El peronismo logró una victoria electoral de fuerte valor simbólico al quedarse con la intendencia de Marcos Juárez, la ciudad del sudeste de Córdoba que en 2014 quedó asociada al nacimiento de la alianza entre el PRO y la UCR que posteriormente derivó en Cambiemos.
El vencedor fue Germán Font, un dirigente de perfil local cercano al gobernador Martín Llaryora, que obtuvo alrededor del 46% de los votos en una elección marcada por la baja participación.
El resultado tiene una particular relevancia histórica: el peronismo no conseguía imponerse en una elección municipal de Marcos Juárez desde 1973. Esta vez logró revertir esa larga racha en un escenario fragmentado, sin frentes nacionales en competencia y con siete listas en disputa.
Una diferencia amplia
Con más del 90% de las mesas escrutadas, Font quedó al frente con poco más de 46 puntos. En segundo lugar se ubicó Pedro Dellarossa, exintendente de la ciudad, con registros cercanos al 20%.
El tercer puesto fue para Gerardo Pasquali, que alcanzó cifras ubicadas entre el 16% y el 17%. La dispersión del voto opositor fue uno de los elementos que caracterizaron la elección.
Font compitió con el sello local Generación MJ y no lo hizo bajo la boleta formal del oficialismo provincial. A pesar de esa diferenciación, el gobernador Martín Llaryora lo felicitó públicamente después de conocerse el resultado.
El valor simbólico para Córdoba
La elección modifica el mapa político de una ciudad que durante años fue identificada con el espacio político surgido de la alianza entre el PRO y la UCR. Marcos Juárez quedó especialmente vinculada a ese proceso desde 2014, cuando se convirtió en uno de los primeros escenarios relevantes de esa convergencia.
La victoria de Font representa, por eso, un resultado de particular peso para el peronismo, que consiguió recuperar una intendencia que permanecía fuera de sus manos desde hacía más de cinco décadas.
El gobernador Llaryora destacó tras la elección la capacidad del dirigente para continuar con el desarrollo de Marcos Juárez. Font, mientras tanto, asumirá la conducción municipal luego de una jornada en la que el peronismo consiguió quebrar una de las principales marcas históricas del distrito.
El peronismo recuperó la intendencia de Marcos Juárez después de 53 años, con el triunfo de Germán Font, dirigente local cercano al gobernador Martín Llaryora. Font obtuvo alrededor del 46% de los votos en una elección de baja participación y con siete listas en competencia, en una ciudad considerada símbolo del origen de la alianza entre el PRO y la UCR.
53 años después, el peronismo volvió a ganar la intendencia de Marcos Juárez. No fue en cualquier ciudad: fue en el distrito que durante años funcionó como el “kilómetro cero” del macrismo, donde en 2014 PRO y UCR encontraron la fórmula que después se convertiría en Cambiemos.
Germán Font sacó alrededor del 46% y dejó bastante atrás a Pedro Dellarossa, que rondó el 20%, y a Gerardo Pasquali, con entre 16% y 17%. Siete listas compitieron en una elección donde la participación fue baja, porque hasta para hacer historia electoral hay domingos en los que una parte del padrón prefiere que la política pase por la puerta sin tocar el timbre.
La postal tiene algo de cambio de época. Marcos Juárez fue durante años territorio de una identidad política que parecía venir con escritura y planos aprobados, pero esta vez el peronismo entró, acomodó los muebles y se quedó con la intendencia.
Font, además, no llegó con la boleta formal del oficialismo provincial: compitió con el sello local Generación MJ. Martín Llaryora lo felicitó y destacó su capacidad para continuar el desarrollo de la ciudad, mientras el resultado le agrega una pieza inesperada al tablero cordobés.
La oposición llegó dividida en varias candidaturas y el peronismo aprovechó el escenario para imponerse con una diferencia amplia. En política, a veces no hace falta cambiar el mapa: alcanza con que alguien encuentre la puerta de entrada.
Marcos Juárez cambió de dueño electoral después de medio siglo. El “kilómetro cero” también tiene desvíos.