La Cámara de Diputados devolvió a comisión los proyectos sobre deudas familiares y morosidad durante la madrugada del jueves 22 de octubre. La moción oficialista se aprobó por 121 votos a favor, 117 en contra y cinco abstenciones, después de una sesión que se extendió durante 15 horas.

Silvana Giudici, de La Libertad Avanza, pidió el regreso a comisión. La decisión interrumpió el tratamiento antes de que se votaran los dictámenes que proponían distintas respuestas al endeudamiento de los hogares.

El jefe de Unión por la Patria, Germán Martínez, planteó un cuarto intermedio para continuar la discusión en otra jornada. Sin embargo, se impuso la propuesta del oficialismo y la sesión concluyó.

Cómo votaron los diputados que definieron la diferencia

Las cinco abstenciones correspondieron a Juan Schiaretti, Carolina Basualdo, Alejandra Torres, Ignacio García Aresca y Carlos Gutiérrez, del sector cordobés de Provincias Unidas. Juan Brügge votó a favor de la devolución a comisión.

También acompañaron la moción Lourdes Arrieta y Sergio Capozzi. El resto de Provincias Unidas se pronunció en contra, en una votación que dejó pendiente la definición sobre el contenido de las iniciativas.

Qué proponían los dos dictámenes

El dictamen de mayoría impulsado por La Libertad Avanza, con apoyo del PRO y la UCR, se concentraba en transparencia crediticia, educación financiera y prevención del fraude digital. Exigía información clara sobre tasas, cuotas, comisiones, seguros y costo financiero total.

También incluía mecanismos de autenticación, un botón de arrepentimiento durante los primeros diez días hábiles, límites de gasto elegidos por el usuario y portabilidad del crédito. Su enfoque no contemplaba topes de tasas ni un régimen de refinanciación para deudores en mora.

La alternativa de Unión por la Patria, Provincias Unidas y la Coalición Cívica proponía declarar la emergencia en morosidad por 180 días. Creaba un régimen voluntario para deudas con más de 60 días de atraso y un límite de dos canastas básicas totales.

La regularización contemplaba al menos 12 cuotas y una mensualidad de hasta el 30% de los ingresos. Además, limitaba intereses compensatorios, eliminaba punitorios, conservaba el capital adeudado e incorporaba reglas contra las cobranzas abusivas.

Las críticas y el trámite pendiente

Durante el debate, Santiago Pauli defendió la propuesta oficialista como un marco de reglas comunes para prestamistas y consumidores. Daiana Fernández Molero, del PRO, sostuvo que limitar tasas y modificar contratos existentes encarecería el crédito.

Desde la oposición, Martín Lousteau planteó que el problema central era la insuficiencia de ingresos. Después de la sesión, Maximiliano Ferraro acusó al oficialismo de pedir el regreso a comisión porque anticipaba una derrota en el recinto.

El tratamiento formaba parte de una agenda parlamentaria que también incluía propiedad privada y discapacidad. Las propuestas sobre endeudamiento quedaron nuevamente en comisión, sin una fecha definida para retomar su discusión en el recinto.