Solo 19 de cada 100 adolescentes argentinos de 15 años estaban escolarizados, cursaban el año correspondiente a su edad y alcanzaban conocimientos mínimos en Lectura y Matemática en 2025. El dato surge del Índice de Resultados Escolares (IRE), elaborado por Argentinos por la Educación.

El informe, difundido este jueves 15 de octubre, combina información de las pruebas PISA y de encuestas de hogares. Su objetivo es analizar conjuntamente el acceso a la escuela, las trayectorias y los aprendizajes.

La escolarización de jóvenes de 15 y 16 años llegó al 97%. Al incorporar el avance escolar y el desempeño en las dos áreas evaluadas, el indicador conjunto se ubicó en el 19%.

Argentina quedó séptima entre nueve países

Uruguay encabezó la comparación regional, con 35 de cada 100 adolescentes que reunían las condiciones del índice. Le siguieron Chile, con 34; Brasil, con 25; Perú, con 23; y México y Colombia, ambos con 20.

Argentina ocupó el séptimo lugar, por delante de Ecuador, con 14, y Paraguay, con 7. Los valores expresan la proporción que combina escolarización, avance acorde con la edad y aprendizajes mínimos.

El estudio también comparó estos resultados con los ingresos de cada país. Argentina registró el tercer PBI por habitante más alto del grupo analizado, pero quedó por debajo de Brasil y Perú en el índice educativo.

La asistencia creció y el retraso volvió a aumentar

En 2009, el 26% de los adolescentes argentinos de 15 años reunía las tres condiciones. El indicador bajó al 23% en 2012, registró ese mismo valor en 2018, descendió al 22% en 2022 y llegó al 19% en 2025.

Durante el mismo período, la escolarización de jóvenes de 15 y 16 años aumentó del 90% al 97%. La ampliación de la cobertura convivió con un descenso de siete puntos porcentuales en el índice combinado.

El retraso escolar también mostró un deterioro en la última comparación. En 2025, el 21% de los estudiantes de 15 años cursaba un grado inferior al esperado para su edad, frente al 16% registrado en 2022.

El informe sitúa así dos dificultades junto al desafío de sostener la escolarización: reducir el retraso en las trayectorias y mejorar los aprendizajes de Lectura y Matemática.