El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) dará a conocer este jueves, a las 16 horas, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a julio de 2026. El dato será seguido de cerca por el Gobierno y el mercado, que esperan confirmar la continuidad de la desaceleración inflacionaria registrada en los últimos meses.
Tras el 3,4% registrado en marzo, el Gobierno logró frenar parte de la inercia inflacionaria que se había iniciado a mediados de 2025. En aquel momento, las presiones cambiarias impulsaron al dólar y repercutieron sobre los precios, especialmente en los alimentos y, dentro de ese segmento, en la carne.
Durante ese período, los alimentos aumentaron por encima del promedio general. Posteriormente, el Ministerio de Economía aplicó un fuerte ajuste, redujo la cantidad de pesos en circulación, recortó presupuestos, estableció topes a las paritarias y reanudó aumentos de tarifas, medidas que contribuyeron a desacelerar el ritmo de aumento de los precios.
IPC de julio: qué pronostican las consultoras
Un dato de referencia para anticipar el resultado nacional es el IPC de la Ciudad de Buenos Aires, que registró una inflación del 2,9% en julio. Sin embargo, las diferencias en la composición de ambos índices hacen que las consultoras esperen un resultado inferior para el indicador nacional.
En CABA, la estacionalidad vinculada con las vacaciones de invierno suele impulsar los precios durante julio. Restaurantes y hoteles, Recreación y Cultura y Transporte explicaron casi la mitad de la inflación porteña del mes.
A nivel nacional, los alimentos tienen una mayor incidencia en el cálculo del IPC. Por eso, el comportamiento de los sectores vinculados al turismo y al entretenimiento tiene un peso diferente en el índice porteño.
Las principales consultoras ubican sus estimaciones para julio entre 1,8% y 2,2%:
- C&T Consultores: 1,9%.
- Orlando J. Ferreres: 1,8%.
- Equilibra: 1,8%.
- EcoGo: 2,1%.
- EconViews: 2%.
- Fundación Libertad y Progreso: 2,1%.
- Analytica: 2,2%.
Según Equilibra, una de las consultoras que mejor viene anticipando el comportamiento del IPC en los últimos meses, los mayores incrementos se registraron en Recreación y Cultura (3,8%), Bienes y servicios varios (2,8%), Comunicación (2,6%) y Restaurantes y Hoteles (2,1%).
El rubro de Bienes y servicios varios incluye artículos de higiene y cuidado personal, tabaco y otros servicios que no forman parte de las restantes categorías del índice.
Qué espera el mercado para los próximos meses
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, elaborado a partir de las proyecciones de consultoras y entidades internacionales, ubica la inflación de julio en 2% y proyecta un 1,8% para agosto.
Las previsiones se fueron corrigiendo al alza en las últimas semanas. Entre los factores que modificaron las estimaciones aparecen la quita de subsidios y los aumentos en el transporte y los combustibles.
De todos modos, el mercado mantiene la expectativa de una tendencia descendente, aunque con una desaceleración cada vez más moderada. Las proyecciones apuntan a un posible estancamiento de la inflación en torno al 1,7% mensual.
En ese escenario, uno de los factores centrales será la evolución del tipo de cambio durante las próximas semanas. Tras la cosecha gruesa, el Banco Central redujo el ritmo de compra de reservas ante una menor oferta de divisas.
Un eventual aumento del dólar podría volver a trasladarse a los precios, incluso en un contexto caracterizado por el ajuste y una menor actividad económica.
El INDEC difundirá este jueves a las 16 el IPC nacional de julio de 2026. Las principales consultoras estiman una inflación de entre 1,8% y 2,2%, mientras el mercado proyecta un 2%. El dato llega después de la desaceleración registrada en los últimos meses y con expectativas de una baja moderada hacia agosto.
Entre 1,8% y 2,2% de inflación para julio. El número todavía no salió, pero las consultoras ya hicieron la previa como si el INDEC fuera un árbitro al que todos quieren convencer antes de que mire el VAR. El Gobierno espera sumar un cuarto mes consecutivo de desaceleración después de diez meses en los que los precios parecían tener agenda propia.
En marzo había sido 3,4%, con el dólar empujando y la carne haciendo su habitual aporte al drama familiar. Después llegaron ajuste, recortes presupuestarios, menos pesos circulando, límites a las paritarias y aumentos de tarifas: el equivalente económico a cerrar todas las canillas y después festejar que el piso está menos mojado.
En la Ciudad de Buenos Aires, julio cerró con un 2,9%, impulsado especialmente por vacaciones de invierno y los consumos asociados al ocio. Restaurantes, hoteles, recreación, cultura y transporte explicaron casi la mitad del índice porteño, porque hasta la inflación parece saber que en vacaciones se paga más caro hasta respirar cerca de un shopping.
Para el índice nacional, en cambio, las consultoras ven un número menor. C&T calcula 1,9%; Ferreres y Equilibra, 1,8%; EcoGo, 2,1%; EconViews, 2%; Fundación Libertad y Progreso, 2,1%; y Analytica, 2,2%.
El mercado tampoco espera una revolución: proyecta 2% para julio y 1,8% para agosto. La discusión ahora pasa por si la inflación puede estabilizarse cerca del 1,7% mensual y, sobre todo, qué hará el tipo de cambio después de la cosecha gruesa.
Porque bajar de 3,4% a menos de 2% es una desaceleración. Conseguir que los precios se queden ahí ya es otra materia, una que todavía no aparece en el programa de estudio.