El gobernador Marcelo Orrego presentó este viernes en París las oportunidades mineras y energéticas de San Juan ante empresarios e inversores europeos, en el marco del cierre de la Argentina Week, encuentro orientado a promover proyectos argentinos y captar inversiones internacionales.
La participación sanjuanina se dio dentro de una agenda en la que el Gobierno nacional reunió a funcionarios, gobernadores y representantes empresariales para exponer las posibilidades de inversión en sectores estratégicos. Orrego formó parte del grupo de mandatarios provinciales que participaron de las actividades desarrolladas en la capital francesa.
Reunión con la cúpula de Glencore
Uno de los principales encuentros de la agenda de Orrego fue con Gary Nagle, CEO global de Glencore, y Martín Pérez de Solay, CEO de Glencore Argentina. La compañía identifica oficialmente a ambos ejecutivos en esos cargos.
El encuentro tuvo especial relevancia para San Juan debido a que Glencore es propietaria del proyecto El Pachón, uno de los grandes desarrollos de cobre y molibdeno previstos en la provincia.
La empresa presentó una solicitud para incorporar El Pachón al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y estimó una inversión de US$9.500 millones para desarrollar la primera fase durante la próxima década. Glencore posee el 100% del proyecto.
Durante su exposición, Orrego afirmó: “Argentina atraviesa una situación muy positiva en materia fiscal, con estabilidad fiscal y seguridad jurídica. A esto se suma la eliminación de las restricciones cambiarias y el tratamiento de la Ley de Inversiones, una combinación que genera condiciones para producir minerales estratégicos para la transición energética”.
También destacó el lugar del cobre dentro de la transformación energética mundial: “El litio cumple un papel sumamente importante, pero el cobre es estratégico porque no puede ser reemplazado por otro material. Y la aceleración de la demanda vinculada a la electrificación y a la electromovilidad es sumamente rápida”.
El desafío de acompañar las inversiones con infraestructura
Orrego sostuvo que San Juan cuenta con proyectos en distintas etapas de desarrollo y remarcó que el crecimiento proyectado demandará nuevas obras de infraestructura y conectividad.
“En San Juan se han comprometido inversiones por más de 35.000 millones de dólares. Muchos de estos proyectos ya están en una etapa avanzada y algunos se encuentran en construcción. Estamos convencidos de que en los próximos tiempos vamos a tener problemas de crecimiento. Digo problemas buenos que pueda tener San Juan, pero son problemas de crecimiento que tenemos que resolver”, expresó.
El gobernador añadió: “Para eso necesitamos mejorar la infraestructura, y mejorar la infraestructura significa también apelar al financiamiento. Tenemos que estar preparados para los tiempos que vienen, porque el mundo avanza rápidamente”.
La necesidad de infraestructura energética ya forma parte de la agenda minera provincial. Durante 2026, organismos nacionales autorizaron obras vinculadas con la ampliación del sistema eléctrico para abastecer desarrollos mineros en San Juan, entre ellos el complejo Josemaría, con infraestructura de transporte en 500 kV.
“Todo esto está dirigido a mejorar nuestra infraestructura y nuestra conectividad, porque tenemos que estar preparados para lo que viene”, concluyó Orrego.
Minería y energía en la agenda de Argentina Week
La Argentina Week de París reunió a autoridades nacionales y provinciales con representantes del sector privado para promocionar oportunidades de negocios vinculadas, entre otras actividades, con energía, minería y producción. El presidente Javier Milei también mantuvo reuniones con gobernadores y ejecutivos durante el encuentro.
Para San Juan, la participación permitió exhibir ante potenciales inversores internacionales una cartera de proyectos donde el cobre ocupa un lugar central, especialmente a partir de desarrollos de gran escala como El Pachón.
Glencore considera al proyecto sanjuanino parte de su estrategia de crecimiento en cobre y confirmó que la solicitud presentada bajo el RIGI contempla una inversión estimada de US$9.500 millones para su primera etapa.
El gobernador Marcelo Orrego presentó en París las oportunidades mineras y energéticas de San Juan durante el cierre de Argentina Week y mantuvo una reunión con autoridades de Glencore. El encuentro puso el foco en El Pachón, proyecto de cobre y molibdeno que prevé una inversión estimada de US$9.500 millones para su primera fase.
San Juan llegó a París con cobre, energía y una carpeta de inversiones lo suficientemente pesada como para justificar equipaje adicional. Marcelo Orrego aprovechó la Argentina Week para presentar ante empresarios europeos el potencial productivo de la provincia y reunirse con la cúpula de Glencore, una compañía que cuando habla de El Pachón no utiliza precisamente números modestos: la primera fase contempla una inversión estimada de US$9.500 millones durante la próxima década.
En la reunión estuvieron Gary Nagle, CEO global de Glencore, y Martín Pérez de Solay, responsable de la compañía en Argentina. La escena resume bastante bien la estrategia sanjuanina: sentar en la misma mesa a quienes gobiernan la provincia y a quienes podrían tener que decidir dónde colocar varios miles de millones de dólares. A esa escala, ya no se habla de conseguir inversiones; se habla de cifras capaces de hacer que una planilla de cálculo empiece a necesitar asistencia profesional.
Orrego destacó la estabilidad fiscal, la seguridad jurídica y las condiciones que, según sostuvo, ofrece actualmente la Argentina para atraer capitales. También puso al cobre en el centro del discurso y lo vinculó con la electrificación y la electromovilidad. No es una elección casual: mientras el mundo discute transición energética, San Juan posee proyectos que necesitan justamente aquello que todo inversor pide antes de firmar un cheque gigante: infraestructura, energía, caminos y certezas.
Ahí aparece la paradoja que el propio gobernador reconoció al hablar de “problemas buenos” de crecimiento. San Juan proyecta inversiones por miles de millones, pero semejante expansión exige preparar rutas, redes eléctricas, conectividad y servicios para evitar que el desarrollo llegue antes que la infraestructura. En otras palabras: la provincia intenta evitar uno de los clásicos argentinos, ese en el que primero aparece una oportunidad extraordinaria y después alguien descubre que faltaba construir todo lo necesario para aprovecharla.