YPF dio un nuevo paso en el desarrollo del proyecto Argentina LNG al incorporar a las compañías internacionales Eni y XRG al segmento de upstream de la iniciativa destinada a impulsar la exportación de gas natural licuado. La petrolera formalizó la venta de participaciones accionarias de UPCO ARLNG I S.A.U., la sociedad que administrará los bloques de gas de Vaca Muerta asignados al emprendimiento.
La operación se concretará mediante una sociedad vehículo que concentrará la titularidad de las áreas Meseta Buena Esperanza I y II, Aguada Villanueva Norte y Las Tacanas I y II. Una vez obtenidas las autorizaciones correspondientes para la cesión de las áreas, Eni y XRG controlarán el 32% del capital cada una, mientras que YPF conservará el 36%.
Un proyecto estratégico para Vaca Muerta
La petrolera recordó que previamente adquirió el 50% que Pluspetrol mantenía en estos bloques mediante un intercambio de activos, lo que le permitió consolidar el control total de las áreas antes de avanzar con la incorporación de los nuevos socios.
El proyecto Argentina LNG contempla el desarrollo de los recursos no convencionales de Vaca Muerta, junto con la construcción de infraestructura de transporte, procesamiento y licuefacción para abastecer con gas natural licuado a mercados internacionales.
La alianza con la italiana Eni y XRG, brazo internacional de inversiones de la compañía petrolera nacional de Abu Dhabi, busca potenciar el desarrollo del proyecto, atraer inversiones y fortalecer la presencia de la Argentina en el mercado energético mundial.
Una inversión de USD 20.000 millones
El plan prevé una inversión total cercana a los USD 20.000 millones, distribuidos entre las distintas etapas del desarrollo. Para la primera fase, el financiamiento estimado asciende a USD 15.500 millones, con una estructura liderada por JP Morgan que combinará créditos internacionales y aportes de los socios estratégicos.
El esquema contempla que aproximadamente el 70% del financiamiento provenga de entidades financieras internacionales, mientras que el 30% restante será aportado directamente por las empresas participantes.
Con las concesiones ya otorgadas por 35 años, los próximos pasos estarán orientados a implementar los beneficios previstos por el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), completar el financiamiento y obtener la aprobación definitiva de los directorios de las tres compañías antes de fin de año.
Las empresas destacaron el potencial del proyecto
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, afirmó que «el ingreso de Eni y XRG al upstream fortalece la cadena de valor del proyecto y nos permite avanzar hacia su desarrollo a escala global».
Desde Eni, Guido Brusco, Chief Operating Officer de Global Natural Resources, sostuvo que «nuestra entrada en la cuenca no convencional de Vaca Muerta, junto a YPF y XRG, fortalece la capacidad de Eni para desarrollar recursos de gas a escala mundial y convertirlos en GNL competitivo para los mercados internacionales».
Por su parte, Mohamed Al Aryani, presidente de International Gas de XRG, aseguró que «la Argentina tiene el potencial de desempeñar un papel cada vez más importante en la satisfacción de la creciente demanda mundial de gas natural, y proyectos como Argentina LNG serán clave para aprovechar esa oportunidad».
De acuerdo con YPF, la estrategia apunta a consolidar asociaciones internacionales que permitan acelerar el desarrollo de Vaca Muerta, ampliar la capacidad exportadora del país y posicionar a la Argentina como un proveedor relevante de gas natural licuado para los mercados globales.
YPF incorporó a las compañías Eni y XRG como socios estratégicos del segmento de upstream del proyecto Argentina LNG, mediante la cesión de participaciones en la sociedad que administrará bloques de gas en Vaca Muerta. La iniciativa busca impulsar las exportaciones de gas natural licuado con inversiones por unos USD 20.000 millones y consolidar al país como proveedor energético global.
Durante años la Argentina discutió si Vaca Muerta era el futuro energético del país o un concepto filosófico para justificar reuniones interminables con PowerPoint. Finalmente apareció una señal de vida: en lugar de inaugurar otra maqueta, comenzaron a repartirse acciones, firmar acuerdos internacionales y hablar de miles de millones de dólares con la tranquilidad de quien comenta el pronóstico del tiempo. La única diferencia es que esta vez el viento viene cargado de gas.
En el universo corporativo nadie dice «hagamos un negocio». Se habla de «vehículos societarios», «segmentos de upstream», «sinergias» y «cadena de valor». Traducido al castellano de sobremesa: tres gigantes de la energía decidieron asociarse porque debajo de Vaca Muerta hay suficiente gas como para despertar el interés de medio planeta. Mientras tanto, los mortales seguimos intentando entender si el «swap de activos» es una operación financiera o un hechizo de una película de ciencia ficción.
La escena tiene todos los ingredientes de una superproducción económica. Una petrolera argentina, una multinacional italiana, un fondo energético de Abu Dhabi, bancos internacionales preparando miles de millones de dólares y un proyecto que promete colocar al país en el mercado mundial del GNL. Si alguien hubiera contado esta trama hace algunos años, probablemente habría terminado etiquetado como optimista serial.
Claro que el entusiasmo convive con la burocracia, porque ningún megaproyecto nacional estaría completo sin autorizaciones regulatorias, aprobaciones societarias, esquemas de financiamiento y un régimen de incentivos con una sigla que exige respiración profunda antes de pronunciarla. El gas espera paciente bajo tierra mientras arriba se multiplican las firmas, los comunicados y las conferencias donde todos aseguran que ahora sí empieza la etapa decisiva. Vaca Muerta, mientras tanto, observa el espectáculo con la serenidad geológica de quien lleva millones de años esperando que finalmente se pongan de acuerdo.