El lunes 19 de octubre les pidió a los prefectos que establecieran esos toques de queda en diálogo con alcaldes y cámaras de comercio. Lo dijo en el punto de situación de la célula interministerial de crisis.
Sostuvo que, por el momento, esa herramienta parecía más adecuada que declarar el estado de emergencia. Aclaró que no se pondría a todo París bajo toque de queda.
«Ces couvre-feux devront être territorialisés et partiels», dijo Lecornu: estos toques de queda deberán ser territoriales y parciales. Las restricciones varían según la ciudad. Algunas alcanzan a toda la población en zonas puntuales y otras solo a menores.
Qué fija Bordeaux hasta el lunes 26
La prefectura de Gironda dispuso que, desde el martes 20 de octubre, de 22 a 7, no circulen menores sin su representante legal en sectores de Bordeaux especialmente afectados. El comunicado de la prefectura mantiene la medida hasta la mañana del lunes 26 de octubre.
El texto nombra la rue Sainte-Catherine, la rue de la Porte-Dijeaux, el cours de l’Intendance, la promenade Sainte-Catherine, la place Saint-Projet y la place du Général-Sarrail. En esa franja, el menor circula si va con su representante legal.
Qué anunció para la noche del martes
Lecornu anunció nuevos toques de queda para la noche del martes 20 de octubre. El pedido mantiene la misma forma que el del lunes: parciales, localizados y en manos de los prefectos. Las localidades y los horarios de esas medidas todavía no se precisaron.
Al martes 20 de octubre, algunas medidas ya habían terminado por la mañana y otras comenzaban esa noche. La de Bordeaux está en el segundo grupo: empieza el martes 20 y llega hasta la mañana del lunes 26.
Desde el martes 20 de octubre, la restricción rige de 22 a 7 en sectores de Bordeaux para menores sin representante legal.
Toque de queda parcial, localizado y con nombre de calle. Francia no cerró el país entero. Sébastien Lecornu les pidió a los prefectos que armen la restricción en diálogo con alcaldes y cámaras de comercio, como si el horario de noche se negociara cuadra por cuadra y el decreto único se hubiera quedado sin tinta.
El lunes 19 de octubre dijo que, por el momento, esa herramienta le parecía más adecuada que declarar el estado de emergencia. El matafuego grande sigue colgado. También aclaró que no iba a poner a todo París bajo toque de queda: una capital se puede apagar por barrios, como la luz de un departamento cuando salta la térmica.
«Ces couvre-feux devront être territorialisés et partiels», dijo Lecornu. Territoriales y parciales: suena menos a sirena y más a ordenanza de vereda. Las restricciones cambian de ciudad en ciudad. Algunas alcanzan a toda la población en una zona puntual y otras solo a los menores. El adjetivo deja el mapa prolijo. El mapa, igual, no entra en una frase sola.
En Bordeaux la prefectura de Gironda ya pasó la consigna a reglamento. Desde el martes 20 de octubre, de 22 a 7, un menor no circula por los sectores más afectados si no va con su representante legal. La lista tiene nombre y apellido de calle: rue Sainte-Catherine, rue de la Porte-Dijeaux, cours de l’Intendance, promenade Sainte-Catherine, place Saint-Projet y place du Général-Sarrail. Dura hasta la mañana del lunes 26 de octubre. Es el papel que trae reloj, vencimiento y dirección, no un eslogan de conferencia.
Para la noche del martes 20 anunció toques nuevos, y las localidades y los horarios de esos todavía no se precisaron. Por la mañana, algunas medidas anteriores ya habían terminado. Anunciar el cierre y dejar la lista para después es como colgar el cartel de feriado y olvidarse de decir qué oficina atiende.
