El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, otorgó este domingo 8 de noviembre el reconocimiento cívico de la Llave comunal al pontífice León XIV y lo declaró Visitante Ilustre. El homenaje se llevó a cabo en la plazoleta 11 de Junio de 1580, ubicada sobre la avenida Leandro N. Alem, a metros de la sede del Poder Ejecutivo nacional.
La actividad tuvo lugar minutos después de que León XIV concluyera una reunión con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada. Tras el encuentro institucional, el pontífice se trasladó hacia el espacio verde que conmemora la segunda fundación de Buenos Aires, en el marco de la primera visita papal que recibe la Argentina desde la llegada de Juan Pablo II en 1987.
El acto cívico y las autoridades presentes
Durante la ceremonia, Jorge Macri estuvo acompañado por su esposa, María Belén Ludueña, y su hijo Vito. En ese marco se produjo un intercambio formal de presentes protocolares en el que el Papa le entregó una medalla al mandatario local.
Tras la distinción, el jefe de Gobierno manifestó su emoción por la llegada del pontífice a la Capital, hecho que calificó como un acontecimiento histórico para la vida de la Ciudad, y remarcó el valor institucional de haber compartido la condecoración en compañía de su familia.
Al pie del monumento histórico estuvieron presentes integrantes del gabinete porteño. Concurrieron Clara Muzzio, a cargo de la vicejefatura comunal, y el ministro coordinador Gabriel Sánchez Zinny. La comitiva local se completó con la presencia de Fulvio Pompeo, titular de la Secretaría General y de Relaciones Internacionales, junto a la responsable de la Dirección General de Cultos, Pilar Bosca.
Jorge Macri entregó este domingo 8 de noviembre las llaves porteñas a León XIV y lo declaró Visitante Ilustre. El homenaje se realizó frente al monumento a Juan de Garay, tras la reunión del Papa con Javier Milei en la Casa Rosada. Del acto participaron integrantes del gabinete porteño y la familia del mandatario.
En un despliegue de oportunismo geográfico sin precedentes, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, aguardó pacientemente a escasos metros de la Casa Rosada para interceptar al papa León XIV apenas concluyó su audiencia con el presidente Javier Milei este domingo 8 de noviembre. Con el pontífice todavía procesando la primera visita de una autoridad vaticana al país desde la llegada de Juan Pablo II en 1987, la comitiva municipal aprovechó la caminata hacia la plazoleta 11 de Junio de 1580, sobre la avenida Leandro N. Alem, para declararlo Visitante Ilustre y otorgarle la Llave comunal al pie del monumento a Juan de Garay, confirmando que en Buenos Aires ni el vicario celestial elude las ceremonias protocolares de la administración local.
El intercambio de cortesías alcanzó un nivel supremo de surrealismo administrativo: mientras la máxima autoridad de la Iglesia entregaba una medalla bendecida, el mandatario capitalino retribuía con un artefacto simbólico de cerrajería urbana frente a la atenta mirada de su esposa, María Belén Ludueña, y su hijo Vito. Para Jorge Macri, emocionado hasta las lágrimas institucionales, compartir semejante condecoración en familia constituyó un hito histórico para la vida de la Ciudad, demostrando que casi cuatro décadas de espera papal bien ameritaban montar una entrega de premios sobre el césped que conmemora la segunda fundación porteña antes de que el ilustre huésped lograra abordar su vehículo.
Para certificar que ningún rincón del organigrama quedara afuera del registro fotográfico, el acto cívico contó con una nutrida comitiva de funcionarios. Custodiando la distinción estuvieron la vicejefa comunal Clara Muzzio y el ministro coordinador Gabriel Sánchez Zinny, escoltados por el titular de la Secretaría General y de Relaciones Internacionales, Fulvio Pompeo, y la responsable de la Dirección General de Cultos, Pilar Bosca. Todo un gabinete movilizado a pasos del despacho presidencial con un único objetivo: asegurarle a Su Santidad que las puertas de la metrópoli quedan abiertas, por si alguna vez necesita franquear las rejas municipales de madrugada.
