La Secretaría de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable firmó un convenio de asistencia y cooperación con esa empresa, según el comunicado oficial difundido este miércoles 21 de octubre. El intercambio se canaliza por el Parque de Tecnologías Ambientales.
Del parque salen 40.000 kilos de cartón de primera y de segunda calidad y 32.250 kilos de plásticos PEAD Stretch, plástico soplado y PET cristal.
Cómo son las bolsas y para qué se usan
A cambio entran bolsas naranjas de 60 por 90 centímetros, impresas a color y de 40 micrones de espesor.
Quedan reservadas a la separación en origen, la recolección y la gestión de reciclables de Ambiente y del parque. El convenio no anuncia un puesto para que los vecinos lleven materiales y retiren bolsas.
El acuerdo se vincula con el programa provincial Separar Suma, que impulsa clasificar los residuos en el lugar donde se generan y devolver esos materiales al circuito productivo.
Qué sigue para las escuelas y los hogares
Sergio Cigana, al frente de Economía Circular, dijo que el plan mira primero a colegios y otros centros de enseñanza, según informaron medios locales. En esas declaraciones, el sitio donde arrancarían las entregas seguía sin definirse.
Nombró al Centro Educativo Anchipurá como una institución que podría entrar en esa etapa. En la provincia, tres escuelas ya recibieron premios por trabajos de economía circular.
La empresa debe dejar las bolsas dentro de los 30 días corridos que corren desde la firma. El comunicado no fija el día de esa firma.
Cigana calculó que, si en una casa se clasifica lo que se tira, se podría rescatar alrededor del 60%. Para la cocina describió dos tachos: uno junta lo seco y el otro, lo que se pudre, cáscaras incluidas y la yerba que queda en el mate.
La Secretaría de Ambiente acordó con Recuperadora Don Mariano cambiar 72.250 kilos de reciclables por 50.000 bolsas de separación. El intercambio corre por el Parque de Tecnologías Ambientales: salen cartón y plásticos y entran bolsas naranjas de 60 por 90 centímetros. Esas bolsas quedan para la separación en origen que hacen Ambiente y el parque, dentro del programa Separar Suma. La empresa tiene 30 días corridos desde la firma para entregarlas.
50.000 bolsas naranjas a cambio de 72.250 kilos de cartón y plástico. La Secretaría de Ambiente y Recuperadora Don Mariano firmaron un trueque con ficha técnica: el Parque de Tecnologías Ambientales suelta material y recibe bolsas de 60 por 90 centímetros, impresas a color y de 40 micrones. El residuo, recién cuando tiene color, medida y espesor, parece un producto de góndola.
El acuerdo se conoció este miércoles 21 de octubre. Del parque salen 40.000 kilos de cartón de primera y de segunda y 32.250 kilos de plásticos PEAD Stretch, soplado y PET cristal. A la vuelta llegan las bolsas, y solo para separar en origen, juntar y gestionar reciclables de Ambiente y del parque. El convenio no anuncia un puesto para que el vecino lleve su bolsa y se vuelva con otra: es un trato entre el parque y la empresa, no una fila en la vereda.
El acuerdo se engancha con Separar Suma, el programa que pide clasificar en casa para que el material vuelva a la fábrica. Sergio Cigana, al frente de Economía Circular, dijo que el plan mira primero a colegios y otros centros de enseñanza, y dejó al Centro Educativo Anchipurá como una posibilidad. El lugar de largada, en esas declaraciones, seguía sin definirse. La economía circular escolar tiene nombre de candidata y todavía no tiene dirección, como el trámite que ya tiene sello y aún no tiene ventanilla.
Recuperadora Don Mariano tiene 30 días corridos desde la firma para dejar las bolsas. El comunicado no fija el día de esa firma. El plazo está escrito. El almanaque, no. Es el mismo truco de los vencimientos que arrancan «después de la firma» y después hay que averiguar qué día se firmó.
Cigana calculó que, si en una casa se clasifica lo que se tira, se podría rescatar alrededor del 60%. La cocina que describió usa dos tachos: uno junta lo seco y el otro, lo que se pudre, cáscaras incluidas y la yerba que queda en el mate. Ese segundo tacho es el que en cualquier hogar empieza a tener vida propia antes del domingo.
En la provincia, tres escuelas ya recibieron premios por trabajos de economía circular. El parque, ahora, cambia kilos por bolsas naranjas. La clasificación en casa sigue igual de concreta: dos recipientes y alguien que no mezcle la yerba con el cartón.
