Mendoza tiene por delante una oportunidad concreta para desarrollar la minería, aunque los tiempos de esta actividad son diferentes a los de otras industrias. Así lo expresó Jorge Cantallopts, director ejecutivo de CESCO, Centro de Estudio del Cobre de Chile. El especialista opinó sobre la situación de la minería en nuestra provincia y advirtió que posee un potencial geológico comparable con el de San Juan.
Con excepción de PSJ, Cobre Mendocino, Mendoza se encuentra en una etapa previa de desarrollo, pero con un potencial minero más que significativo. El profesional aseveró que el trabajo que se está realizando en materia de exploración junto a la preparación de los proveedores y de la cadena de valor puede resultar determinante para cuando la actividad crezca y llegue a otras etapas.
“Los tiempos de la minería son distintos a los tiempos de muchas otras industrias, pero también cuando llega, crea mucho valor y por mucho tiempo”, señaló Cantallopts durante una conversación exclusiva. La mirada apunta a un proceso que requiere paciencia y continuidad.
La minería demanda períodos extensos de exploración, evaluación y desarrollo antes de alcanzar la producción, pero, una vez que los proyectos avanzan, puede generar actividad económica durante largos períodos.
El cambio tecnológico abre una nueva mirada sobre Mendoza
Uno de los aspectos que durante años condicionó el desarrollo de proyectos mineros en Mendoza fue la ley N° 7722, que restringe el uso de sustancias como el cianuro. Sin embargo, de acuerdo con el especialista, ese factor ya no tendría el mismo peso que tuvo en otros momentos.
“Hoy las compañías mineras ven a Mendoza como una oportunidad real para el desarrollo de la exploración y el futuro de minería de cobre”, explicó el director de CESCO.
La evolución de las tecnologías utilizadas por la industria y las diferentes alternativas para desarrollar procesos mineros han comenzado a modificar la evaluación que realizan las empresas sobre la provincia. En ese sentido, Cantallopts consideró que las restricciones que antes eran vistas como una barrera importante ya no constituyen la principal limitación para avanzar.
En este marco, se abre una perspectiva diferente para Mendoza: la posibilidad de que la discusión minera no quede limitada a las condiciones actuales sino que también incorpore nuevas soluciones que la industria desarrolla para reducir impactos y hacer más eficientes los procesos.
Mendoza fuerte en financiamiento para exploración
Aunque por su ubicación geográfica en Mendoza no se puede aplicar todavía, en Chile las mineras utilizan fuentes de energía renovable y cada vez son más que se abastecen con agua desalinizada y aguas grises. No solo se trata de una estrategia para reducir el impacto sobre el uso de los recursos naturales sino una manera de hacer una minería sostenible en el largo plazo.
En palabras del especialista, las compañías que no inviertan en soluciones de este tipo no tendrán la misma proyección de trabajo que las que sí lo hagan. El punto es clave dada las altas inversiones del sector y los largos tiempos no solo de prospección y exploración sino también de explotación.
Para el investigador chileno, los desafíos de infraestructura básica que aún tiene Mendoza podrían solucionarse de la mano del desarrollo de la industria. No obstante, observó que la provincia trabaja mucho con los proveedores y las certificaciones, lo que es muy bueno”, sostuvo Cantallopts.
Desde su punto de vista, los mendocinos poseen un particular interés en el desarrollo de la exploración, con todo lo que implica la cadena de valor de la minería, pero también la cadena asociada al financiamiento de exploración. “Creo que Mendoza tiene esa oportunidad de desarrollo en esta área que hoy no tiene ninguna otra provincia y pocas zonas en la región”, sumó el profesional.
Mendoza busca aprovechar su potencial para desarrollar la minería de cobre, según Jorge Cantallopts, director ejecutivo de CESCO Chile. El especialista destacó el avance de la exploración, la preparación de proveedores y los cambios tecnológicos en la actividad, que modificaron la evaluación sobre las restricciones al uso de cianuro. También señaló oportunidades en financiamiento e infraestructura.
Mendoza tiene cobre, proyectos en exploración y una oportunidad que, según un investigador chileno, empieza a verse con otros ojos. La minería, por supuesto, mantiene su tradición de tomarse su tiempo: donde otras industrias hablan de meses, esta conversa en años.
Jorge Cantallopts, director ejecutivo de CESCO Chile, sostiene que la provincia tiene un potencial geológico comparable con el de San Juan y que las compañías ya observan a Mendoza como una posibilidad para la exploración y el futuro desarrollo cuprífero. La montaña, mientras tanto, sigue en el mismo lugar, esperando que alguien termine de hacer las cuentas.
Uno de los cambios señalados por el especialista tiene que ver con la tecnología. Las restricciones vinculadas al uso de sustancias como el cianuro, que durante años fueron consideradas una barrera para los proyectos mendocinos, ya no tendrían el mismo peso en la evaluación de las empresas.
Chile aparece como referencia cercana: energías renovables, agua desalinizada y aguas grises forman parte de las alternativas que la industria utiliza para reducir el impacto sobre los recursos. Porque hasta la minería descubrió que para durar décadas conviene empezar a pensar en algo más que la próxima perforación.
Pero la oportunidad no estaría solamente debajo de la tierra. También pasa por los proveedores, las certificaciones, la infraestructura y el financiamiento de la exploración, áreas en las que Mendoza ya viene trabajando. Es decir: antes de sacar cobre, hay que preparar casi todo lo que rodea al cobre.
El proceso será largo. Exploración, evaluación, desarrollo y producción tienen calendarios propios, y Cantallopts advierte que los tiempos de la minería no se parecen a los de muchas otras industrias. La cordillera no trabaja con entrega inmediata.