El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29 rechazó el pedido de la defensa de Pity Álvarez para recusar al fiscal y a los tres jueces que llevan adelante el juicio por el crimen de un vecino. Tras la presentación de los abogados, la audiencia de este lunes fue suspendida hasta que la Cámara de Casación resuelva la recusación de los magistrados.
La jornada estuvo atravesada por dos cuestiones centrales: el estado de salud del músico y la continuidad del testimonio de Angélica Cristina Bustos, integrante del Cuerpo Médico Forense vinculada a la autopsia de la víctima. Su declaración había quedado interrumpida cuando Pity comenzó a sentirse mal durante una audiencia anterior.
La defensa, integrada por Sebastián Queijeiro y Javier Baños, volvió a solicitar la suspensión del debate. Ante el rechazo del tribunal, los abogados plantearon una nueva estrategia y pidieron recusar tanto a la fiscalía como a los tres magistrados.
“Existe una sospecha razonable. Existe un temor objetivo que no se le de el mismo trato a la fiscalía y a la defensa. Aclaro, y lo dejo remarcado, que no cuestionamos el buen nombre de los magistrados ni del tribunal”, aseguró Baños.
El fiscal Abraldes respondió: “Esta recusación es una nueva evidencia de la férrea decisión de la defensa ténica de Pity de que este juicio no se haga”.
Después de varios minutos de deliberación, el tribunal decidió rechazar la recusación contra el fiscal. El juez Gustavo Goerner explicó que no era la primera vez que la defensa intentaba apartarlo.
“Respecto a la fiscalía, no es la primera vez que la defensa recusa al fiscal, es la segunda, la anterior vez fue resuelta por el tribunal el 11 de febrero de este año por temor de imparcialidad. Como en aquel entonces, se sostuvo que no se coincidía”, aclaró Goerner.
El magistrado agregó que “Abraldes ha dado respuestas según su leal saber y entender”. “Que la fiscalía resuelte parcial, puede entenderse. Pero no puede negarse que ha sido objetiva”, sostuvo.
Sobre un supuesto intercambio en el que la defensa habría quedado excluida, Goerner señaló: “En cuando a que el tribunal mantuvo alguna conversación en donde se había excluido a la defensa, el tribunal no advirtió que el defensor tuviera intenciones de ingresar a la sala. Si ocurrió, no volverá a suceder en el futuro. En definitiva, no advierto ninguna de las circunstancias y el planteo de recusación respecto del fiscal será rechazado”.
En cuanto a los jueces, el magistrado explicó: “Sobre la recusación del tribunal, el mismo va a rechazarla. Se le va a dar trámite y el informe se va a elevar a la Cámara de Casación resuelva en el término de 48 horas. El tribunal no comparte lo manifestado por la defensa, que conoce que los planteos son tardíos”.
Goerner agregó: “De ninguna manera habilito que se puedan apartar los jueces naturales de la causa. No parece esta una solución que respete las garantías constitucionales”.
Finalmente, el tribunal resolvió suspender la audiencia hasta que se defina la recusación y se establezca una nueva fecha para continuar con el debate.
Pity se sintió mal y fue trasladado al hospital Fernández
El episodio que volvió a poner en discusión la continuidad del juicio ocurrió durante la quinta audiencia. Pity había pedido ir al baño y, como no regresaba a la sala, el tribunal solicitó que fueran a buscarlo.
El músico fue encontrado en el hall de los tribunales porteños, donde manifestó que se sentía “sofocado”. Bustos, que estaba a punto de comenzar su declaración, se acercó para asistirlo y advirtió que necesitaba atención médica.
Poco después llegó una ambulancia del SAME. Los profesionales confirmaron que Pity tenía la presión y la glucemia altas, aunque no pudieron medicarlo porque el músico no pudo precisar si había ingerido alguna sustancia durante las horas previas.
En ese contexto, fue trasladado al hospital Fernández, acompañado por su hermana Silvina Débora. Pasadas las 17, recibió el alta y regresó a su casa junto con su abogado Sebastián Queijeiro.
El pedido de la defensa por el estado de salud
Después de la descompensación, los abogados volvieron a reclamar la suspensión del debate ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29. Queijeiro y Javier Baños calificaron el episodio como un “hecho nuevo” y solicitaron una evaluación médica integral antes de que continuara el juicio.
También pidieron incorporar al expediente las constancias correspondientes a la atención recibida por Pity durante la audiencia y su posterior traslado al hospital Fernández.
En la presentación, la defensa sostuvo que ya no se trata solamente de los episodios de somnolencia, desconexión y dificultades para sostener la atención. Según los abogados, en esta oportunidad el riesgo se manifestó dentro de la propia sala de audiencias: Pity debió recibir asistencia de urgencia, el debate fue interrumpido y posteriormente fue trasladado en ambulancia.
Por ese motivo, los defensores consideran que las evaluaciones anteriores sobre la capacidad del músico para afrontar el proceso deben ser revisadas a partir del nuevo episodio.
A ese pedido se sumó un nuevo examen psiquiátrico forense realizado el 4 de septiembre por los médicos Rafael Herrera Milano y Enrique Gallego.
El informe describe al artista como un hombre con “marcada tendencia a la somnolencia, parcialmente orientado, con dispersión de la atención, dificultades de concentración y memoria, pensamiento enlentecido y juicio debilitado”.
El documento señala que Pity es un “politoxicómano crónico con consumo activo” y advierte sobre el riesgo para su salud psicofísica derivado del consumo no controlado de medicamentos y drogas, debido a las posibles interacciones entre ellos.
Los médicos recomendaron con “carácter urgente” un tratamiento interdisciplinario y señalaron que, si no se realiza, “no es posible descartar un riesgo de vida”. Además, indicaron que hasta cumplir con ese tratamiento debería evitar situaciones que impliquen una exigencia física o mental mayor a la que puede afrontar.
Sin embargo, los jueces rechazaron la suspensión del juicio y tampoco permitieron incorporar al expediente los nuevos estudios médicos realizados al cantante.
“El tribunal advierte que cuando cambió la defensa, la situación de Pity pareció agravarse. Pity se presentaba antes en una situación más alejada de la somnolencia que vino presentando después”, indicaron.
La declaración que quedó pendiente
Angélica Cristina Bustos, integrante del Cuerpo Médico Forense, había ingresado a la sala como la tercera testigo. Sin embargo, cuando comenzaban las preguntas previas a su declaración, el tribunal advirtió que Pity todavía no había regresado.
La situación derivó en la interrupción de la audiencia. La misma profesional asistió al músico en el patio interno del edificio antes de la llegada del SAME, por lo que su testimonio quedó pendiente y debía retomarse durante la jornada de este lunes.
Además de la continuidad de su declaración, durante la sexta jornada estaba previsto que declararan otros tres testigos: la médica legista Mariela Biazoni Rolla; el psiquiatra Esteban Tolo Martínez; y Celminia Guzmán, médica psiquiatra forense retirada, quien declarará por Zoom.
Antes de que la audiencia se interrumpiera el miércoles, el licenciado en criminalística Manuel Oscar Martín había explicado que los cuatro disparos que recibió Díaz estaban reagrupados en una parte de la cara y manifestó tener dudas sobre la trayectoria de los proyectiles.
En ese sentido, había anticipado que la médica legista podría explicar mejor ese punto.
La continuidad del juicio quedó ahora condicionada por la decisión de la Cámara de Casación sobre la recusación de los jueces. Mientras tanto, la defensa sostiene que el estado de salud de Pity podría impedirle comprender y seguir el curso normal del proceso, mientras el tribunal mantiene su decisión de avanzar con el debate dentro de las condiciones establecidas.
El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29 rechazó los pedidos de la defensa de Pity Álvarez para recusar al fiscal y a los tres jueces del juicio por el crimen de un vecino. La audiencia fue suspendida hasta que la Cámara de Casación resuelva la recusación de los magistrados, mientras continúa la discusión sobre el estado de salud del músico.
La defensa pidió apartar al fiscal y a los tres jueces, y el tribunal respondió que no. La audiencia terminó suspendida mientras la Cámara de Casación analiza el planteo, en una jornada donde el juicio por el crimen de un vecino volvió a quedar en pausa por una discusión que ya parece tener más capítulos que un expediente judicial.
El argumento de los abogados de Pity Álvarez apunta al estado de salud del músico y a las condiciones en las que puede continuar el debate. El tribunal, en cambio, sostiene que no hay motivos para sacar a los jueces naturales de la causa, una fórmula que en los tribunales tiene la misma capacidad de aparecer en cualquier conversación que el clásico “vuelva la semana que viene” de una oficina pública.
La defensa había pedido suspender nuevamente el juicio después de que Pity se descompensara durante una audiencia, fuera asistido por el SAME y trasladado al hospital Fernández. Un nuevo examen psiquiátrico forense describió somnolencia, dificultades de concentración y memoria, pensamiento enlentecido y juicio debilitado, además de advertir sobre los riesgos para su salud psicofísica.
Los abogados sostienen que esos antecedentes justifican una nueva evaluación integral antes de continuar con el proceso. El tribunal rechazó la suspensión y tampoco permitió incorporar al expediente los nuevos estudios médicos, mientras la discusión sobre la continuidad del debate quedó atrapada entre informes médicos, recusaciones y decisiones procesales.
En paralelo, quedó pendiente la declaración de Angélica Cristina Bustos, integrante del Cuerpo Médico Forense, quien había asistido a Pity cuando se descompensó. También deben declarar otros tres testigos, entre ellos profesionales médicos y psiquiatras que forman parte de una jornada que todavía no consigue completar su lista de testimonios.
La justicia quiere que el juicio avance. La defensa quiere que primero se determine si Pity puede atravesarlo en condiciones adecuadas. Por ahora, el expediente encontró una solución muy argentina: para seguir, primero hay que esperar que resuelvan si se puede seguir.