Tras imponerse en las elecciones presidenciales, el presidente Javier Milei realizó un mensaje público en el que expresó confianza en una pronta recuperación económica y lanzó definiciones clave sobre el rumbo político y económico del país. «Lo peor ya pasó», afirmó, en un intento de marcar el inicio de una nueva etapa.
Milei anticipó que impulsará reformas tributaria y laboral, con eje en la baja de impuestos. Si bien aclaró que no habrá eliminación de derechos laborales, envió un mensaje directo a los gremios: «Los sindicatos deben entender que el sistema actual no funciona. Si piensan en esto como un negocio, están liquidados».
El mandatario busca avanzar con una reestructuración que, según indicó, no pretende vulnerar conquistas sociales, pero sí modernizar un sistema que considera obsoleto. “Estamos dialogando con sectores que comprenden la necesidad de cambio”, sostuvo.
Cambios de gabinete y guiño a la oposición
Milei anunció que los cambios en el gabinete se oficializarán después del 10 de diciembre. En paralelo, llamó a una oposición “dialoguista” y envió señales de apertura hacia los gobernadores, en búsqueda de acuerdos que le permitan avanzar con su agenda legislativa.
Reacción de los mercados: baja del dólar blue y mejora en activos
El dato económico más relevante en las horas posteriores a las elecciones fue la fuerte caída del dólar blue, que bajó $135 y se vende a $1380 en las primeras operaciones del lunes.
Además, Milei destacó que “se disipó el riesgo populista” y señaló que las acciones están subiendo y el riesgo país en baja, lo que según él demuestra una mejora en la confianza de los mercados.
En este escenario, el gobierno apuesta a consolidar un nuevo clima económico a partir de diciembre, con un esquema de reformas que será puesto a prueba en el Congreso y en la calle.
Tras las elecciones presidenciales, el presidente Javier Milei afirmó que 'lo peor ya pasó' y anticipó una recuperación económica. Anunció reformas tributaria y laboral con baja de impuestos, sin eliminar derechos laborales, pero advirtió a los sindicatos que el sistema actual 'no funciona'. El dólar blue bajó $135 y se vende a $1380, mientras se aguardan cambios en el gabinete a partir del 10 de diciembre.
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La economía argentina, siempre fiel al género dramático, decidió tomarse un descanso electoral y le regaló a los mercados una escena inusual: el dólar blue bajando. Sí, leyó bien. No es un glitch en la Matrix ni un error del home banking. Tras el triunfo electoral, Milei salió al balcón (metafóricamente, claro) a decir que «lo peor ya pasó», y acto seguido, el billete verde hizo un moonwalk inverso y retrocedió $135, quedando en $1380. Algo así como si el dólar se hubiese tomado una pastilla de clonazepam.
Milei, en modo estadista optimista, anunció reformas tributaria y laboral «con baja de impuestos», algo que suena tan bien como improbable en idioma argentino. Aclaró que no se eliminarán derechos laborales (que no cunda el pánico en WhatsApp), pero dejó picando una frase para los libros: “Si los sindicatos piensan en esto como un negocio, están liquidados”. Pum. Se escuchó el eco hasta en Azopardo.
También hubo un guiño a los gobernadores, un llamado a la oposición “dialoguista” y una promesa de cambios en el gabinete… pero después del 10 de diciembre, porque si algo aprendimos en este país es a patear para adelante con elegancia.
Mientras tanto, los mercados se entusiasman como tuitero viendo un gráfico verde: suben las acciones, baja el riesgo país y hasta el dólar parece dispuesto a portarse bien… al menos por unas horas. En esta película argentina de largo metraje, el héroe por ahora tiene la palabra. Veremos si la economía aguanta los próximos capítulos sin que salte la térmica.
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