El Gobierno nacional evalúa la compra de submarinos para la Armada Argentina y contempla financiamiento por hasta US$ 3.500 millones para incorporar tres sumergibles y dos fragatas. La previsión figura en el proyecto de Presupuesto 2027 y requiere obtener los créditos para concretar las adquisiciones.

En paralelo, el Ejecutivo publicó el lunes 19 de octubre el Decreto 1205/2026, que declara secretas determinadas operaciones contractuales del Ministerio de Defensa. El texto público no identifica el equipamiento, su proveedor ni el precio.

Qué establece el secreto militar

La medida lleva las firmas del presidente Javier Milei y del ministro de Defensa, Carlos Alberto Presti. Alcanza las adquisiciones identificadas en un expediente administrativo y permite continuar su tramitación con excepciones a las obligaciones de publicidad y difusión.

El decreto fundamenta la reserva en razones de seguridad nacional. Su contenido público no permite confirmar que esas operaciones correspondan a submarinos ni vincularlas directamente con las cifras previstas en el proyecto presupuestario.

El financiamiento previsto para la Armada

El programa contempla hasta US$ 2.300 millones para tres submarinos convencionales destinados a la Base Naval Mar del Plata. También incluye US$ 1.200 millones para dos fragatas multimisión con destino a la Base Naval Puerto Belgrano.

La previsión consiste en una autorización propuesta para realizar operaciones de crédito público. Su incorporación al proyecto no acredita que los fondos estén disponibles ni que existan contratos de compra firmados. Cuyo.News ya había detallado el alcance del programa de renovación naval.

Las alternativas para los submarinos

Entre los modelos mencionados en evaluación aparecen los Scorpène, de la francesa Naval Group, y los Tipo 209NG, de la alemana ThyssenKrupp Marine Systems. El material difundido atribuye al jefe del Estado Mayor Conjunto, almirante Marcelo Della Nogare, la presentación de informes técnicos al Ejecutivo.

También le atribuye haber señalado que Francia y Alemania ofrecieron financiar la totalidad de la operación. La selección del proveedor, las condiciones definitivas del crédito y el cronograma de incorporación siguen siendo elementos necesarios para precisar cómo se ejecutaría el programa.