Los resultados de PISA 2025 volvieron a exponer profundas diferencias entre los sistemas educativos del mundo y confirmaron un nuevo retroceso para Argentina. La evaluación internacional alcanzó a más de 760.000 estudiantes de 15 años de 91 países y economías, la participación más amplia registrada desde la creación del programa.

La prueba, difundida por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), tuvo a las ciencias como área principal de esta edición, aunque también evaluó matemática y lectura. Además, incorporó por primera vez una medición específica vinculada con la resolución de problemas mediante herramientas computacionales.

La muestra representa a alrededor de 33 millones de jóvenes de 15 años escolarizados en los países y economías participantes y permite comparar tanto los niveles actuales de desempeño como su evolución durante los últimos años.

Asia volvió a dominar los primeros lugares

Los sistemas educativos asiáticos concentraron nuevamente buena parte de las posiciones más altas. Las jurisdicciones chinas de Beijing, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang, junto con Singapur, se ubicaron entre los mejores desempeños generales de PISA 2025.

Japón, Corea del Sur y Taipéi Chino también aparecieron entre los sistemas con resultados destacados en las tres áreas centrales. Fuera de Asia, Estonia y Reino Unido lograron instalarse entre los grupos de mayor rendimiento.

Las diferencias fueron particularmente visibles en matemática. Las jurisdicciones chinas participantes alcanzaron 612 puntos y Singapur obtuvo 563, frente a un promedio de 463 puntos entre los países de la OCDE.

En lectura, Singapur llegó a 535 puntos, mientras que el promedio de la organización se ubicó en 461. Los resultados consolidaron así la ventaja de varios sistemas asiáticos sobre buena parte de las economías occidentales.

Argentina retrocedió en matemática, lectura y ciencias

Argentina obtuvo 367 puntos en matemática, 389 en lectura y 393 en ciencias. Los tres registros quedaron por debajo de los obtenidos en PISA 2022 y también se ubicaron por debajo de los niveles alcanzados en 2018.

En matemática, el país terminó en el puesto 75 entre los 91 sistemas participantes y en la octava posición entre los 13 países latinoamericanos incluidos en la evaluación.

Uno de los indicadores más preocupantes fue el porcentaje de alumnos que no alcanzó los conocimientos considerados básicos. De acuerdo con el análisis de Argentinos por la Educación realizado sobre los resultados oficiales, el 76% de los estudiantes argentinos no alcanzó el nivel mínimo de desempeño en matemática.

La distancia respecto de las referencias internacionales también fue amplia. Frente a los 367 puntos argentinos en matemática, el promedio de la OCDE alcanzó 463. En lectura, Argentina obtuvo 389 contra 461, mientras que en ciencias registró 393 frente a una media de 482.

La diferencia fue así de 96 puntos en matemática, 72 en lectura y 89 en ciencias respecto de los promedios de los países que integran la organización.

Brasil también quedó por debajo de esas referencias, aunque superó a Argentina en las tres áreas. El país vecino alcanzó 377 puntos en matemática, 408 en lectura y 409 en ciencias.

En matemática, la diferencia entre Brasil y el promedio de la OCDE fue de 86 puntos. En lectura alcanzó 408 frente a 461 y en ciencias obtuvo 409 contra 482.

Una caída educativa que comenzó antes de la pandemia

El informe de PISA 2025 también muestra que el deterioro observado en numerosos países no puede atribuirse exclusivamente a las consecuencias de la pandemia. Según la OCDE, la tendencia descendente en distintas áreas ya se había iniciado antes de 2020 y continuó posteriormente.

Entre 2015 y 2025, el promedio de matemática entre los países de la organización cayó de 485 a 463 puntos, una pérdida de 22 puntos. En lectura, el descenso fue todavía mayor: pasó de 489 a 461 puntos, mientras que ciencias bajó de 489 a 482.

La OCDE informó además que uno de cada cinco estudiantes de 15 años presenta actualmente bajo rendimiento simultáneo en ciencias, matemática y lectura. En PISA 2022 esa proporción había sido del 16%.

La dimensión de PISA 2025 también marcó un récord para el programa: participaron más de 760.000 estudiantes distribuidos en 91 países y economías, representativos de aproximadamente 33 millones de jóvenes de 15 años.

Pantallas, inteligencia artificial y nuevas formas de aprender

Otro de los ejes del informe fue el impacto de la digitalización sobre el aprendizaje. La OCDE identificó una asociación entre el uso excesivo de dispositivos digitales y menores resultados, especialmente cuando las pantallas son utilizadas con fines recreativos durante las clases.

Más de uno de cada cuatro estudiantes señaló que sus compañeros se distraen con dispositivos digitales durante la mayoría o la totalidad de las clases de ciencias.

La inteligencia artificial también ingresó en el análisis educativo. El organismo no plantea excluir estas herramientas de las aulas, sino utilizarlas con objetivos específicos y como complemento del proceso de aprendizaje, evitando que sustituyan el esfuerzo intelectual de los estudiantes.

En lectura, el informe relaciona parte del deterioro registrado durante la última década con factores como una menor lectura por placer, una mayor exposición a pantallas y cambios en las formas de procesar información.

PISA, de todos modos, no pretende medir todos los conocimientos escolares ni elaborar una evaluación total de cada sistema educativo. La prueba analiza principalmente hasta qué punto los jóvenes de 15 años pueden aplicar lo aprendido para interpretar información, resolver problemas, razonar y desenvolverse frente a situaciones concretas.

Los resultados de 2025 vuelven a mostrar dos tendencias simultáneas: una caída sostenida del rendimiento en áreas fundamentales dentro de numerosos países de la OCDE y una marcada presencia de sistemas asiáticos entre los mejores desempeños internacionales. Para Argentina, los puntajes exhiben además una distancia considerable respecto de esas referencias y un nuevo retroceso en las tres materias evaluadas.