El pronunciamiento del presidente del PL, Valdemar Costa Neto, se difundió el lunes 26 de octubre. El partido reconoció el resultado anunciado por el Tribunal Superior Electoral (TSE), pero planteó que los cuestionamientos debían aclararse en un debate político equilibrado y democrático.
Qué cuestionó el Partido Liberal
La nota del PL cuestionó el aumento del gasto público en beneficios sociales antes de la votación y planteó dudas sobre la igualdad de la contienda. Según informaron medios locales, el comunicado no detalló montos ni identificó irregularidades concretas.
Ese planteo partidario fue distinto de las críticas de Flávio Bolsonaro a la extensión del horario de votación. El senador anunció que pediría anular la elección y luego dijo que buscaría que la Justicia revocara la fórmula de Lula y Geraldo Alckmin por presunto abuso de poder político y económico.
El comunicado del PL no presentó la extensión horaria como argumento, según informaron medios locales.
Qué confirmó el tribunal electoral
El balance del TSE sobre el segundo turno informó que Lula obtuvo 64.256.232 votos, el 51,79% de los válidos. Flávio Bolsonaro recibió 59.826.041, el 48,21%: la diferencia fue de 4.430.191 votos.
El tribunal también informó que el Supremo Tribunal Federal extendió hasta las 19, hora de Brasilia, la votación en las secciones que seguían abiertas a las 17. Según el TSE, la medida se tomó después de que ambas candidaturas reportaran dificultades relacionadas con el transporte de votantes.
En su balance publicado el 27 de octubre, el TSE contabilizó 34.393 votos registrados después de las 17: fueron 32.399 entre las 17 y las 18, 1.981 entre las 18 y las 19 y 13 después de las 19. La cifra y la diferencia final son datos oficiales; por sí solas no prueban ni descartan las objeciones políticas.
Cómo llegó la elección al balotaje
En la primera vuelta, realizada el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro había obtenido el 47,03% de los votos válidos y Lula el 45,16%, según el reporte del TSE sobre los candidatos que pasaron al segundo turno.
El Partido Liberal reconoció el resultado del balotaje brasileño el lunes 26 de octubre, pero pidió aclarar cuestionamientos sobre la disputa. El Tribunal Superior Electoral informó que Lula da Silva obtuvo el 51,79% de los votos válidos y venció por 4.430.191 sufragios. El partido cuestionó el gasto en beneficios sociales; la discusión sobre extender el horario de votación fue planteada por Flávio Bolsonaro por separado.
El Partido Liberal reconoció el resultado y pidió que se aclaren los cuestionamientos. La democracia brasileña consiguió algo parecido a una reunión de consorcio: se acepta el acta, pero quedan temas para discutir en el pasillo.
El TSE proclamó la reelección de Lula da Silva con el 51,79% de los votos válidos. Flávio Bolsonaro obtuvo el 48,21%, una diferencia de 4.430.191 votos. No es una distancia que se mida con regla de colegio; es la cuenta oficial de la elección.
El presidente del PL, Valdemar Costa Neto, dijo que el partido reconocía el resultado, aunque quería que se aclararan los cuestionamientos. La nota apuntó al aumento del gasto público en beneficios sociales antes de la votación y planteó dudas sobre la igualdad de la disputa, sin detallar montos ni señalar irregularidades concretas. Mucha preocupación en el comunicado; la calculadora, al parecer, quedó para otra reunión.
La extensión del horario electoral fue otro asunto. Flávio Bolsonaro dijo que buscaría que la Justicia revocara la fórmula de Lula y Geraldo Alckmin por presunto abuso de poder político y económico. El comunicado del PL no presentó esa extensión como fundamento. Mezclar las dos posiciones sería como juntar dos filas distintas en un banco: al final nadie sabe qué trámite está esperando.
El TSE informó que se registraron 34.393 votos después de las 17 y que el Supremo Tribunal Federal había extendido la votación en las secciones que seguían abiertas. El tribunal indicó que la medida respondió a dificultades de transporte reportadas por ambas candidaturas. Ese conteo y la diferencia final describen datos de la votación; por sí solos no prueban ni descartan las objeciones políticas. En una elección, los números cuentan votos, no reemplazan los argumentos.
En la primera vuelta del 4 de octubre, Flávio Bolsonaro había obtenido el 47,03% de los votos válidos y Lula, el 45,16%, según el TSE. La primera foto tenía a Bolsonaro adelante; el resultado del balotaje dejó a Lula arriba. Las urnas tienen esa costumbre desagradable: no son una captura de pantalla que uno guarda cuando le conviene.
