El fiscal federal Gerardo Pollicita concluyó que las pruebas reunidas en la causa contra Manuel Adorni eran insuficientes para sostener la acusación por enriquecimiento ilícito. En el dictamen que se conoció el viernes 6 de noviembre, pidió que la investigación sobre el exjefe de Gabinete continúe en la Justicia Nacional en lo Penal Económico para determinar si hubo evasión tributaria.
Qué concluyó la fiscalía sobre el patrimonio
Pollicita formuló el pedido después de revisar los últimos informes contables incorporados al expediente. La investigación examinó la evolución de los bienes de Adorni durante su desempeño como funcionario público. A criterio del fiscal, la documentación reunida no permitió acreditar un incremento patrimonial injustificado en ese período.
En agosto, la fiscalía le había requerido que justificara el origen de fondos, bienes y gastos. El exfuncionario presentó luego un descargo con explicaciones sobre dólares en efectivo y activos virtuales.
Qué debe resolver Ariel Lijo
El dictamen señala que quedan cuestiones por revisar desde el punto de vista tributario. Entre ellas figuran el tratamiento fiscal de los ingresos, el efectivo y los activos virtuales, además de los gastos examinados en el expediente. La fiscalía planteó que esas cuestiones deben analizarse para determinar si existieron omisiones en las declaraciones fiscales con relevancia penal.
Pollicita solicitó al juez federal Ariel Lijo que se declare incompetente por la materia y remita las actuaciones. Lijo debe resolver si acepta el planteo. Si lo concede, se sorteará el juzgado en lo Penal Económico que quedará a cargo de la investigación.
El fiscal Gerardo Pollicita pidió investigar a Manuel Adorni por presunta evasión tributaria. Tras revisar los informes contables, concluyó que la prueba reunida era insuficiente para sostener la acusación por enriquecimiento ilícito. El juez Ariel Lijo debe resolver si envía el expediente al fuero Penal Económico.
La causa de Manuel Adorni puede cambiar de juzgado, y con eso cambia la pregunta. Gerardo Pollicita revisó los informes contables y concluyó que la prueba reunida era insuficiente para sostener la acusación por enriquecimiento ilícito. Ahora le pide a Ariel Lijo que mande el expediente al fuero Penal Económico para examinar si hubo evasión tributaria. El trámite judicial tiene mudanza solicitada y todavía espera la firma.
El primer examen se concentró en la evolución del patrimonio de Adorni durante su paso por la función pública. El que propone el fiscal pondría el foco en cómo se declararon ingresos y activos. Es el mismo conjunto de papeles leído con preguntas distintas, como cuando el contador y el escribano se quedan mirando renglones diferentes de la misma escritura.
Adorni ya presentó su descargo patrimonial, con explicaciones sobre dólares en efectivo y activos virtuales. En el planteo de Pollicita, esos movimientos todavía pueden requerir una revisión tributaria. El efectivo y las criptomonedas podrán tener poco en común a la hora de guardarlos, pero en el expediente terminan juntos, bajo la misma pregunta sobre cómo se declararon.
La decisión inmediata quedó en manos de Lijo. Le toca resolver si corresponde que otro fuero se haga cargo de examinar esos movimientos y, si acepta el pedido, las actuaciones pasarán a un juzgado en lo Penal Económico. La próxima firma tiene una tarea concreta: decidir en qué escritorio se sigue haciendo la cuenta.
