El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó este martes ante la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas su agenda de seguridad y política exterior, con Irán como uno de los principales ejes de un discurso en el que reivindicó acciones militares, acuerdos diplomáticos y políticas migratorias impulsadas por su administración. La intervención se produjo durante la apertura del debate general de la ONU en Nueva York.
Uno de los pasajes centrales estuvo dedicado a Irán. Trump reiteró que Estados Unidos no aceptará que Teherán disponga de armas nucleares y planteó públicamente que deberá tomar una decisión entre continuar las negociaciones o profundizar la ofensiva militar. Reuters reportó que el mandatario llegó a advertir que podría “annihilate the Islamic Republic” si no se alcanza un acuerdo.
Durante su exposición, Trump también sostuvo que su Gobierno redujo la inmigración irregular y presentó a su segunda administración como el comienzo de una nueva etapa para Estados Unidos. Varias de las cifras y resultados expuestos formaron parte de la caracterización realizada por el propio mandatario sobre la gestión.
Irán, programa nuclear y presión militar
Trump afirmó que desde el inicio de su actividad política mantuvo una posición contraria a que Irán disponga de armamento nuclear. “Nunca permitiré que Irán tenga un arma nuclear”, declaró durante su exposición.
Según su relato, después de regresar a la Presidencia ofreció a Teherán cooperación económica a cambio del abandono de su programa nuclear y de su respaldo a organizaciones consideradas terroristas por Washington. El mandatario sostuvo que la propuesta fue rechazada y que Irán continuó desarrollando misiles.
Trump atribuyó a las Fuerzas Armadas estadounidenses la destrucción de instalaciones vinculadas con el programa nuclear iraní mediante la denominada “Operación Martillo de Medianoche”. Durante el discurso defendió la campaña militar de Estados Unidos contra Irán y aseguró que sus decisiones impidieron que Teherán obtuviera un arma nuclear.
El presidente también afirmó que Irán buscaba desarrollar misiles balísticos con capacidad para alcanzar Europa y vinculó la amenaza iraní con antecedentes de ataques terroristas utilizados por su administración para justificar una política de máxima presión.
La advertencia sobre un acuerdo con Teherán
Trump aseguró además que las fuerzas estadounidenses destruyeron embarcaciones, aviones, radares, sistemas antiaéreos y parte de la capacidad de fabricación de drones de Irán. “Su economía está hecha añicos”, afirmó durante su exposición.
El mandatario sostuvo que fuerzas navales estadounidenses garantizaron la circulación de grandes volúmenes de petróleo a través del estrecho de Ormuz y defendió el despliegue militar de Washington en la región.
En ese contexto, Trump señaló que espera alcanzar un entendimiento con Irán después de las elecciones legislativas estadounidenses previstas para el 3 de noviembre de 2026. “O haremos un trato justo después de las elecciones, porque no tiene sentido que no lo hagan”, afirmó. Reuters informó que el presidente dijo creer que ambos países llegarán a un acuerdo tras esos comicios.
El mandatario remarcó que no será candidato en esas elecciones y sostuvo que esa circunstancia no condicionará la decisión que adopte frente a Teherán.
Gaza y los conflictos que atribuyó a su gestión
Trump también dedicó parte de su intervención a Gaza y aseguró que Estados Unidos contribuyó a poner fin a la guerra mediante negociaciones iniciadas alrededor de la Asamblea General del año anterior.
Según el presidente, su Gobierno consiguió el retorno de los rehenes y obtuvo respaldo internacional para un plan destinado a estabilizar y reconstruir el territorio. También afirmó que cerca de 30 países se incorporaron a una Junta de Paz presidida por él y comprometieron recursos para tareas humanitarias y de reconstrucción.
Trump sostuvo además que su administración intervino en la resolución de ocho conflictos internacionales mediante negociaciones diplomáticas, vínculos bilaterales, aranceles y amenazas comerciales. La Casa Blanca presentó durante la jornada esas intervenciones como parte central de la política exterior del mandatario.
Entre los casos mencionados por Trump estuvieron las disputas entre Camboya y Tailandia, Kosovo y Serbia, República Democrática del Congo y Ruanda, Pakistán e India, Armenia y Azerbaiyán, además del conflicto en Gaza.
Al citar a dirigentes extranjeros, Trump afirmó que el primer ministro de Pakistán le dijo: “Donald Trump salvó 30 millones de vidas o incluso muchas más”.
Venezuela, cárteles y seguridad hemisférica
Otro tramo del discurso estuvo dedicado a Venezuela. Trump reivindicó la política de Washington hacia Caracas y sostuvo que su administración amplió la influencia estadounidense sobre cuestiones de seguridad, energía y lucha contra organizaciones criminales en el hemisferio occidental.
También defendió la decisión de designar a cárteles de drogas como organizaciones terroristas y afirmó que las Fuerzas Armadas estadounidenses realizaron operaciones contra embarcaciones presuntamente vinculadas con el narcotráfico.
“Estados Unidos ha realizado docenas de ataques contra navíos de drogas”, afirmó Trump durante su intervención, al describir la estrategia de seguridad regional impulsada por su administración.
La inteligencia artificial, rebautizada como “superinteligencia”
Trump expresó además su rechazo a cualquier esquema internacional de regulación de la inteligencia artificial que, según su interpretación, limite la capacidad de desarrollo tecnológico de Estados Unidos.
El mandatario propuso sustituir la denominación inteligencia artificial por “superinteligencia” en documentos oficiales. “Nada de inteligencia artificial, va a ser super, la superinteligencia”, afirmó.
Trump sostuvo que Estados Unidos debe mantener su ventaja tecnológica y rechazó imponer restricciones que, desde su perspectiva, puedan reducir la velocidad de innovación. “El que gane la carrera de la superinteligencia, va a ganar”, señaló.
El presidente aseguró además que Estados Unidos mantiene una ventaja frente a China en ese terreno y afirmó que su administración continuará impulsando el desarrollo de nuevas tecnologías.
La exposición de Trump formó parte de la jornada inaugural del debate general de la 81ª Asamblea General de Naciones Unidas, programado en Nueva York entre el 22 y el 28 de septiembre de 2026.
Donald Trump expuso este martes ante la 81ª Asamblea General de la ONU su estrategia internacional y aseguró que Estados Unidos buscará un acuerdo con Irán, aunque amenazó con una ofensiva si las negociaciones fracasan. El presidente también reivindicó operaciones militares, acuerdos sobre Gaza, medidas migratorias, acciones contra cárteles y su política sobre inteligencia artificial.
Acuerdo o “aniquilación”. Donald Trump llegó a la Asamblea General de Naciones Unidas con un menú diplomático que, según su propio discurso, ofrece dos platos: negociación o una respuesta militar capaz de borrar la vajilla junto con el restaurante.
El presidente estadounidense defendió ante los líderes mundiales su estrategia contra Irán, reivindicó operaciones militares y sostuvo que Teherán no tendrá un arma nuclear mientras él permanezca en la Casa Blanca. La diplomacia internacional suele hablar de puentes, canales y mesas de negociación; Trump llevó directamente el catálogo de demolición.
También aseguró que su Gobierno terminó guerras, escoltó petróleo por el estrecho de Ormuz, combatió cárteles, redujo la inmigración irregular y consolidó la superioridad estadounidense en inteligencia artificial. Fue menos un discurso ante Naciones Unidas que el currículum de alguien que pretende incluir en una sola página política exterior, seguridad, petróleo, misiles, Gaza y computadoras que piensan.
Con Irán llegó el tramo más duro. Trump sostuvo que espera alcanzar un acuerdo después de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre, pero dejó planteada públicamente la alternativa militar si eso no ocurre.
En materia tecnológica tampoco eligió la modestia: propuso hablar de “superinteligencia” en lugar de inteligencia artificial y afirmó que quien gane esa carrera tendrá una ventaja decisiva. Porque cuando “inteligencia” parece una palabra demasiado discreta, siempre queda agregarle una capa de pintura dorada y ponerle “super”.
Todo ocurrió en Nueva York, durante la apertura del debate general de la 81ª Asamblea General, que se desarrolla entre el 22 y el 28 de septiembre. Naciones Unidas reunió a mandatarios para discutir los problemas del planeta; Trump aprovechó el atril para explicar que, según su visión, varios de esos problemas se resuelven negociando y otros recordando cuántos misiles hay estacionados afuera.
La ONU pidió diálogo; Trump llevó el plan A, el plan B y una advertencia con alcance balístico.