El CAVIG es el Centro de Abordaje de Violencia Intrafamiliar y de Género, la unidad fiscal del Ministerio Público Fiscal donde se investigan esos casos y donde las personas van a radicar la denuncia y a hacerse el examen médico. Funciona en Rivadavia 425 oeste, esquina Alem, en Capital. La remodelación la presentaron la fiscal coordinadora de la UFI CAVIG, Claudia Ruiz Carignano, y el fiscal general Guillermo Baigorrí, junto con autoridades de la Corte de Justicia de San Juan.
Qué cambió en el circuito de atención
Hasta antes de la obra, el consultorio médico del CAVIG no tenía capacidad suficiente para el examen corporal y ginecológico ni para la toma de muestras. Las víctimas eran trasladadas a la UFI ANIVI, que contaba con un consultorio más completo. «El consultorio médico no contaba con la capacidad suficiente para el examen corporal y ginecológico para la toma de muestras. Las víctimas eran trasladadas a la UFI ANIVI, donde se cuenta con un consultorio más completo», dijo Ruiz Carignano.
Ahora esos exámenes y la toma de muestras se hacen en el mismo edificio. Para la fiscal coordinadora, el cambio mejora la investigación porque hay un contacto más directo con la toma de evidencias y con el personal médico que examina a la víctima. Además, dijo, agiliza los tiempos de espera y evita la revictimización, es decir, que la persona tenga que repetir su relato en distintos lugares.
Seis médicos y ocho enfermeros en la misma sede
El equipo profesional del CAVIG está integrado por seis médicos y ocho enfermeros. La decisión de completar el equipo médico para que el abordaje integral se haga en la propia unidad fiscal fue del fiscal general, Guillermo Baigorrí, según relató la fiscal coordinadora.
«Es una pequeña cosa que genera un gran servicio, un gran beneficio para el servicio de Justicia», dijo Baigorrí. Y agregó: «Estábamos haciendo lo que se podía, pero hoy, gracias a esto, nosotros tenemos la posibilidad de prestar un servicio mucho mejor a todas las personas que vienen para acá».
La Corte de Justicia y la Línea 144
El presidente de la Corte de Justicia de San Juan, Daniel Olivares Yapur, también participó de la presentación. «Este es un pequeño paso, pero es un pequeño gran paso», dijo. «Me parece muy importante que sigamos trabajando así, en coordinación permanente, sin perder las especialidades, las funcionalidades propias del rol del Ministerio Público Fiscal, como las que tiene la jurisdicción», agregó.
La Línea 144 brinda atención telefónica gratuita, las 24 horas y en todo el país, a mujeres y personas LGBTI+ en situación de violencia de género, según el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación. En San Juan, la denuncia por violencia intrafamiliar o de género se radica en el CAVIG, en Rivadavia 425 oeste, esquina Alem.
Con la obra terminada, la atención de las denuncias y las pericias en la Capital quedó concentrada en una sola sede.
El Poder Judicial de San Juan terminó las obras de ampliación del CAVIG, la unidad fiscal de violencia de género de Rivadavia 425 oeste. Desde ahora, las víctimas se hacen el examen corporal, el ginecológico y la toma de muestras en el mismo edificio, sin trasladarse a la UFI ANIVI. El consultorio médico lo integran seis médicos y ocho enfermeros. Según la fiscal coordinadora Claudia Ruiz Carignano, el cambio agiliza los tiempos y evita repetir el relato.
En un verdadero hito para la arquitectura de la sensatez institucional que roza la ciencia ficción burocrática, la sede del CAVIG en Rivadavia y Alem logró la hazaña más revolucionaria del milenio judicial: que un médico y un paciente coincidan físicamente bajo el mismo techo sin necesidad de fletar un tour de pericias por media Capital. El Poder Judicial concluyó la ampliación edilicia y, contra todos los pronósticos del surrealismo administrativo vernáculo, habilitó su propio consultorio para realizar exámenes corporales, ginecológicos y toma de muestras. Hasta ayer, la lógica de ventanilla mandaba a las personas de paseo forzado a la UFI ANIVI, consagrando la peregrinación urbana como disciplina obligatoria de la instrucción penal.
La fiscal coordinadora Claudia Ruiz Carignano, el fiscal general Guillermo Baigorrí y las altas esferas de la Corte de Justicia de San Juan presentaron la remodelación como quien acaba de descubrir la rueda o el fuego por fricción. La flamante infraestructura aloja a un escuadrón de seis médicos y ocho enfermeros que ahora peritan en el acto, desterrando de cuajo el infierno de esperar, deambular y tener que repetir el relato de oficina en oficina. Como resumió Baigorrí ante el asombro general: «Es una pequeña cosa que genera un gran servicio, un gran beneficio para el servicio de Justicia», reconociendo que antes hacían malabares con lo que había pero que hoy pueden brindar una atención superadora.
El presidente de la Corte, Daniel Olivares Yapur, no se quedó atrás en la épica lírica y proclamó que «este es un pequeño paso, pero es un pequeño gran paso», casi al borde de clavar una bandera judicial en la Luna mientras la Línea 144 sigue sonando gratis en todo el país. Como manda el más estricto protocolo de misterio presupuestario, el costo de la inversión, los metros cuadrados refaccionados y la fecha exacta del corte de cintas quedaron convenientemente bajo siete llaves en el limbo estatal. Pero al menos, por primera vez en la historia del código de procedimientos, el sentido común ganó por nocaut y la sede central resolvió un trámite elemental sin exigir un mapa del tesoro.
