Estados Unidos inició el despliegue de aproximadamente 600 efectivos militares de la 10.ª División de Montaña, con sede en Fort Drum, Nueva York, hacia un centro de entrenamiento en la selva de Panamá, como parte de una ampliación de sus operaciones militares y de la estrategia antidrogas en América Latina.

Según la información conocida sobre el operativo, las tropas continuarán posteriormente su movilización hacia Colombia y Honduras y estarán vinculadas a una estructura de coordinación con sede en Miami, enfocada en las operaciones de seguridad regional.

El despliegue forma parte de la iniciativa de seguridad hemisférica denominada «Escudo de las Américas», que contempla una mayor cooperación militar estadounidense con países de la región.

Ejercicios militares en Colombia y Honduras

En territorio colombiano, parte del contingente participará del ejercicio conjunto Southern Vanguard, previsto para finales de octubre. En Honduras, en tanto, los soldados estadounidenses desarrollarán actividades de entrenamiento junto con fuerzas locales.

Entre las tareas previstas también figura el respaldo a unidades de Operaciones Especiales que asesoran a tropas aliadas durante acciones contra organizaciones criminales.

Los efectivos tendrán además funciones de seguridad para helicópteros estadounidenses y capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo que puedan afectar a las unidades involucradas en las operaciones.

Aunque las misiones fueron planteadas inicialmente con carácter temporal, la planificación contempla la posibilidad de que parte de esta presencia militar pueda adquirir un carácter más permanente en América Latina.

Una nueva estructura de mando desde Miami

Dentro de la reorganización militar estadounidense, varios cientos de integrantes de la misma 10.ª División de Montaña tenían previsto incorporarse a un nuevo comando dedicado a operaciones en el hemisferio occidental, cuya sede estará ubicada en Miami.

La nueva estructura tendrá como objetivo coordinar parte de las operaciones vinculadas con la seguridad regional y las acciones contra organizaciones dedicadas al narcotráfico.

En paralelo, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, creó una oficina dentro del Pentágono destinada a colaborar en la supervisión de las actividades militares dirigidas contra los cárteles.

El despliegue de los efectivos, los ejercicios conjuntos y la nueva estructura de coordinación representan una ampliación de la presencia y de las capacidades militares de Estados Unidos en América Latina, con el combate contra el narcotráfico como uno de sus principales objetivos declarados.