La historia sobre las mascotas de Javier Milei sumó un nuevo capítulo luego de que la veterinaria y comunicadora de animales Celia Melamed revelara detalles de su vínculo con la familia presidencial y de su trabajo con los perros del mandatario.
Según su testimonio, la especialista trabajó durante dos años con los animales del Presidente antes de su llegada a la Casa Rosada y aseguró que también capacitó a la actual secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, en técnicas de comunicación telepática e interespecie.
El taller al que asistió Karina Milei
Melamed relató que la hermana del jefe de Estado participó en 2019 de un taller intensivo de fin de semana que ella dictó. Después de aquella experiencia, ambas mantuvieron contacto durante varios meses.
De acuerdo con la especialista, Karina Milei mostró una «facilidad especial» para conectar con los animales durante ese proceso de formación.
Melamed también aseguró que Javier Milei dejó posteriormente de contratar sus servicios y planteó como hipótesis que Karina podría haberla reemplazado en esa función, asumiendo la tarea de comunicarse con las mascotas del mandatario.
El origen del vínculo con Conan
El trabajo de Melamed con Milei había comenzado aproximadamente una década atrás, cuando Conan, el mastín inglés original del actual Presidente, atravesaba sus últimos días de vida.
Aquella primera consulta dio inicio a una relación profesional que se extendió durante dos años. Durante ese período, la especialista también trabajó con los perros clonados a partir del ADN de Conan.
Cómo trabaja la especialista
Melamed sostiene que su metodología se basa en la comunicación telepática con animales. Cobra cerca de 35 dólares por hora y afirma haber capacitado a más de 700 personas en esta práctica.
Su testimonio volvió a colocar en escena la particular relación de Javier Milei con sus mascotas y, especialmente, el papel que habría tenido Karina Milei en el vínculo y la comunicación con los animales de la familia presidencial.
La veterinaria y comunicadora de animales Celia Melamed reveló detalles de su relación profesional con Javier Milei y aseguró que capacitó a Karina Milei en técnicas de comunicación telepática e interespecie. Según su testimonio, trabajó durante dos años con los perros del Presidente y planteó que la secretaria general de la Presidencia podría haber asumido luego esa tarea.
La relación de Javier Milei con sus perros sumó un episodio que difícilmente hubiera sido previsto por los manuales tradicionales de protocolo presidencial. Según relató Celia Melamed, veterinaria y comunicadora de animales, Karina Milei participó en 2019 de un taller intensivo de comunicación telepática e interespecie y demostró una «facilidad especial» para conectar con los animales. En otras palabras, mientras buena parte de la dirigencia política todavía intenta interpretar encuestas, discursos y señales de los mercados, en el entorno presidencial aparentemente hubo tiempo para explorar canales de comunicación bastante menos convencionales.
Melamed sostuvo que trabajó durante dos años con los perros de Milei antes de su llegada a la Casa Rosada y que después dejó de prestar sus servicios. Su hipótesis es que Karina habría tomado la posta. La escena tiene una eficiencia administrativa difícil de ignorar: capacitación intensiva, transferencia de conocimientos y eventual internalización del servicio, todo sin licitación internacional ni consultoría externa conocida.
La historia se remonta a Conan, el mastín inglés original de Milei, cuando atravesaba sus últimos días de vida. Aquella consulta abrió una relación profesional que continuó durante dos años e incluyó a los perros clonados a partir del ADN del animal. Así, la biotecnología, la política y la telepatía animal terminaron compartiendo argumento en una misma crónica, algo que probablemente habría resultado excesivo incluso para un guionista con pocas horas de sueño.
La especialista afirma cobrar cerca de 35 dólares por hora y haber formado a más de 700 personas. Si la comunicación interespecie funciona como sostiene, el universo presidencial podría haber incorporado una ventaja inédita: mientras otros gobiernos contratan asesores para interpretar el humor social, aquí existiría, al menos según este relato, la posibilidad de consultar directamente a quienes jamás conceden entrevistas, no publican encuestas y suelen limitar sus comunicados oficiales a un ladrido
