Una amenaza enviada por correo electrónico obligó a evacuar preventivamente la Universidad de Mendoza y desplegar un amplio operativo policial en la sede ubicada en inmediaciones de Boulogne Sur Mer y Arístides Villanueva, en la Ciudad de Mendoza.
El mensaje advertía sobre un supuesto ataque durante este viernes y aseguraba que quien lo había enviado disponía de armas y explosivos. La amenaza fue dirigida a distintas instituciones y personalidades públicas y generó la inmediata activación de los protocolos de seguridad.
El correo comenzaba con la frase: “Pertenezco a una organización paramilitar neonazi y satánica llamada 984” y posteriormente anunciaba la intención de ingresar a una de las sedes de la Universidad de Mendoza y atacar a las personas que se encontraran en el lugar.
El texto hacía referencia a un supuesto “arsenal de armas y explosivos”, contenía expresiones violentas contra integrantes del sistema educativo y finalizaba con la frase “¡VIVA 984!”.
La imagen que acompañaba la amenaza
Junto con el correo habría sido enviada una imagen en la que aparece una persona vestida con un buzo gris y una máscara blanca similar a las utilizadas en hockey.
Sobre la frente de la máscara se observa el número “984”, mientras que detrás de la persona aparece una bandera o símbolo cuya identificación no pudo establecerse con precisión.
La Policía y la Fiscalía trabajan ahora para determinar el origen del mensaje y establecer si esa simbología mantiene algún vínculo real con organizaciones extremistas o si fue utilizada únicamente para amplificar el impacto de la amenaza.
Evacuación y operativo en la Universidad de Mendoza
Ante la gravedad del contenido, las autoridades universitarias ordenaron evacuar a estudiantes, docentes, trabajadores y demás personas presentes en el edificio.
Personal de la División Explosivos de la Policía de Mendoza ingresó posteriormente a las instalaciones para realizar una inspección y descartar la presencia de artefactos peligrosos.
El operativo también provocó un corte preventivo del tránsito en el sector de Arístides Villanueva y Huarpes mientras se desarrollaban las tareas de seguridad.
Tras finalizar la revisión, no se informó sobre el hallazgo de explosivos ni del supuesto arsenal mencionado en el correo.
Las autoridades permitieron posteriormente la reapertura del establecimiento para que docentes y estudiantes pudieran ingresar a recuperar sus pertenencias. Sin embargo, por disposición de la Fiscalía interviniente, las actividades presenciales permanecieron suspendidas durante la jornada.

Qué significa el número 984
El número 984 utilizado en el correo ya había aparecido durante las últimas semanas en otras amenazas dirigidas contra instituciones educativas argentinas.
Esas referencias fueron relacionadas con contenidos y simbología asociados a la red internacional 764, aunque las investigaciones desarrolladas en Argentina no habían establecido hasta el momento la existencia de una estructura territorial de esa organización en el país.
El FBI identifica a 764 como una red vinculada con extremismo violento que opera principalmente a través de internet y que ha sido investigada por prácticas de manipulación, extorsión y explotación de menores y personas vulnerables.
Según las advertencias de la agencia estadounidense, individuos vinculados con estas redes utilizan plataformas de redes sociales, videojuegos y servicios de mensajería para contactar y manipular a sus víctimas.
En Argentina, amenazas anteriores contra universidades también incorporaron referencias a los números 764 y 984. La simbología relacionada con estos espacios digitales fue además analizada por organismos especializados del Ministerio Público Fiscal.
Quién envió la amenaza
La identidad de la persona que remitió el correo todavía no fue establecida. La investigación busca determinar desde dónde se envió el mensaje, quién estuvo detrás de la cuenta utilizada y si existe algún vínculo efectivo con grupos extremistas.
Otra de las hipótesis bajo análisis es que el responsable haya utilizado nombres, números y símbolos tomados de redes violentas que circulan por internet para aumentar el impacto y la credibilidad de la amenaza.
En antecedentes registrados en el país, investigadores habían advertido que no existían elementos suficientes para confirmar una estructura local de esas organizaciones y consideraban, entre otras posibilidades, que algunos autores podían imitar su estética para obtener notoriedad.
Por el momento, el dato confirmado es que el correo provocó la evacuación preventiva de la Universidad de Mendoza y un importante despliegue policial. La inspección permitió descartar la presencia de explosivos en el establecimiento, mientras la investigación continúa para identificar al responsable del mensaje.
Una amenaza enviada por correo electrónico obligó a evacuar preventivamente la Universidad de Mendoza y suspender las actividades presenciales. El mensaje anunciaba un supuesto ataque con armas y explosivos y utilizaba referencias al número 984. La Policía revisó las instalaciones y no encontró elementos peligrosos, mientras la Fiscalía investiga quién envió el correo y si existe algún vínculo con redes extremistas.
Un correo electrónico alcanzó para vaciar una universidad, cortar calles y movilizar a la División Explosivos. La Universidad de Mendoza debió activar su protocolo de seguridad después de recibir un mensaje que anunciaba un supuesto ataque y utilizaba el número 984 como firma de una presunta organización extremista.
El texto hablaba de armas y explosivos, mientras una imagen adjunta mostraba a una persona enmascarada con el mismo número escrito en la frente. La estética parecía armada para una película de terror de bajo presupuesto; el operativo policial, en cambio, tuvo que tratarla como una amenaza completamente real.
Estudiantes, docentes y trabajadores salieron del edificio mientras los especialistas revisaban las instalaciones. También se cortó preventivamente el tránsito en los alrededores. Un mail enviado desde una pantalla terminó reorganizando durante horas una parte de la Ciudad de Mendoza.
Después de la inspección no se encontraron explosivos ni el supuesto arsenal mencionado en el mensaje. Las puertas volvieron a abrir únicamente para que quienes estaban en la institución recuperaran sus pertenencias, mientras la Fiscalía dispuso que las actividades presenciales permanecieran suspendidas durante la jornada.
Ahora queda la parte menos cinematográfica y bastante más difícil: determinar quién estuvo detrás del correo. Los investigadores analizan si existe algún vínculo verdadero con redes extremistas digitales o si alguien tomó nombres, números y símbolos que circulan por internet para darle volumen a una amenaza.
Por ahora, 984 es más una firma bajo investigación que una organización acreditada en Mendoza. Tres números bastaron para activar patrulleros, explosivistas y una Fiscalía; encontrar al que apretó “enviar” será bastante menos automático.