La ciudad de Paraná, en Entre Ríos, será sede de las VI Jornadas Nacionales de Turismo del Vino los días 22 y 23 de octubre, en un encuentro que reunirá a representantes de la actividad vitivinícola, turística y gastronómica de distintas provincias argentinas.
La convocatoria ya supera los 400 inscriptos y contará con la participación de referentes de los sectores público y privado, especialistas, productores, emprendedores y prestadores turísticos.
Esta edición tendrá una particularidad: será la primera vez que las jornadas se desarrollen en la región del Litoral, con Entre Ríos como provincia anfitriona.
Las actividades se llevarán a cabo en el Centro Provincial de Convenciones de Paraná y estarán orientadas a fortalecer el enoturismo como una actividad estratégica para el desarrollo económico y turístico de las distintas regiones del país.
Entre Ríos busca consolidarse como destino de turismo del vino
La elección de Paraná como sede coincide con el proceso de crecimiento y consolidación de la identidad vitivinícola entrerriana.
Actualmente, Entre Ríos cuenta con más de 30 bodegas y viñedos abiertos al turismo, una oferta que permite incorporar experiencias vinculadas con la producción de vino a los circuitos turísticos provinciales.
La realización de las jornadas representa una oportunidad para dar visibilidad a esta actividad y generar vínculos entre establecimientos vitivinícolas, prestadores de servicios, emprendedores e instituciones.
Uno de los principales ejes del encuentro será la integración del vino con la cocina argentina, a partir de experiencias enogastronómicas que permitan conectar los productos regionales con la identidad cultural de cada destino.
La propuesta apunta a mostrar cómo la vitivinicultura y la gastronomía pueden complementarse para ampliar las alternativas disponibles para los visitantes.
Congreso regional, conferencias y experiencias de bodegas
El programa de las VI Jornadas Nacionales de Turismo del Vino incluirá paneles con experiencias de bodegas de distintas regiones argentinas, charlas de especialistas y espacios de intercambio entre los participantes.
Las actividades estarán destinadas a compartir conocimientos y herramientas para fortalecer la cadena de valor del sector enoturístico.
En paralelo, se desarrollará el 1º Congreso Regional de Vitivinicultura, Enoturismo y Gastronomía, que ampliará las oportunidades de vinculación entre productores, emprendedores, prestadores turísticos e instituciones.
Durante las jornadas se abordarán cuestiones relacionadas con la gobernanza, la competitividad, la sostenibilidad y la comercialización de las propuestas vinculadas con el turismo del vino.
También se analizarán estrategias para mejorar el posicionamiento del enoturismo argentino tanto en el mercado nacional como en los destinos internacionales.
Degustaciones, cocina en vivo y visitas a bodegas
Entre las propuestas previstas se encuentra la Galería del Vino y los Sabores, un espacio de alcance federal que reunirá bodegas de diferentes provincias argentinas.
La actividad incluirá degustaciones, demostraciones de cocina en vivo, productos regionales y acciones de promoción turística, con el objetivo de exhibir la diversidad de experiencias disponibles en los destinos vitivinícolas del país.
La iniciativa permitirá vincular la producción de vinos con las distintas expresiones gastronómicas regionales y acercar esas propuestas a los participantes del encuentro.
Además, durante la segunda jornada, el 23 de octubre, se realizarán visitas a bodegas ubicadas en Paraná y sus alrededores.
Estas recorridas permitirán conocer directamente los establecimientos y las experiencias que integran la oferta enoturística de Entre Ríos.
Un encuentro organizado por instituciones nacionales y provinciales
Las jornadas son resultado del trabajo conjunto de organismos públicos, entidades empresariales e instituciones vinculadas con el turismo y la vitivinicultura.
Participan de la organización la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, el Gobierno de Entre Ríos, la Municipalidad de Paraná y el Paraná Bureau.
También forman parte de la iniciativa la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER) y la Cámara Argentina de Turismo (CAT).
El objetivo compartido es consolidar al enoturismo como un producto turístico estratégico y federal, capaz de vincular la producción vitivinícola con la gastronomía, la cultura y los servicios de cada territorio.
Con más de 400 personas inscriptas y actividades previstas durante dos jornadas, Paraná recibirá a representantes de distintas regiones del país para intercambiar experiencias y analizar oportunidades de desarrollo del turismo del vino argentino.
Paraná, Entre Ríos, recibirá el 22 y 23 de octubre las VI Jornadas Nacionales de Turismo del Vino, con más de 400 inscriptos y representantes del sector público y privado. Por primera vez, el encuentro se realizará en el Litoral y abordará la integración entre vitivinicultura, gastronomía y turismo, con conferencias, degustaciones, visitas a bodegas y un congreso regional.
Durante décadas, el mapa mental del vino argentino pareció tener una frontera bastante clara: si alguien mencionaba una bodega, la imaginación viajaba automáticamente hacia la Cordillera de los Andes. Pero Entre Ríos decidió que el federalismo también puede servirse en copa y se prepara para recibir las VI Jornadas Nacionales de Turismo del Vino. Paraná será la anfitriona de un encuentro que, por primera vez, desembarca en el Litoral, una región que ahora reclama su lugar en una conversación históricamente dominada por otros paisajes.
La provincia llega con una carta de presentación que merece atención: más de 30 bodegas y viñedos abiertos al turismo. No se trata solamente de demostrar que allí también crecen las vides, sino de incorporar el vino a una propuesta que combina gastronomía, producción regional y experiencias para visitantes. La geografía vitivinícola argentina, al parecer, está menos dispuesta que nunca a respetar los límites de los viejos folletos turísticos.
Más de 400 personas ya se inscribieron para participar del encuentro. Habrá especialistas, productores, emprendedores, funcionarios y representantes de instituciones vinculadas con el sector. Una concentración de conocimientos, intereses y proyectos donde probablemente resulte más sencillo encontrar a alguien que explique la competitividad enoturística que a una persona capaz de resumir toda la actividad en una sola frase.
La gastronomía tendrá un papel central, porque el vino argentino comprendió hace tiempo que una buena experiencia turística puede ganar todavía más atractivo cuando aparece acompañada por un plato regional. La propuesta incluye degustaciones, cocina en vivo y productos de distintas provincias. En otras palabras, el encuentro buscará demostrar que la identidad de un territorio también puede contarse a través de lo que produce, cocina y sirve.
El programa tampoco se limitará a levantar copas. Habrá debates sobre sostenibilidad, comercialización, gobernanza y posicionamiento internacional, asuntos fundamentales para transformar una experiencia agradable en una actividad económica con perspectivas de crecimiento. Porque detrás de una degustación cuidadosamente organizada también existen inversiones, servicios, empleos, estrategias comerciales y una cadena de valor que necesita funcionar.
El segundo día, los participantes podrán visitar bodegas de Paraná y sus alrededores. Será una oportunidad para conocer directamente una oferta enoturística que busca consolidarse. Entre Ríos no pretende borrar del mapa a las regiones tradicionales del vino, sino agregar una nueva parada al recorrido nacional. Y quizá esa sea la mejor noticia del encuentro: el turismo del vino argentino amplía sus horizontes sin necesidad de discutir quién tiene derecho exclusivo a brindar por ello.
