La Secretaría de Ambiente de San Juan entregó 8.500 árboles destinados a los 19 departamentos como parte del Plan de Forestación 2026. La actividad se desarrolló en Capital, en el predio del punto limpio donde funciona el vivero municipal.
El secretario de Ambiente, Federico Ríos, encabezó la distribución. Según explicó, los ejemplares se destinaron a los municipios que presentaron proyectos de forestación y obtuvieron la evaluación del equipo técnico de la Dirección de Arbolado Público.
«Estamos entregando 8500 árboles de distintas especies», señaló el funcionario. La entrega abastece los proyectos municipales comprendidos en el programa provincial.
Cómo se controlará la plantación
Después de la distribución, la Secretaría de Ambiente continuará con controles técnicos en las jurisdicciones. Las inspecciones estarán a cargo de la Dirección de Arbolado Público y permitirán verificar el cumplimiento de los planes presentados.
El seguimiento abarcará tanto la plantación como el desarrollo de los ejemplares. Los equipos revisarán la ejecución de los proyectos que previamente fueron evaluados para acceder a los árboles.
La participación de instituciones civiles
Ríos también destacó el trabajo de organizaciones civiles en el cuidado del arbolado público. Entre las instituciones participantes mencionó al Rotary Club de la provincia y al club Lomas de Rivadavia.
El funcionario vinculó esa participación con la coordinación que la Secretaría sostiene con los municipios. La iniciativa combina la entrega de ejemplares, la planificación local y la intervención de instituciones que colaboran con su cuidado.
La siguiente etapa del Plan de Forestación será el seguimiento en cada jurisdicción, con inspecciones sobre la plantación y la evolución de las especies distribuidas.
La Secretaría de Ambiente entregó 8.500 árboles destinados a los 19 departamentos de San Juan, dentro del Plan de Forestación 2026. La distribución se realizó en el vivero municipal de Capital y alcanzó a municipios con proyectos evaluados por la Dirección de Arbolado Público. Los equipos técnicos supervisarán la plantación y el desarrollo de los ejemplares.
San Juan repartió 8.500 árboles y anunció que también controlará qué pasa después de la entrega. Los ejemplares están destinados a los 19 departamentos dentro del Plan de Forestación 2026. La noticia tiene dos partes buenas: hay árboles para plantar y habrá seguimiento, porque una política de forestación necesita durar bastante más que la batería del teléfono que fotografía el acto.
La distribución se realizó en el vivero municipal de Capital, ubicado en el predio del punto limpio. Federico Ríos, secretario de Ambiente, explicó que los municipios receptores presentaron planes revisados por el equipo técnico. El trámite previo tiene sentido: repartir ejemplares sin una planificación sería como comprar todos los muebles antes de medir las habitaciones, con el pequeño agravante de que estos muebles necesitan echar raíces.
La Dirección de Arbolado Público inspeccionará la plantación y el desarrollo de las especies para verificar el cumplimiento de los proyectos. Ese seguimiento es la parte menos vistosa y más interesante del anuncio. La entrega entra completa en una foto; comprobar que lo entregado crezca exige volver cuando el acto ya terminó y los discursos están archivados.
Ríos también destacó la participación del Rotary Club y de instituciones deportivas como Lomas de Rivadavia en el cuidado del arbolado. Que el trabajo reúna al Estado y a organizaciones civiles suma manos a una tarea que continúa después del reparto. Los árboles tienen esa particularidad poco compatible con el calendario de anuncios: siguen necesitando atención aunque no haya un micrófono cerca.
El plan combina provisión provincial, proyectos municipales y controles técnicos posteriores. Es una estructura razonable para que la forestación tenga continuidad en los departamentos. Por ahora, el número concreto es el de los ejemplares entregados; el mejor balance será el que pueda hacerse más adelante, cuando para contar los resultados también haya que levantar la vista hacia las copas.
