El Gobierno nacional avanzó con una nueva etapa de su política de reorganización del patrimonio inmobiliario del Estado mediante tres resoluciones de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), que alcanzan inmuebles ubicados en la Ciudad de Buenos Aires, La Plata y Córdoba.
Las medidas, firmadas por la presidenta de la AABE, Tania Yedro, muestran distintas instancias del proceso: mientras un edificio porteño fue habilitado para una nueva subasta pública, otros dos inmuebles dejaron de estar afectados a los organismos que los administraban para que el organismo nacional defina su destino.
Un edificio de Balvanera vuelve al mercado
La decisión de mayor impacto inmediato corresponde al inmueble ubicado en Valentín Gómez 2960/62/64, en el barrio porteño de Balvanera. La AABE autorizó la convocatoria a la Subasta Pública Nº 392-0053-SPU26, publicada en el Boletín Oficial el lunes 6 de julio.
La propiedad se emplaza sobre un terreno de 468,27 metros cuadrados y posee aproximadamente 938,35 metros cuadrados cubiertos. El edificio ya había integrado anteriormente un proceso de venta, aunque la operación no llegó a concretarse.
Con esta nueva convocatoria, el Gobierno busca volver a ofrecer el activo dentro de su estrategia de convertir inmuebles estatales considerados prescindibles o sin función operativa prioritaria en recursos para el Tesoro.
Por su ubicación, cercana a las avenidas Corrientes y Pueyrredón y al centro de trasbordo de Once, el edificio cuenta con acceso a subterráneos, ferrocarril y una amplia red de colectivos, características que fortalecen su atractivo para potenciales inversores.
El Gobierno no establece un destino específico para el inmueble, por lo que cualquier desarrollo futuro dependerá de las condiciones de la subasta, del interés de los compradores y de la normativa urbanística vigente en la Ciudad de Buenos Aires.
La AABE también dispuso que los fondos que eventualmente se obtengan serán afectados conforme a lo previsto por el artículo 15 del Decreto 1.382/2012, que regula la administración del patrimonio inmobiliario nacional.
Un terreno deja la órbita del Ejército en La Plata
Otra de las resoluciones alcanza un sector de un inmueble ubicado en la intersección de las calles 116 y 41, en la ciudad de La Plata. Allí se desafectó un área de aproximadamente 1.197,78 metros cuadrados que se encontraba bajo la jurisdicción del Ministerio de Defensa y del Estado Mayor General del Ejército.
La medida no implica una venta inmediata ni una transferencia de dominio. Durante esta etapa, el inmueble continuará bajo custodia de los organismos que lo administraban, que deberán garantizar su «resguardo, integridad y disponibilidad, libres de toda deuda», según establece la resolución.
Una vez completado este procedimiento, la AABE podrá analizar alternativas para el predio, aunque por el momento no existe una decisión que ordene su comercialización.
Córdoba: otro inmueble sale de la órbita de Vialidad
La tercera resolución comprende una propiedad ubicada en la ciudad de Córdoba, identificada catastralmente como Departamento 11, Capital; Pedanía 01; Circunscripción 33; Sección 03; Manzana 13; Parcela 23, que hasta ahora permanecía vinculada a la Dirección Nacional de Vialidad.
Al igual que en el caso de La Plata, la desafectación no autoriza una subasta. El procedimiento únicamente permite que el inmueble deje de estar asignado al organismo y quede disponible para que la AABE evalúe su utilización futura.
La decisión se enmarca en el proceso de revisión de activos de organismos nacionales con amplia presencia territorial. En el caso de Vialidad, el patrimonio incluye terrenos, depósitos, campamentos e instalaciones distribuidas en distintas provincias.
Las tres resoluciones reflejan el mecanismo mediante el cual el Gobierno busca reorganizar su cartera inmobiliaria, identificando inmuebles sin uso, subutilizados o considerados innecesarios para el funcionamiento de distintos organismos.
Según sostiene la administración nacional, estas propiedades generan costos de mantenimiento, seguridad y conservación, por lo que pueden ser reasignadas a otras dependencias o, cuando corresponda, comercializadas.
El proceso, sin embargo, no concluye con la decisión administrativa. La concreción de una venta depende de factores como el valor de salida, el estado de conservación de los inmuebles, las condiciones urbanísticas y el interés del sector privado.
En ese escenario, la nueva subasta del edificio de Balvanera será una prueba para la estrategia oficial. Mientras tanto, los inmuebles de La Plata y Córdoba iniciaron una nueva etapa administrativa y permanecen a la espera de que la AABE defina su destino.
El Gobierno nacional profundizó su proceso de reorganización del patrimonio inmobiliario estatal con medidas sobre tres inmuebles ubicados en la Ciudad de Buenos Aires, La Plata y Córdoba. Mientras un edificio en Balvanera fue habilitado para una nueva subasta pública, otros dos activos dejaron de estar afectados a organismos nacionales y quedaron disponibles para que la Agencia de Administración de Bienes del Estado defina su destino.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Un edificio vuelve a remate, un terreno deja de pertenecer al Ejército y otro sale de la órbita de Vialidad. Tres resoluciones, tres destinos distintos y un mismo objetivo: revisar qué hace el Estado con los metros cuadrados que administra.
Hay propiedades públicas que parecen esos muebles que pasan años en un depósito «por las dudas». Hasta que un día alguien abre la puerta, sopla el polvo y descubre que ocupan espacio, generan gastos y quizá tengan más futuro en otro lado. La diferencia es que acá el placard mide cientos de metros cuadrados y las llaves las tiene la AABE.
La estrategia avanza por etapas. Algunas propiedades llegan directamente al mostrador de las subastas. Otras apenas cambian de jurisdicción para que el organismo evalúe qué hacer con ellas. No todo lo que deja un ministerio termina con un cartel de venta, aunque el trámite suele ser el primer casillero de un tablero mucho más amplio.
El edificio de Balvanera será la prueba más visible. Ya había intentado encontrar comprador sin éxito y ahora vuelve al mercado con la expectativa de que esta vez aparezca un interesado dispuesto a cerrar la operación. Porque entre la valuación oficial y el precio que alguien realmente paga suele haber una conversación bastante más larga que un expediente administrativo.
Mientras tanto, los terrenos de La Plata y Córdoba ingresan en otra instancia. No están en venta, pero tampoco conservan el destino que tenían hasta ahora. El Estado acomoda las piezas, revisa el inventario y redefine prioridades. Como cuando ordenás un galpón después de años: descubrís que algunas cosas sirven, otras sobran y varias todavía nadie sabe dónde terminan. El expediente siempre encuentra una carpeta nueva.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El Gobierno nacional avanzó con una nueva etapa de su política de reorganización del patrimonio inmobiliario del Estado mediante tres resoluciones de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), que alcanzan inmuebles ubicados en la Ciudad de Buenos Aires, La Plata y Córdoba.
Las medidas, firmadas por la presidenta de la AABE, Tania Yedro, muestran distintas instancias del proceso: mientras un edificio porteño fue habilitado para una nueva subasta pública, otros dos inmuebles dejaron de estar afectados a los organismos que los administraban para que el organismo nacional defina su destino.
Un edificio de Balvanera vuelve al mercado
La decisión de mayor impacto inmediato corresponde al inmueble ubicado en Valentín Gómez 2960/62/64, en el barrio porteño de Balvanera. La AABE autorizó la convocatoria a la Subasta Pública Nº 392-0053-SPU26, publicada en el Boletín Oficial el lunes 6 de julio.
La propiedad se emplaza sobre un terreno de 468,27 metros cuadrados y posee aproximadamente 938,35 metros cuadrados cubiertos. El edificio ya había integrado anteriormente un proceso de venta, aunque la operación no llegó a concretarse.
Con esta nueva convocatoria, el Gobierno busca volver a ofrecer el activo dentro de su estrategia de convertir inmuebles estatales considerados prescindibles o sin función operativa prioritaria en recursos para el Tesoro.
Por su ubicación, cercana a las avenidas Corrientes y Pueyrredón y al centro de trasbordo de Once, el edificio cuenta con acceso a subterráneos, ferrocarril y una amplia red de colectivos, características que fortalecen su atractivo para potenciales inversores.
El Gobierno no establece un destino específico para el inmueble, por lo que cualquier desarrollo futuro dependerá de las condiciones de la subasta, del interés de los compradores y de la normativa urbanística vigente en la Ciudad de Buenos Aires.
La AABE también dispuso que los fondos que eventualmente se obtengan serán afectados conforme a lo previsto por el artículo 15 del Decreto 1.382/2012, que regula la administración del patrimonio inmobiliario nacional.
Un terreno deja la órbita del Ejército en La Plata
Otra de las resoluciones alcanza un sector de un inmueble ubicado en la intersección de las calles 116 y 41, en la ciudad de La Plata. Allí se desafectó un área de aproximadamente 1.197,78 metros cuadrados que se encontraba bajo la jurisdicción del Ministerio de Defensa y del Estado Mayor General del Ejército.
La medida no implica una venta inmediata ni una transferencia de dominio. Durante esta etapa, el inmueble continuará bajo custodia de los organismos que lo administraban, que deberán garantizar su «resguardo, integridad y disponibilidad, libres de toda deuda», según establece la resolución.
Una vez completado este procedimiento, la AABE podrá analizar alternativas para el predio, aunque por el momento no existe una decisión que ordene su comercialización.
Córdoba: otro inmueble sale de la órbita de Vialidad
La tercera resolución comprende una propiedad ubicada en la ciudad de Córdoba, identificada catastralmente como Departamento 11, Capital; Pedanía 01; Circunscripción 33; Sección 03; Manzana 13; Parcela 23, que hasta ahora permanecía vinculada a la Dirección Nacional de Vialidad.
Al igual que en el caso de La Plata, la desafectación no autoriza una subasta. El procedimiento únicamente permite que el inmueble deje de estar asignado al organismo y quede disponible para que la AABE evalúe su utilización futura.
La decisión se enmarca en el proceso de revisión de activos de organismos nacionales con amplia presencia territorial. En el caso de Vialidad, el patrimonio incluye terrenos, depósitos, campamentos e instalaciones distribuidas en distintas provincias.
Las tres resoluciones reflejan el mecanismo mediante el cual el Gobierno busca reorganizar su cartera inmobiliaria, identificando inmuebles sin uso, subutilizados o considerados innecesarios para el funcionamiento de distintos organismos.
Según sostiene la administración nacional, estas propiedades generan costos de mantenimiento, seguridad y conservación, por lo que pueden ser reasignadas a otras dependencias o, cuando corresponda, comercializadas.
El proceso, sin embargo, no concluye con la decisión administrativa. La concreción de una venta depende de factores como el valor de salida, el estado de conservación de los inmuebles, las condiciones urbanísticas y el interés del sector privado.
En ese escenario, la nueva subasta del edificio de Balvanera será una prueba para la estrategia oficial. Mientras tanto, los inmuebles de La Plata y Córdoba iniciaron una nueva etapa administrativa y permanecen a la espera de que la AABE defina su destino.
El Gobierno nacional profundizó su proceso de reorganización del patrimonio inmobiliario estatal con medidas sobre tres inmuebles ubicados en la Ciudad de Buenos Aires, La Plata y Córdoba. Mientras un edificio en Balvanera fue habilitado para una nueva subasta pública, otros dos activos dejaron de estar afectados a organismos nacionales y quedaron disponibles para que la Agencia de Administración de Bienes del Estado defina su destino.
Un edificio vuelve a remate, un terreno deja de pertenecer al Ejército y otro sale de la órbita de Vialidad. Tres resoluciones, tres destinos distintos y un mismo objetivo: revisar qué hace el Estado con los metros cuadrados que administra.
Hay propiedades públicas que parecen esos muebles que pasan años en un depósito «por las dudas». Hasta que un día alguien abre la puerta, sopla el polvo y descubre que ocupan espacio, generan gastos y quizá tengan más futuro en otro lado. La diferencia es que acá el placard mide cientos de metros cuadrados y las llaves las tiene la AABE.
La estrategia avanza por etapas. Algunas propiedades llegan directamente al mostrador de las subastas. Otras apenas cambian de jurisdicción para que el organismo evalúe qué hacer con ellas. No todo lo que deja un ministerio termina con un cartel de venta, aunque el trámite suele ser el primer casillero de un tablero mucho más amplio.
El edificio de Balvanera será la prueba más visible. Ya había intentado encontrar comprador sin éxito y ahora vuelve al mercado con la expectativa de que esta vez aparezca un interesado dispuesto a cerrar la operación. Porque entre la valuación oficial y el precio que alguien realmente paga suele haber una conversación bastante más larga que un expediente administrativo.
Mientras tanto, los terrenos de La Plata y Córdoba ingresan en otra instancia. No están en venta, pero tampoco conservan el destino que tenían hasta ahora. El Estado acomoda las piezas, revisa el inventario y redefine prioridades. Como cuando ordenás un galpón después de años: descubrís que algunas cosas sirven, otras sobran y varias todavía nadie sabe dónde terminan. El expediente siempre encuentra una carpeta nueva.