Gabriel González Abat murió el viernes 6 de noviembre a los 56 años en Buenos Aires. La noticia fue confirmada por la Asociación Argentina de Actores y Actrices a través de un comunicado. La despedida del artista se llevó a cabo el sábado 7 de noviembre, entre las 17 y las 21, en una sala velatoria ubicada en Quilmes 305, esquina Pagola, en el barrio porteño de Parque Patricios.
El recuerdo de Canuto Carsio y el mensaje de sus colegas
Nacido el 4 de febrero de 1970, el intérprete inició su actividad profesional en la niñez. La realizadora María Herminia Avellaneda lo seleccionó entre miles de postulantes para sumarse a Señorita Maestra, la tira infantil emitida en la televisión abierta que alcanzó enorme impacto popular. Con el personaje de Canuto Carsio se ganó el reconocimiento de la audiencia. Tiempo después, el actor valoró ese comienzo: «Fue una experiencia inolvidable. María Herminia me dio la oportunidad de crecer como actor y como persona».
Tras confirmarse su muerte, antiguos compañeros de aquel elenco compartieron mensajes de pesar. Omar Lefosse, quien interpretó a Palmiro Caballasca, recordó el contacto reciente que mantuvieron: «No lo puedo creer, hace poco estuvimos hablando por mensaje recordando viejos tiempos». En su despedida agregó: «Dios te bendiga querido Gabrielito». Asimismo, Laura Tuny, recordada por su papel de Etelvina en la misma ficción, le dedicó unas palabras: «Que descanses en paz querido Gabriel, el Canuto más adorable».
El paso por el cine, la ficción televisiva y el teatro
Más allá de la popularidad cosechada en su infancia, González Abat consolidó una carrera diversa en los medios audiovisuales. En 1988 asumió uno de sus trabajos más destacados en Sin marido, la telenovela escrita por Alberto Migré y protagonizada por Patricia Palmer y Gustavo Garzón. En esa tira interpretó a Federico Noriega, un joven con discapacidad motriz. Sobre esa labor, expresó en una entrevista: «Ese personaje me enseñó mucho sobre la empatía y la importancia de la representación en la pantalla».
En la pantalla grande intervino en producciones destacadas de la cinematografía nacional. Formó parte del elenco de La historia oficial, dirigida por Luis Puenzo, y de Los chicos de la guerra, realizada por Bebe Kamín. Su filmografía sumó la comedia Mingo y Aníbal contra los fantasmas, de Enrique Carreras, además de participaciones en Tacos altos, de Sergio Renán; Los insomnes, de Carlos Orgambide; y Sin reserva, largometraje de Eduardo Spagnuolo.
Durante las décadas de 1980 y 1990, su presencia televisiva se extendió a múltiples formatos dramáticos y juveniles. Participó en ficciones como Compromiso, Los especiales de ATC, Ella contra mí y Pestalozzi. También formó parte de ciclos orientados a adolescentes como Socorro, quinto año; Quinto año B, turno tarde; y El árbol azul. Su recorrido en los estudios televisivos abarcó además títulos como Sin condena, Libertad condicionada, Chance, Chispiluz, El club de los baby sitters, María, María y María, y la miniserie Marie Galante.
En el circuito teatral integró la puesta de Flores blancas para Telma, obra escrita y dirigida por Leonardo Abremón que subió a escena en el Teatro El Vitral. En esa propuesta encarnó a Osvaldo y compartió el escenario con Gonzalo Heredia, María Fernanda Callejón, Ezequiel Tronconi, Willy Ruano y María Marta Guitart.
El actor Gabriel González Abat murió el viernes 6 de noviembre a los 56 años, según informó la Asociación Argentina de Actores y Actrices. Recordado por su papel de Canuto Carsio en Señorita Maestra, desarrolló además una extensa carrera en cine, televisión y teatro. Sus excompañeros de elenco lo despidieron en redes sociales y sus restos fueron velados en Parque Patricios.
El reloj biológico de la nostalgia argentina acaba de asestar otro golpe demoledor a la psiquis colectiva: Gabriel González Abat, el legendario Canuto Carsio que sobrevivió al rigor escolar de los años ochenta en Señorita Maestra, falleció el viernes 6 de noviembre a los 56 años en Buenos Aires. La confirmación oficial provino de la Asociación Argentina de Actores y Actrices, sumiendo en un trance existencial a legiones de televidentes que crecieron sintonizando canales con sintonizador de perilla. Para despedir al intérprete nacido el 4 de febrero de 1970 —elegido en su niñez por la realizadora María Herminia Avellaneda entre miles de aspirantes—, el velatorio se dispuso para el sábado 7 de noviembre, de 17 a 21, en Quilmes 305, esquina Pagola, en el barrio porteño de Parque Patricios.
La noticia activó de inmediato el archivo emotivo de sus antiguos compañeros de aula catódica. Omar Lefosse, recordado como Palmiro Caballasca, manifestó su asombro ante la partida: «No lo puedo creer, hace poco estuvimos hablando por mensaje recordando viejos tiempos», sumando en su despedida: «Dios te bendiga querido Gabrielito». Por su parte, Laura Tuny, la célebre Etelvina de la ficción escolar, dejó su propio mensaje: «Que descanses en paz querido Gabriel, el Canuto más adorable». El propio actor había inmortalizado aquel debut que paralizaba las meriendas: «Fue una experiencia inolvidable. María Herminia me dio la oportunidad de crecer como actor y como persona».
Lejos de jubilarse en el pupitre, González Abat construyó un currículum maratónico que desafió cualquier etiqueta: saltó del prestigio supremo de La historia oficial y Los chicos de la guerra al delirio cósmico de Mingo y Aníbal contra los fantasmas, pasando por Tacos altos, Los insomnes y Sin reserva. En televisión encarnó a Federico Noriega en Sin marido de Alberto Migré —donde remarcó: «Ese personaje me enseñó mucho sobre la empatía y la importancia de la representación en la pantalla»—, desfiló por Socorro, quinto año, El árbol azul y Sin condena, y culminó su periplo en el teatro El Vitral con Flores blancas para Telma junto a Gonzalo Heredia y María Fernanda Callejón, completando una travesía artística total.
