempre, será que la vigilancia tenga continuidad y no se convierta en una de esas apariciones extraordinarias que los vecinos recuerdan con la misma precisión que un eclipse.