El Ministerio de Defensa anunció la firma de una Carta de Oferta y Aceptación el viernes 6 de noviembre de 2026, en el Edificio Libertador. Defensa prevé recibir el primer helicóptero antes de fin de 2026.
Según el comunicado del Ministerio de Defensa, las primeras cuatro unidades costarán alrededor de US$28 millones. El monto incluye repuestos e insumos para el conjunto de las cuatro aeronaves.
Para qué se usarán los helicópteros
Defensa prevé destinarlos a operaciones de movilidad, inserción de personal, búsqueda y rescate, y respuesta ante emergencias. También estarán preparados para utilizar el sistema Bambi Bucket, que permite apoyar el combate de incendios forestales.
Según las especificaciones difundidas por el ministerio, cada unidad puede transportar aproximadamente 11 efectivos equipados y alcanzar cerca de 280 kilómetros por hora. El rendimiento puede variar según la carga y las condiciones de vuelo.
Cómo se tramita la compra
La adquisición se canaliza mediante el sistema estadounidense de Ventas Militares al Extranjero, conocido como FMS, y el programa Black Hawk Exchange and Sales Transaction, informó Defensa.
El ministro Carlos Alberto Presti firmó el acuerdo en el Edificio Libertador junto al embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas; el jefe del Ejército, Oscar Santiago Zarich; y el director de Aviación de Ejército, Sergio Esteban Di Clemente.
Defensa informó que delegaciones argentinas viajaron a Colombia para iniciar la formación de personal técnico y tripulaciones, además de compartir experiencias con operadores de Black Hawk. El anuncio no precisa la fecha de llegada de los otros tres helicópteros.
Las aeronaves tienen dos motores T700-GE-701D, aviónica digital y gancho para carga externa, según el detalle técnico publicado por Defensa.
Defensa firmó el viernes 6 de noviembre la compra para el Ejército, con repuestos e insumos. Prevé recibir el primer helicóptero antes de fin de 2026.
En un giro digno de Hollywood pero adaptado a la eterna liturgia de las promesas de Estado, la República Argentina decidió que el cielo patrio merece su propia versión de película bélica de los noventa. El Ministerio de Defensa rubricó en el Edificio Libertador una solemne Carta de Oferta y Aceptación por cuatro helicópteros UH-60L Black Hawk para el Ejército Argentino, por un costo anunciado de unos 28 millones de dólares a través del programa estadounidense de Ventas Militares al Extranjero y su esquema de canje. La foto de rigor reunió sonrisas impecables: el ministro Carlos Alberto Presti posó junto al embajador norteamericano Peter Lamelas, el jefe del Ejército Oscar Santiago Zarich y el director de Aviación Sergio Esteban Di Clemente, inaugurando formalmente la era en la que firmar un papel se celebra con la misma pompa que si las naves ya estuvieran sobrevolando la Casa Rosada.
El detalle logístico es una auténtica joya del suspenso burocrático: el paquete incluye repuestos e insumos para el lote completo, pero el primer pájaro de metal recién tocaría suelo nacional antes de que termine 2026, mientras que sobre los tres restantes el cronograma oficial mantiene un silencio hermético y místico. Para no perder el tiempo mirando el reloj durante los próximos meses, delegaciones de uniformados viajaron a Colombia a instruirse como técnicos y tripulaciones, compartiendo tertulias operativas con usuarios experimentados mientras ensayan mentalmente cómo despegar una máquina que, por ahora, existe en territorio nacional únicamente bajo formato PDF de alta resolución.
Según la cartera castrense, cada una de estas bestias aladas cuenta con dos motores T700-GE-701D, aviónica digital, gancho para carga externa y una velocidad punta de casi 280 kilómetros por hora, ideal para transportar hasta 11 efectivos pertrechados directo al foco de cualquier conflicto o contingencia climática. Las autoridades ya imaginan estas naves ejecutando misiones de búsqueda, rescate e inserción de tropas, además de colgarles el balde Bambi Bucket para apagar incendios forestales, demostrando que en el cono sur un helicóptero militar siempre termina convertido en la autobomba más sofisticada y costosa del planeta.
