La provincia de San Juan avanzó en la ampliación de su infraestructura energética renovable con la puesta en marcha oficial del Parque Solar Coral San Pedro, ubicado en el departamento Calingasta. La instalación aportará nueva potencia al sistema eléctrico en una zona estratégica para el desarrollo de proyectos vinculados al cobre y el oro.
El emprendimiento fue desarrollado por Coral Energía, unidad de negocios del Grupo Corven, y cuenta con una potencia instalada de 6,3 MWp. La generación anual estimada ronda los 9.600 MWh, mientras que la inversión destinada a su construcción alcanzó los u$s5 millones.
De acuerdo con las estimaciones del proyecto, esa producción energética equivale al consumo de aproximadamente 3.200 hogares. Además, permitirá evitar la emisión de más de 3.500 toneladas de dióxido de carbono por año, en un contexto marcado por la expansión de la electrificación sustentable en la precordillera sanjuanina.
La demanda energética que proyecta la minería
Desde la conducción del Grupo Corven destacaron las perspectivas de crecimiento productivo que presenta San Juan, especialmente a partir del avance de la minería de gran escala y de las inversiones previstas para los próximos cinco años.
Leandro Iraola, presidente del holding, señaló la existencia de un horizonte de expansión asociado a ese desarrollo y a una consecuente necesidad de contar con mayores volúmenes de energía limpia, tanto en el ámbito provincial como en el nacional. Dentro de esa estrategia, la compañía considera relevantes las condiciones de previsibilidad jurídica y el impulso de los sectores minero y energético.
La instalación de Calingasta forma parte de un plan de expansión más amplio de Coral Energía. La empresa posee una cartera que combina proyectos de generación fotovoltaica y sistemas de almacenamiento energético distribuidos en distintos puntos de la Argentina.
La compañía tiene comprometidos desembolsos superiores a u$s220 millones destinados al desarrollo, construcción y operación de activos energéticos, con el propósito de incorporar nueva capacidad instalada y tecnologías para la administración de la demanda eléctrica.
Calingasta y el potencial solar de San Juan
El desarrollo de Coral San Pedro se apoya también en las condiciones naturales que presenta la provincia para la generación fotovoltaica. En diferentes valles sanjuaninos, la irradiancia solar supera los 7,5 kWh/m² diarios y se registran más de 300 días de sol al año.
A esas características se suma la política provincial de promoción de las energías renovables mediante la empresa estatal EPSE, en un proceso que permitió consolidar a San Juan como uno de los principales territorios del país en materia de generación solar.
Energía renovable para proyectos de cobre y oro
La incorporación de nueva generación adquiere particular relevancia frente a la demanda energética proyectada por el sector minero. La provincia concentra proyectos de cobre y oro de escala internacional que atraviesan diferentes fases de exploración y evaluación económica.
Entre los principales desarrollos se encuentran Vicuña, Los Azules y Altar, cuya eventual construcción y operación requerirá infraestructura eléctrica capaz de acompañar el crecimiento de la actividad.
La presión internacional para reducir las emisiones asociadas a las cadenas de suministro de minerales también incrementa la necesidad de incorporar fuentes renovables desde las etapas iniciales de los proyectos. En ese escenario, el Parque Solar Coral San Pedro y las futuras ampliaciones fotovoltaicas previstas en los valles sanjuaninos aportan infraestructura destinada a fortalecer el sistema eléctrico y acompañar las inversiones mineras proyectadas para los próximos años.
San Juan puso oficialmente en marcha el Parque Solar Coral San Pedro, ubicado en Calingasta. El proyecto de Coral Energía demandó una inversión de u$s5 millones, posee 6,3 MWp de potencia instalada y prevé generar unos 9.600 MWh anuales, con el objetivo de ampliar la oferta de energía renovable para hogares y sectores productivos, especialmente la minería.
En Calingasta, donde el sol parece cumplir jornadas laborales que harían intervenir a cualquier sindicato, San Juan decidió aprovechar semejante entusiasmo astronómico y sumó otro parque solar a su infraestructura energética. Coral San Pedro llegó con 6,3 MWp de potencia instalada, una inversión de u$s5 millones y la tarea nada menor de producir electricidad mientras alrededor crece una industria minera que consume energía con la delicadeza de un aire acondicionado prendido en enero.
La planta proyecta generar alrededor de 9.600 MWh por año, suficiente para cubrir un consumo equivalente al de unos 3.200 hogares. Es una comparación particularmente útil porque permite imaginar una pequeña ciudad funcionando gracias al sol, aunque el verdadero protagonista económico está algunos casilleros más arriba: los grandes proyectos de cobre y oro que observan cada nuevo megavatio renovable con el entusiasmo con el que una notebook al 2% mira un cargador.
El escenario sanjuanino ayuda bastante. Con más de 300 días de sol al año y niveles de irradiancia que superan los 7,5 kWh por metro cuadrado diarios en distintos valles, la provincia convirtió una característica climática —esa costumbre del cielo de olvidarse de las nubes— en una ventaja energética. Mientras buena parte del planeta discute cómo descarbonizar industrias enteras, San Juan tiene al sol haciendo horas extra sobre la precordillera sin presentar una sola factura.
Y ahí aparece la minería. Vicuña, Los Azules y Altar forman parte de una cartera de proyectos que podría multiplicar la demanda eléctrica en los próximos años. El desafío consiste en alimentar operaciones de enorme escala con una matriz cada vez más limpia, porque en el mercado internacional ya no alcanza con extraer cobre: también hay que demostrar que el electrón que ayudó a sacarlo de la montaña tuvo buenos modales ambientales. Coral San Pedro no resolverá por sí solo esa ecuación, pero agrega una pieza concreta a un rompecabezas energético que, por fortuna, viene con una fuente inagotable iluminándolo desde arriba.