Desde hace varios días, Mendoza permanece bajo un escenario de nubosidad, lluvias aisladas y bajas temperaturas, acompañado además por nevadas en la cordillera poco habituales para esta altura de octubre.
Según los pronósticos disponibles, estas condiciones se mantendrán al menos hasta el próximo lunes, coincidiendo con el fin de semana largo.
Cómo seguirá el tiempo durante jueves y viernes
La Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas anticipó para este jueves: «Algo nublado con descenso de la temperatura, vientos moderados del sudeste. Precipitaciones aisladas con posibles tormentas. Nevadas en cordillera».
La temperatura máxima prevista para la jornada alcanzará apenas los 16°C.
Para el viernes, el reporte meteorológico señala: «Parcial nublado con poco cambio de la temperatura, vientos de dirección variable. Parcial nublado en cordillera».
Durante esa jornada, la mínima será de 8°C y la máxima se ubicará cerca de los 17°C.
Además, el Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta amarilla para Junín, Rivadavia, Luján, Valle de Uco y los departamentos del sur ante la posibilidad de lluvias persistentes.
El organismo anticipó para esas zonas: «Se estiman valores de precipitación acumulada entre 15 y 30 mm, que pueden ser superados de forma puntual».
Un fin de semana largo marcado por la inestabilidad
Para el sábado se espera cielo «mayormente nublado con poco cambio de la temperatura, vientos leves del sector sur. Nevadas débiles en cordillera».
La mínima prevista será de 7°C, mientras que la máxima rondará los 16°C.
El domingo continuará la inestabilidad. El pronóstico indica cielo «mayormente nublado con ascenso de la temperatura y precipitaciones aisladas, vientos leves del sector sur. Nevadas débiles en cordillera».
La temperatura máxima experimentará un ascenso y llegará a los 22°C.
Finalmente, para el lunes feriado, correspondiente al Día de la Raza, se esperan lluvias débiles y una temperatura máxima de 19°C.
De esta manera, Mendoza transitará el fin de semana largo con predominio de la nubosidad, episodios de lluvia y persistencia de nevadas débiles en sectores cordilleranos.
Mendoza continuará bajo condiciones de inestabilidad durante los próximos días, con nubosidad, lluvias aisladas, descenso térmico y nevadas en la cordillera. El pronóstico anticipa máximas entre 16°C y 22°C hasta el lunes feriado, mientras que el Servicio Meteorológico Nacional mantiene una alerta amarilla por lluvias persistentes en varias zonas de la provincia.
Mendoza parece haber firmado un convenio temporal con el cielo gris y, por ahora, ninguna de las partes muestra intención de rescindirlo. Después de varios días con lluvias aisladas y una nevada cordillerana bastante poco interesada en respetar el calendario de octubre, el pronóstico indica que la humedad seguirá ocupando la agenda hasta el lunes. Justo durante un fin de semana largo, porque la meteorología también sabe identificar oportunidades.
El jueves llegará con descenso de temperatura, posibles tormentas y nevadas en alta montaña, mientras el termómetro intentará tocar los 16°C con el entusiasmo administrativo de quien cumple apenas con el mínimo indispensable. El viernes ofrecerá una mejora relativa, aunque hablar de mejora será más una cuestión de matices que de entusiasmo: cielo parcialmente nublado, temperaturas similares y una máxima de 17°C.
El detalle más serio aparece con la alerta amarilla emitida para Junín, Rivadavia, Luján, Valle de Uco y los departamentos del sur. Allí se esperan lluvias persistentes y acumulados de entre 15 y 30 milímetros, con posibilidad de registros superiores en algunos sectores. Es decir, el paraguas pasa de accesorio preventivo a documento obligatorio de circulación.
El sábado mantendrá la tradición de nubes, temperaturas bajas y nevadas débiles en cordillera. El domingo, en cambio, el termómetro hará un esfuerzo diplomático y subirá hasta los 22°C, aunque sin conseguir despejar por completo el panorama: seguirán las precipitaciones aisladas. Para el lunes feriado se esperan lluvias débiles y una máxima de 19°C.
En resumen, quien haya imaginado un fin de semana largo con sol, montaña despejada y reposera deberá negociar directamente con la atmósfera. Por ahora, el cielo mendocino parece decidido a convertir octubre en una edición limitada de invierno tardío, con lluvias como contenido adicional y la cordillera aportando efectos especiales.
