El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, aceptó reabrir la discusión del dictamen de mayoría sobre discapacidad durante la extensa sesión de este miércoles, con el objetivo de incorporar modificaciones reclamadas por distintos sectores de la oposición y garantizar los votos necesarios para su aprobación.

La decisión representa un cambio respecto del acuerdo que el titular de la Cámara baja había alcanzado con legisladores del PRO, la Unión Cívica Radical (UCR) y el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), en una negociación que se desarrolló con diferencias respecto de la posición de la Casa Rosada.

El movimiento parlamentario se produjo ante la posibilidad de que algunos bloques inicialmente considerados cercanos al oficialismo terminaran respaldando la propuesta de prorrogar la emergencia en discapacidad impulsada por sectores opositores.

Entre los espacios que podían resultar decisivos se encontraban el bloque de Oscar Zago y los representantes vinculados con los gobiernos provinciales de Misiones y Salta, encabezados por Hugo Passalacqua y Gustavo Sáenz, respectivamente.

El escenario obligó al oficialismo a revisar su estrategia para evitar una eventual derrota legislativa.

Los cambios que negocian para la ley de discapacidad

En medio de las conversaciones, el exgobernador de Misiones Oscar Herrera Ahuad acercó una serie de propuestas de modificación al dictamen, que contarían con el acompañamiento de la bancada de Unión por la Patria, presidida por Germán Martínez.

Uno de los principales puntos consiste en identificar expresamente las partidas presupuestarias destinadas a financiar las obligaciones previstas en la ley.

La inclusión de esa precisión busca establecer de qué recursos dispondría el Estado para sostener las medidas contempladas en la normativa.

Otra de las modificaciones plantea garantizar el pago a los prestadores de servicios para personas con discapacidad dentro de un plazo de 90 días, una cuestión central para el funcionamiento de las prestaciones.

También se propone eliminar el esquema de incompatibilidades entre pensiones previsto en el dictamen original impulsado por La Libertad Avanza.

Según los sectores que reclaman esta modificación, esas restricciones podrían afectar el acceso a prestaciones y beneficios de familias con integrantes con discapacidad.

Las propuestas se encuentran vinculadas con la negociación parlamentaria y su incorporación definitiva dependerá del texto que logre reunir los apoyos necesarios.

La oposición y una votación con resultado incierto

La discusión sobre discapacidad enfrenta distintas iniciativas legislativas y posicionamientos dentro de la Cámara de Diputados.

Por un lado, el oficialismo había impulsado un dictamen alternativo acordado con sectores dialoguistas para evitar la aprobación de la prórroga de la emergencia en discapacidad.

Por otro, la extensión de la emergencia contaba con el respaldo del peronismo, radicales referenciados en Pablo Juliano, legisladores cordobeses, sectores vinculados con Miguel Ángel Pichetto, el socialismo, la Coalición Cívica y la izquierda.

La posibilidad de que otros bloques se sumaran a esa propuesta puso en riesgo la mayoría que Menem buscaba construir.

Ante ese escenario, el titular de Diputados optó por habilitar cambios en el dictamen original, con la expectativa de ampliar el consenso y evitar que prosperara la iniciativa alternativa.

La negociación también estuvo atravesada por un clima de tensión entre oficialismo y oposición.

Según trascendió en la previa de la sesión, Menem pidió a los diputados libertarios evitar provocaciones contra el bloque peronista, con la intención de impedir que los enfrentamientos políticos dificultaran el desarrollo del debate.

“No bardeen a los K”, habría sido la instrucción transmitida a sus legisladores.

Sin embargo, dentro de Unión por la Patria persistían las dudas sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo duradero.

Algunos integrantes de la bancada manifestaban desconfianza respecto de los compromisos asumidos por Menem y de la eventual decisión del presidente Javier Milei frente a una ley sancionada por el Congreso.

En ese contexto, circuló la posibilidad de un veto presidencial, aunque desde el oficialismo parlamentario rechazaron esa hipótesis mientras continuaban las conversaciones para conseguir apoyos.

Las diferencias entre Martín Menem y el equipo económico

La discusión legislativa también dejó expuestas diferencias entre el presidente de la Cámara de Diputados y funcionarios del Poder Ejecutivo.

Menem había avanzado en un entendimiento con bloques aliados para impulsar una alternativa a la prórroga de la emergencia en discapacidad, mientras el Ministerio de Economía mantenía una orientación presupuestaria más restrictiva para el sector.

El ministro de Economía, Luis Caputo, había presentado un proyecto de presupuesto que contemplaba ajustes en el área, una posición que contrastaba con las concesiones negociadas por Menem para asegurar respaldo parlamentario.

Las diferencias quedaron reflejadas durante una intervención del secretario de Hacienda, Carlos Guberman, ante la Comisión de Presupuesto del Congreso.

Al referirse al proyecto de discapacidad, el funcionario reconoció que el Gobierno “hubiera preferido otra cosa”, aunque señaló que “el bloque” había adoptado una decisión diferente.

Las declaraciones evidenciaron que el acuerdo legislativo no coincidía plenamente con las preferencias del equipo económico nacional.

En ese marco, la decisión de Menem de aceptar nuevas modificaciones al dictamen puede interpretarse como otro movimiento de negociación parlamentaria que se aparta de la posición inicialmente sostenida por la Casa Rosada.

El resultado de las conversaciones dependerá de la redacción definitiva del proyecto y de los votos que consiga reunir durante la sesión.

Los principales puntos pendientes se concentran en el financiamiento de la normativa, los plazos de pago a prestadores y las condiciones de acceso a las pensiones, cuestiones que determinarán el alcance efectivo de la legislación sobre discapacidad.