Nicolás Pino fue reelecto este miércoles como presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA) tras obtener 1.441 votos frente a los 592 alcanzados por Marcos Pereda, su vicepresidente y rival en la elección más disputada de los 160 años de historia de la entidad.

Sobre un total de 2.229 votantes, Pino reunió el 64,6% de los sufragios, mientras que Pereda alcanzó el 26,6%. También se registraron 24 votos en blanco y 172 correspondientes a socios adherentes.

El resultado quedó relativamente cerca de las previsiones del sector que respaldaba al presidente, donde estimaban una diferencia próxima al 70% contra 30%. Pereda, en tanto, había mantenido el optimismo hasta las últimas horas de la votación y sostuvo que los suyos “estaban contando los últimos porotos”.

La elección no puso fin a la actividad institucional de la jornada en la sede de Palermo. La asamblea general ordinaria continuó durante la tarde con el tratamiento del balance de la gestión, definido por el oficialismo como “uno de los mejores de la historia de la institución”, además de otros asuntos estatutarios.

Una interna que quebró una alianza de años

El enfrentamiento entre Pino y Pereda se extendió durante más de dos meses y estuvo atravesado por acusaciones cruzadas sobre supuestas irregularidades administrativas y diferencias en torno a los límites estatutarios para la reelección.

Uno de los principales puntos de conflicto fue la ruptura de un acuerdo de alternancia que, según Pereda, había sido pactado verbalmente con Pino. Ambos habían llegado juntos a la conducción de la SRA en 2020 y renovaron sus mandatos en 2022.

La disputa también quedó atravesada por el proyecto de modernización tecnológica de los registros genealógicos, contratado originalmente con Mobile Computing SA, posteriormente denominada Grid Dynamics Holdings.

El desarrollo se extendió durante dos años, cuatro veces más que el plazo original, y alcanzó un costo de $9.023 millones, equivalente a alrededor de USD 6 millones, entre el software y las previsiones correspondientes a facturas impagas. La empresa proveedora se negó a participar de una auditoría externa solicitada por la entidad.

El proyecto tecnológico se convirtió así en uno de los asuntos centrales de la discusión interna y continuará entre los desafíos que deberá resolver la conducción durante el nuevo mandato.

La relación con el Gobierno también cruzó la campaña

Otro punto de diferenciación entre ambas listas fue el vínculo de la Sociedad Rural con el Gobierno nacional. Pino sostiene una relación directa con la administración de Javier Milei y mantiene entre sus principales reclamos la eliminación de los derechos de exportación aplicados al sector agropecuario.

En la jornada previa al cierre de la elección, Pino visitó el despacho del asesor presidencial Santiago Caputo en Casa Rosada. Pereda, por el contrario, había cuestionado la intervención política en la interna y advertido sobre el riesgo de que la entidad perdiera autonomía frente al Poder Ejecutivo.

Al referirse a los objetivos de una nueva gestión, Pino había señalado: “Hay que resolver definitivamente el tema del software y cerrar el litigio judicial por el predio de Palermo. También queremos avanzar en genética y genómica para que Argentina cuente con laboratorios propios, y no dependa del exterior. Hacia afuera, seguimos trabajando contra los derechos de exportación y buscando mejores condiciones de infraestructura y líneas de crédito productivas para los productores”.

La modernización tecnológica, el conflicto judicial por el predio de Palermo, la genética y la eliminación de las retenciones aparecen entre los principales asuntos que Pino plantea para su nueva etapa al frente de la institución.

Durante la campaña, el presidente también había rechazado que la ruptura con Pereda respondiera a una cuestión personal. “No hubo pelea, no es algo personal. Pereda no entendió su rol, el lugar importante que tenía y el funcionamiento que planteamos. Gestionamos con presencia y recorriendo el país, y vemos a la Rural como una institución gremial, no sólo como una empresa”.

Con la votación concluida, Pino consiguió renovar su conducción con una diferencia de 849 votos sobre Pereda y continuará al frente de la Sociedad Rural Argentina luego de una interna que quebró la alianza que había conducido conjuntamente a la entidad desde 2020.