La producción petrolera argentina continúa concentrándose en un reducido grupo de empresas. Aunque existen alrededor de 120 firmas habilitadas para operar en el país, poco más de medio centenar reporta actividad efectiva y apenas cinco compañías concentran cerca del 70% del petróleo que se produce.
El escenario refleja el creciente protagonismo de Vaca Muerta, cuya expansión modificó el ranking de las principales propietarias de crudo y consolidó el avance de las empresas con mayor presencia en el desarrollo no convencional.
YPF mantiene el liderazgo
De acuerdo con datos de la consultora Economía y Energía correspondientes a mayo, YPF se mantuvo como la principal productora del país, con 257.800 barriles diarios propios. De ese total, 218.000 barriles provinieron del shale oil de Vaca Muerta.
La empresa concentró el 29% de la producción nacional y registró un crecimiento interanual del 3,7%, luego de avanzar con su estrategia de desprenderse de activos convencionales para enfocarse en el desarrollo no convencional.
Vista, Chevron y Pluspetrol ganan protagonismo
Vista Energy ocupó el segundo lugar con una producción de 123.700 barriles diarios, impulsada casi exclusivamente por el shale. La compañía incrementó su producción un 16,4% respecto del año anterior y alcanzó una participación del 14% sobre el total nacional.
En el tercer puesto quedó Pan American Energy (PAE), con 94.100 barriles diarios propios. A diferencia del resto de las empresas del podio, una parte importante de su producción continúa proveniente de yacimientos convencionales, especialmente Cerro Dragón.
El cuarto lugar fue para Chevron, que alcanzó los 69.500 barriles diarios, con un crecimiento interanual del 31%. Buena parte de ese volumen corresponde a su participación en Loma Campana y al desarrollo de nuevos bloques en Vaca Muerta.
El quinto puesto quedó en manos de Pluspetrol, que desplazó a Shell tras elevar un 45,7% su producción interanual, impulsada por los activos incorporados luego de la compra de áreas que pertenecían a ExxonMobil. La compañía representa actualmente alrededor del 6% de la producción petrolera argentina.
PECOM irrumpió entre las principales operadoras
El informe también destacó el avance de PECOM dentro del ranking de operadoras. La empresa pasó de no registrar producción propia en 2024 a ubicarse quinta por volumen operado, con 33.500 barriles diarios.
El crecimiento estuvo vinculado principalmente a la incorporación de áreas convencionales como Manantiales Behr y al proceso de reorganización de activos que atravesó el sector. De esta manera, PECOM se posicionó detrás de YPF, Pan American Energy, Vista y Tecpetrol entre las principales operadoras del país.
La evolución del ranking refleja cómo el desarrollo de Vaca Muerta continúa redefiniendo el mapa petrolero argentino, con una mayor concentración de la producción en empresas que expandieron su presencia en el shale y consolidaron su participación en los principales yacimientos del país.
Cinco empresas concentran cerca del 70% de la producción de petróleo de Argentina, en un escenario marcado por el crecimiento de Vaca Muerta. YPF mantiene el liderazgo, seguida por Vista Energy, Pan American Energy, Chevron y Pluspetrol, mientras que PECOM irrumpió entre las principales operadoras tras la reconfiguración del negocio convencional.
Siete de cada diez barriles salen de apenas cinco empresas. Hay más de un centenar de firmas habilitadas para operar, pero cuando llega la hora de contar el petróleo, la foto termina pareciéndose a una reunión de consorcio donde siempre hablan los mismos.
Vaca Muerta no solo cambió la forma de producir hidrocarburos: también reordenó el podio. Es como un campeonato en el que varios equipos siguen en la tabla, pero el torneo lo definen siempre los que tienen la billetera, los pozos más productivos y la llave del vestuario.
YPF continúa al frente, Vista consolida su crecimiento, Chevron acelera y Pluspetrol se ganó un lugar entre las cinco mayores productoras después de sumar activos estratégicos. Mientras tanto, Pan American Energy resiste gracias al peso de sus yacimientos convencionales, aunque ya siente que el tablero empezó a inclinarse hacia otra cancha.
La diferencia entre operar un yacimiento y ser dueño del petróleo tampoco es un detalle menor. En muchos bloques participan varias compañías como socias, por lo que la producción puede tener un operador, pero los barriles terminan repartidos entre distintos propietarios. En una industria acostumbrada a las sociedades, el mapa de los dueños cuenta una historia distinta a la del que maneja los equipos.
El avance del shale terminó empujando un recambio que hace unos años parecía lejano. Empresas que crecieron al ritmo de Vaca Muerta ganan participación, mientras otras, históricas protagonistas del convencional, pierden terreno frente a una formación que sigue concentrando inversiones y expectativas. El petróleo argentino cambió de escenario. Los protagonistas también.