Un fuerte aluvión afectó sectores residenciales de Las Condes, en el oriente de Santiago de Chile, después de las intensas lluvias registradas en las últimas horas en la Región Metropolitana.

El fenómeno provocó el desplazamiento de grandes cantidades de agua, barro y piedras desde sectores próximos a la cordillera, con consecuencias sobre calles, vehículos, viviendas y otras instalaciones ubicadas en las zonas alcanzadas por la corriente.

Frente a la magnitud de la emergencia, el presidente de Chile, José Antonio Kast, declaró zona de catástrofe a la comuna de Las Condes, una medida destinada a facilitar la utilización de recursos estatales y mejorar la coordinación de los organismos que trabajan sobre el terreno.

El mandatario explicó que la disposición permitirá disponer de los recursos necesarios para «enfrentar la emergencia».

Rescates y viviendas afectadas por el barro

Bomberos y distintos equipos de emergencia desplegaron operativos para asistir a personas que quedaron atrapadas en vehículos, viviendas y establecimientos alcanzados por el aluvión.

El comandante Giorgio Tromben, del Cuerpo de Bomberos de Santiago, explicó que los equipos trabajaban de manera coordinada con otras autoridades para organizar la respuesta ante el fenómeno.

«Nos hemos también reunido con las otras autoridades para determinar también la estrategia que estamos trabajando. Así que estamos avanzando de forma eficiente y esperamos poder estar disponible para cualquier otra eventualidad», profundizó Tromben.

La alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martín, también se refirió al alcance de la emergencia y a las tareas desplegadas en las áreas afectadas.

«Sabemos que hay muchas viviendas inundadas. Estamos yendo a rescatar a las personas que se encuentran atrapadas».

Entre las imágenes que dejó el fenómeno se observaron vehículos arrastrados por las corrientes de barro, calles cubiertas de sedimentos y viviendas alcanzadas por el agua.

Una tormenta intensa en pocos minutos

La meteoróloga chilena Allison Göhler explicó que el episodio se originó por una línea de tormentas que avanzó de norte a sur sobre la Región Metropolitana y produjo precipitaciones particularmente intensas en períodos muy breves.

En algunas estaciones meteorológicas se registraron alrededor de 10 milímetros de lluvia en apenas media hora, una concentración suficiente para generar escurrimientos violentos en sectores próximos a la precordillera.

El agroclimatólogo y profesor de la Universidad de Talca Patricio González Colville explicó que Chile viene siendo afectado por episodios de precipitaciones intensas asociados a ríos atmosféricos, con impactos sobre distintas regiones del país.

La combinación entre lluvias concentradas, pendientes pronunciadas y terrenos saturados favoreció el desplazamiento repentino de agua y sedimentos hacia sectores urbanizados.

Vehículos arrastrados y operativos de emergencia

Uno de los registros más impactantes mostró a un ómnibus atrapado entre barro y piedras, mientras otras imágenes exhibieron familias que aguardaban asistencia dentro de viviendas afectadas.

También se registraron numerosos vehículos desplazados por la corriente y depositados posteriormente sobre superficies cubiertas de piedras y sedimentos.

Durante las tareas realizadas en las primeras horas posteriores al aluvión, equipos de emergencia asistieron además a ocupantes de automóviles que habían sido arrastrados por la corriente.

Las autoridades continuaban con los operativos de rescate, limpieza y evaluación de daños, al tiempo que mantenían el monitoreo de sectores considerados vulnerables ante eventuales nuevos desprendimientos o movimientos de barro.