La 24ª edición de Autoclásica se realizará durante el fin de semana largo en los jardines del Hipódromo de San Isidro, con una propuesta que reunirá automóviles, motocicletas, vehículos de competición, clubes y coleccionistas.
Organizada por el Club de Automóviles Clásicos de la República Argentina, la exposición propone un recorrido por más de un siglo de industria y cultura automotriz, con homenajes a modelos y marcas y la presencia de piezas vinculadas con episodios de la historia argentina y mundial.
El Jeep IKA Nº 001, una de las grandes atracciones
Uno de los principales focos de esta edición será la conmemoración por los 70 años del Jeep IKA, que contará con un espacio propio organizado por la comunidad Fanáticos del Jeep IKA.
La pieza central será el vehículo de producción Nº 001, un JA1-MA que salió de la planta cordobesa el 27 de abril de 1956.
La unidad pertenece al Museo de la Industria de Córdoba y será trasladada por primera vez en siete décadas fuera de esa provincia para participar de Autoclásica.
Su presencia busca recordar el inicio de la producción en serie de vehículos en el país y el papel que tuvo Industrias Kaiser Argentina en ese proceso industrial.
El stand reunirá cinco unidades. Además del primer Jeep IKA, se exhibirá un JA-3UB que prestó servicio en la Prefectura Naval Argentina y fue utilizado como transporte presidencial en desfiles militares.
También habrá un JA2-PA de chasis largo que perteneció a los Bomberos de la Policía Federal Argentina, una versión militar M101 de 1974 que integró el Ejército Argentino y un Jeep civil carrozado por Sabú.
El Jeep IKA se fabricó en el país entre 1956 y 1978, con más de 85.000 unidades producidas. Desde 1957 incorporó carrocerías rediseñadas y fabricadas en la Argentina, con una integración local que alcanzó el 98% de sus componentes.
Concurso de Elegancia, clubes y Autojumble
La agenda mantendrá varias de las actividades tradicionales de la exposición, entre ellas el Concurso de Elegancia, encargado de distinguir a los vehículos mejor preservados y restaurados.
También participarán clubes, especialistas y coleccionistas provenientes de distintos puntos del país.
El Autojumble volverá a concentrar puestos de repuestos, accesorios, publicaciones, miniaturas, automobilia y otros objetos vinculados con el universo de los autos y las motocicletas.
Autoclásica abrirá sus puertas del viernes 9 al lunes 12 de octubre en los jardines del Hipódromo de San Isidro.
“Autoclásica es una celebración de nuestro patrimonio automotor y, fundamentalmente, de la pasión de quienes dedican tiempo y esfuerzo a conservarlo”, afirmó Ricardo Battisti, presidente del Club de Automóviles Clásicos de la República Argentina.
La 24ª edición de Autoclásica se realizará durante el fin de semana largo en el Hipódromo de San Isidro. La muestra reunirá automóviles, motocicletas, vehículos de competición, clubes y coleccionistas, con un destaque especial para los 70 años del Jeep IKA y la exhibición del vehículo de producción Nº 001, fabricado en Córdoba en 1956.
Autoclásica vuelve a desplegar en San Isidro ese pequeño milagro nacional en el que miles de personas pagan una entrada para admirar vehículos que, en muchos casos, sus abuelos vendieron por monedas cuando todavía eran apenas autos usados. La 24ª edición llegará con más de un siglo de historia sobre ruedas, una cantidad considerable de cromados impecables y propietarios capaces de detectar una pieza no original desde una distancia que desafía a la oftalmología moderna.
Entre los protagonistas estará el Jeep IKA, que celebra 70 años con una carta fuerte: el vehículo de producción Nº 001. La unidad salió de la planta cordobesa el 27 de abril de 1956 y, después de siete décadas sin abandonar Córdoba, hará su primera excursión interprovincial. Hay personas que tardan menos en sacar el pasaporte.
El ejemplar no viajará solo. El stand reunirá otras unidades con pasado en Prefectura, Bomberos, el Ejército y hasta servicios de transporte presidencial. En otras palabras, un repaso por buena parte de la historia institucional argentina, pero con más diferencial, suspensión y olor a tapizado antiguo.
La muestra también conservará sus clásicos: Concurso de Elegancia, clubes, especialistas, coleccionistas y el Autojumble, ese territorio donde una insignia, un manual amarillento o una pieza de metal de origen incierto puede provocar más emoción que una oferta inmobiliaria. Para quienes entienden que restaurar un vehículo durante años es una forma perfectamente razonable de organizar la vida, San Isidro volverá a convertirse en una especie de capital mundial de la paciencia mecánica.
